Liderazgo Circular
La propuesta de un «liderazgo circular» surge a raíz de la lectura del Manual para Facilitadores de Círculos, escrito por Kay Pranis, donde se detalla una metodología de comunicación, basada en tradiciones indígenas, que creo muy aplicable a la gestión de equipos, gestión de reuniones, resolución de conflictos y otras actividades grupales que se dan en las organizaciones.
Para muchas culturas en Canadá, Nueva Zelanda o Norteamérica el círculo ha sido el epicentro del bienestar y la cohesión comunitaria. El círculo representa la unidad, la conexión, la igualdad y el equilibrio, porque en un círculo cada punto está exactamente a la misma distancia del centro, ninguno está más adentro ni más afuera. En la organización circular no se visualiza, ni se percibe jerarquía, porque no hay un arriba y un abajo, un lugar dónde unos están en un sitio y otros en otro. El círculo refleja equilibrio, porque cada parte está en balance con las demás.
El fundamento de la circularidad es la igualdad, la inclusividad y la conexión humana.
- Igualdad: en un círculo, nadie está más arriba o abajo; no está quien habla y quien escucha, todos hablan y escucha, no existen posiciones privilegiadas. Cada participante del círculo tiene el mismo valor y la misma oportunidad de ser escuchado.
- Inclusividad: todos hablan en primera persona, todas las voces son escuchadas y tenidas en cuenta, la decisión final y el resultado es obra de todos y todos se responsabilizan de ella.
- Conexión humana: los participantes dejan de lado las agendas personales y se enfocan en el bien común. No se busca la victoria de una mayoría sobre una minoría, sino un acuerdo que atienda las necesidades de todos, honrando la unidad del grupo.
El proceso de participación en los círculos nace de una invitación, nunca de la presión, la obligación o la imposición. La participación es voluntaria. No existe un líder, sino un facilitador, un líder que no lidera, sino que facilita, que no está centrado en brillar, es llevar la voz cantante, en dirigir la conversación, sino en ayudar a que la conversación fluya, sea participativa, enriquecedora y productiva. Nadie controla el círculo; el poder se distribuye equitativamente.
La comunicación circular posibilita que:
✅ Todas las personas tenga igual oportunidad de hablar y ser escuchadas.
✅ Las decisiones emerjan del diálogo colectivo, no de imposiciones unilaterales.
✅ El enfoque de las soluciones sea holístico porque se consideran múltiples perspectivas antes de actuar.
✅ La comunicación sea más auténtica, directa, transparente y honesta.
✅ La responsabilidad sobre el proceso y los resultados sea compartida porque todos los participantes, aumentando el compromiso en la implementación de las acciones acordadas.
Para llevar a cabo círculos de diálogo es importante tener presentes 5 piezas clave de su desarrollo y funcionamiento que se recogen en la siguiente infografía: lugar de la reunión, pieza de diálogo, guardián del círculo, ritual y compromisos.
Una de las herramientas que utiliza la metodología de los círculos, para garantizar que todas las personas tengan voz y que su voz sea escuchada con atención y respeto es la pieza de diálogo. La pieza de diálogo es un objeto simbólico que comienza en el centro y va pasando de manos según quien interviene. Puede ser un libro, una fotografía, una pieza de cerámica…, lo importante es que tenga relación con el asunto que se va a tratar o que posea un significado especial para las personas del grupo.
Lo fundamental es que el objeto resuene con los participantes y les recuerde el propósito principal de la herramienta: garantizar un diálogo respetuoso donde solamente puede hablar la persona que la sostiene en sus manos, lo que obliga al resto a practicar una escucha activa y respetuosa. El silencio también es una forma de hablar, los participantes pueden pasar la «pieza de diálogo» sin comentar porque es una forma válida de participar y estar presente en el círculo. De esta forma evitamos que las reuniones se conviertan en ese escenario en el que todos hablan pero nadie se escucha.
El liderazgo circular se ejerce dando voz al grupo, generando espacios de conversación dónde todos aportan y deciden. Cuando se implementa no solo hace crecer al equipo, sino también al lider porque, a veces, el mayor desarrollo de un líder viene de saber ceder el poder y confiar en que el equipo sabrá encontrar, a través del diálogo, el camino para solucionar el problema, atravesar el conflicto y enfrentar el desafío.
«En el liderazgo circular no se trata de estar al frente, sino de crear espacios donde todos puedan brillar».
No se trata de una forma de liderar aplicable a todas las situaciones o a emplear en todo momento, sino de un modelo de liderazgo que puede utilizarse en toma de decisiones grupales, generación de ideas en grupo, gestión de conflictos en los que están involucradas varias personas, gestión de reuniones, resolución de problemas en grupo, por citar algunas. Se trata más de adoptar el hábito de comunicarse, trabajar y decidir circularmente, para ello se puede comenzar por incorporar a la dinámica organizacional Círculos de diálogo Regulares donde los equipos abordan desafíos específicos utilizando la comunicación circular.
Para ello es importante tener en cuenta el proceso a seguir para realizar círculos de diálogo que consta de 4 fases: discernimiento, preparación, desarrollo del diálogo y seguimiento.

El liderazgo circular no es una modelo o una metodología más, es una invitación a redescubrir el poder de la sabiduría colectiva a través del diálogo. Lo que puede obtener una organización con su implementación es muy valioso:
➡️ Fortalecimiento de la Cultura Organizacional porque las organizaciones que implementan metodologías participativas obtiene un 40% de aumento en el compromiso de los empleados. Al crear espacios sagrados de diálogo, se derriban barreras jerárquicas, se favorece el conocimiento y comprensión mutua y se abren nuevas posibilidades de colaboración.
➡️ Innovación y Creatividad porque la circularidad favorece que las ideas fluyan de manera natural, se conecten, dialoguen entre ellas y hagan surgir nuevas ideas.
➡️ Desarrollo del Liderazgo Distribuido porque en los diálogos circulares cada participante se convierte en un «co-facilitador», asumiendo responsabilidad tanto por el proceso como por los resultados.
¿Cómo cambiaría la dinámica de tu equipo si aplicaras procesos de comunicación más circulares?
¿Qué desafíos y oportunidades identificas para implementar este enfoque del liderazgo circular en tu equipo?
Si implantaras la comunicación circular en tu organización ¿Qué objeto usarías como «pieza del diálogo»?
En la Escuela de Mentoring llevamos tiempo aplicando esta metodología que hemos incorporado a nuestras sesiones de mentoring grupal y conversaciones con propósito.












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