Una sesión de mentoring con niños aplicada a las tareas escolares

Soy afortunada por contar con un pequeño laboratorio de mentoring, que me está permitiendo experimentar su aplicación con niños. El lo sabe y le gusta. Es más, se da perfectamente cuenta que es una forma diferente de conversar, de trabajar y de relacionarse. La primera sesión la tuvimos cuando tenía 7 años, en cada juego y en cada conversación procuro aplicar la metodología del mentoring para que contribuya a su aprendizaje y desarrollo. Estoy hablando de mi sobrino Gonzalo que ahora tiene 10 años, y casi diría que tiene madera de mentor. Cada vez me sorprende más su grado de madurez, grado de consciencia y su nivel de inteligencia emocional. Hay muchos adultos que no están a su nivel, y no los culpo, nadie nos enseña a trabajar en nuestro desarrollo personal que requiere un alto grado de autoconocimiento, auto-observación o consciencia y observación exterior y negociación individuo-sociedad.

Hace unas semanas tenía que realizar una tarea escolar: escribir una poesía, tema libre, de una sola página, para entregar el lunes. Era sábado por la mañana, ya llevábamos varias horas jugando a distintos juegos y en media hora tenía tenis, que le encanta. Cuando le llama su madre para recogerle e ir a tenis, y le recuerda la tarea de la poesía, yo le digo que le puedo ayudar a hacerlo, que le puedo enseñar técnicas de mentoring para hacerla, y el decide que prefiere quedarse conmigo a hacer la tarea que ir a tenis. Lo cual ya revela sus preferencias, motivaciones e intereses.

Le propuse hacer una sesión de mentoring para hacer la poesía, yo haría de mentora para guiarle y el sería mi mentee. El tema, la composición y el trabajo lo tenía que poner él, yo le iría guiando con preguntas, técnicas, etc. Roles, reglas y expectativas claras desde el principio. A partir de aquí voy a describir como fue la sesión, que duro exactamente una hora y termino con la poesía escrita de su puño y letra.

Lo primero fijar el objetivo y ver su conexión con la persona, en este caso como estaba marcado por el profesor, para hacerlo propiedad del mentee convertirnos el tema de la poesía en objetivo. ¿De qué quieres escribir? Primera respuesta fútbol, ok ¿que más cosas te interesan, te gustan de las que quieras hablar en la poesía? De la fauna y flora. Ahh, y ¿eso de la fauna y flora qué es para ti? Pues la naturaleza, los animales, la tierra, los territorios. Ok y ¿alguna cosa más que de la que te gustaría escribir? Si, también me gusta mucho el tenis. Reformulo y le digo, entonces según lo que me has dicho te interesa el fútbol y el tenis, que tienen en común que son deportes, y la fauna y la flora, los animales, los territorios, la tierra, y la naturaleza, que tienen en común que son naturaleza. Y ¿de todas estas cosas que te gustan y te interesan cual quieres elegir para hacer la poesía? Respuesta, de la naturaleza. Pregunta ¿y que es lo que más te gusta de la naturaleza? Respuesta, que despierta la creatividad. Y ¿eso de la creatividad que es para ti? Respuesta, que se me ocurren muchas cosas, ideas, que la mente se me mueve.

Lo siguiente, desarrollar el objetivo, como en este caso era realizar la poesía y el tema ya estaba elegido, la naturaleza, lo que sigue es explorar ideas para lograr el objetivo. Así que le propuse una técnica de tormenta de ideas con post it de colores. ¿Qué cosas quieres contar de la naturaleza? Tu me las dices y yo las voy escribiendo cada una en un post it para tener todas las ideas a la vista y luego jugar con ellas para hacer las rimas y la poesía.

La primera idea que me lanza es que la naturaleza le inspira, la anoto. Y le pregunto y ¿eso de inspirar que es para ti? Que me llegan ideas, me imagino cosas. Lo anoto en otro post it. ¿Qué cosas hay en la naturaleza que te gustan o que cuando las ves te surgen ideas? Respuesta: las flores, las nubes, el bosque, voy anotando cada una en post ti ¿ y que más? los ríos y el sonido del agua, los animales, los pájaros que cantan y me despiertan, los árboles y las hojas que se mueven. Anoto cada idea en diferentes post it tal cual me las va diciendo. ¿Y qué más cosas hay en la naturaleza que te gusten? Los animales, y ¿qué te gusta de los animales? Que te hablan, que cuando los tocas su piel es suave, me gusta acariciarlos. ¿Y qué animales te llaman más la atención? Las ardillas. ¿Qué te gusta de ellas? Como corren, como se suben a los árboles y me hace mucha gracia como comen. ¿Y qué comen las ardillas? Bellotas. Anoto todas estas ideas de nuevo en post it. ¿Algo más que quieras decir de la naturaleza? Le coloco todos los post it delante con todas las ideas que han ido surgiendo y responde que no que son bastantes.

Ok le digo, pues con todas estas ideas que se te han ocurrido ahora se pueden agrupar por temas que tengan cosas en común, y los bloques de ideas en común serán como estrofas de la poesía y las ideas cada verso de la estrofa. ¿Cómo lo ves? Bien, me dice. Pues vamos a ello. Le voy leyendo las ideas y preguntándole como las agruparía, preguntándole que tienen en común, a qué se parece, para ayudarle a agrupar. De ellos surgen tres grandes bloques, uno con las flores y las nubes, otro con las cosas que el llama “que no se ven pero se sienten” o que le hacen sentir cosas, y otra con los animales. Juntamos las ideas en los tres bloques, y le pregunto que por donde quiere empezar a hacer rimas, y le explico que ahora con las ideas de cada bloque se trata de jugar con ellas, hacer frases y que rimen, como le explicaron en clase.

Para empezar retomo temas e ideas que surgieron ya de sus anteriores respuestas, como por ejemplo imaginación e inspiración, y le pregunto cuando le pasa eso en la naturaleza. Le pregunto por alguna experiencia que tuvo en la naturaleza, de sitios a los que fue y que me la cuente. De ahí surge la primera estrofa introductoria de la poesía. A partir de aquí, A base de preguntas  sobre sus respuestas, de ir combinando las palabras de sus respuestas con nuevas preguntas va construyendo las frases hasta que riman. Yo las iba escribiendo y cuando más o menos estaba se la leía y le preguntaba si le gustaba, si le parecía bien, si quería cambiar algo. Si lo quería cambiar le hacia nuevas preguntas hasta lograr el resultado que le gustaba y si no la quería cambiar entonces la escribía en el folio que tenía que presentar a su profesor.

Esta dinámica la fuimos haciendo para cada bloque de temas que había juntado. En algunos casos cuando no encontraba la rima le decía, busca palabras que signifique parecido a …… y que rimen con ….. hasta que la encontraba. Otras veces le decía ¿un sinónimo de la palabra……? ¿Lo contrario a…..? Además de ejercitar la memoria, ampliaba vocabulario, combinaba y aprendía a jugar con las palabras, que es lo que hace un poeta. En otros casos, le ponía en situación para que buscará otra forma de decir las cosas. Por ejemplo, me dice qué le gusta el sonido del agua en los ríos. ¿Y como hace el agua ese sonido? Porque choca con las piedras. ¿Y en vez de chocar como se puede decir? No se ¿Imagínate que te chocas con una pared y te haces daño? ¿Qué te diste contra la pared? Silencio, piensa, se abren los ojos (señal de que el cerebro se despierta y surge una idea) “Ahh ya sé un golpe” Ok entonces el agua en vez de chocar con las piedras ¿que hace? Las golpea. Genial entonces ¿ la frase puede ser “el agua golpeando las piedras”? Si, eso.

En otras ocasiones cuando después de todos estos ejercicios mentales de preguntas, respuestas, situaciones, sinónimos, antónimos, significados, etc., es decir, cuando yo como mentora veo que realmente no se le ocurren otras palabras porque tiene 10 años y no dispone de cierto vocabulario y ha exprimido ya a fondo su mente, yo le presto mi conocimiento y le daba una sugerencia de palabra, y le explicaba que significada lo que el quería decir, que era más poética porque despertaba emociones o sensaciones, que evitaba que repitiera palabras, que al escribir es importante. Una vez que se la decía le preguntaba siempre que le parecía, leyendo la frase completa para que viera como quedaba y si estaba de acuerdo la dejábamos y escribía ya la frase terminada. Las 3 palabras en negrita que aparecen en la poesía final escrita por él, son las tres únicas palabras que yo aporte de forma directa, si bien la idea de la frase es suya.

Cierre de la tarea. Un sesión de mentoring se cierre con un compromiso de acción decidido por el mentee, en este caso como la sesión era para desarrollar un resultado concreto el cierre debe ser dicho resultado y una reflexión sobre el aprendizaje para hacerlo consciente. Una vez termino todas las frases y estrofas, según iba completando estrofas las iba escribiendo y pasábamos a trabajar sobre la siguiente, le pedí que leyera el resultado. Y su cara lo decía todo, porque era cara de satisfacción y orgullo, ya quería ir a leérsela a su abuela, llamar a su madre para contárselo, éxtasis emocional. Y de nuevo, como mentora toca contener el ímpetu, favorecer la autorregulación emocional, focalizar en el objetivo y terminar la tarea por completo. Ok, le digo faltaría el cierre que es un mensaje que tu quieras enviar con todo lo que dices en la poesía y el título que es como un adelanto del contenido que se van a encontrar en la poesía. De nuevo volvemos a las preguntas, las relaciones de significados hasta que completa estas dos tareas, las escribe y lo vuelve a leer. Por supuesto, ahora si es el momento de los aplausos, el refuerzo positivo, la celebración, compartirlo, y todo lo necesario para experimentar la sensación de logro. Para engrandecer aún más el logro, le propongo que me gustaría publicarle la poesía en mi blog y contar como fue todo el proceso para mis trabajos de mentoring porque puede ayudar mucho a otros niños o a sus padres, y qué como lo ve. Me dice que genial. Le explico que tengo que pedir autorización a sus padres porque es menor y que si me dicen que si lo publico.

En cumplimento de dicho compromiso aquí está la obra de arte.

Título: “La naturaleza y sus tesoros”

“En el bosque llega el canto de la inspiración

si le doy tiempo surge la imaginación.

Las flores me cantan

las nubes me soplan

las ideas llegan

mi cerebro y mi cuerpo se conectan.

En la naturaleza está presente

lo que no se ve pero se siente.

El agua golpeando las piedras

el canto de los pájaros cuando despiertas

las hojas crujiendo en las ramas

los sonidos de las ardillas mordisqueando las bellotas.

Los animales te hablan y tu les escuchas

sientes el calor y la suavidad de su piel cuando los tocas

son seres vivos que me llenan de alegría

si no los cuidamos se extinguen y yo lloraría

Cuidemos la naturaleza porque ella nos inspira”

Autor: Gonzalo Pelaez de Miguel

El resultado, porque en el mentoring la evaluación de resultados en relación al objetivo establecido es primordial, una calificación de 8 por su profesor.

En cuanto al aprendizaje, otra evaluación imprescindible en el mentoring, trabajamos la rueda del aprendizaje consciente, una vez finalizo todo el trabajo. Esta es una herramienta que se usa en las sesiones, al finalizar el proceso, y que también trabajamos en las formaciones, especialmente, con personas jóvenes.

                                                                      Rueda del aprendizaje consciente adaptada a niños

Hacer consciente el aprendizaje y conectar el proceso de aprender con el logro obtenido refuerza las creencias de autoeficacia que es uno de los factores motivacionales de mayor poder para movilizar la acción y mantenerla, un activador de la confianza y seguridad en uno mismo, así como un buen predictor del éxito personal.

«Nuestro primer maestro será el mismo niño, solo hace falta observarle y escucharle y él nos revelará qué y cómo quiere aprender» Maria Montessori.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.