Hay líderes que necesitan sentir todo el tiempo que son imprescindibles y se vuelven omnipresentes, ahogando cualquier iniciativa y protagonismo de sus colaboradores. Se instalan en la creencia de que nada puede funcionar sin ellos, que nadie sabe cómo hacer las cosas mejor que ellos o sin ellos. A todo le tienen que poner su impronta, lo que les lleva a imponer su voluntad sobre los demás, tensando las relaciones, hasta el punto de romperlas.
Es el líder que ocupa todas las conversaciones, las monopoliza, interviene en todo y no deja espacio para nada. El líder que hace y hace sin descanso porque parar o callar es caer en la insignificancia.
A menudo sufren de agotamiento, depresión y frustración, cuando van comprobando que el mundo no se doblegará ante su voluntad.
👉La sombra de la pérdida de control
Hay líderes que viven bajo un miedo permanente al caos natural de la vida y se afanan por eliminar cualquier posibilidad de que surja, a través de normas, reglas, protocolos, procedimientos que lo ordenan todo y lo mantienen bajo control. El resultado son entornos carcelarios, en lugar de empoderadores, donde las personas no pueden dar un paso sin preguntar o sin ser autorizados, donde todo se controla hasta el mínimo detalle y no hay margen para la iniciativa o la creatividad.
👉La sombra de la finitud
Muchos líderes no aceptan el final: el final de los proyectos, de la relación con un cliente, de una etapa de la empresa y, por supuesto, el final de su liderazgo y su poder. Se resisten a la idea de que todas las cosas deben terminar a su debido tiempo y se empeñan en continuar y mantener lo que ya no tiene sentido, lo que ya no es posible o en seguir resucitando cosas que ya no están vivas.
Muchos proyectos se continúan por inercia o como soporte virtual del líder para sostener su inseguridad y su temor porque no quiere que nada muera bajo su supervisión. Detrás de todo ello está el miedo al fracaso.
Cuando el líder no realiza un «trabajo interior» diario lo más probable es que está liderando desde sus sombras y creando mucho malestar a su alrededor. Cuando se escatima tiempo a la introspección, a la reflexión sobre nuestros comportamientos, nuestro impacto, nuestro trabajo exterior se ve afectado. Cuando se lidera desde las sombras se lidera desde el miedo, la desconfianza y el exceso de confianza y lo que se crea alrededor es más miedo, desconfianza o exceso de confianza.
Para evitarlo un líder debe introducir en su quehacer diario algunas preguntas:
➡️ ¿Qué imagen tengo de mí como líder? ¿Qué me está impidiendo hacer esa imagen?
| Identidad Consciente | Posible sombra |
| «Soy un líder muy empático» | Dificultad para confrontar |
| «Soy muy exigente» | Miedo al fracaso / Control |
| «Soy democrático» | Incapacidad de tomar decisiones impopulares |
| «Soy racional» | Rechazo de las emociones |
| «Soy humilde» | Dificultad para reconocer mi propio poder |
| «Soy cercano» | Necesidad de aprobación |
| «Soy fuerte» | Vulnerabilidad reprimida |
| «Confío en las personas» | Evitación del control y seguimiento |
| «Soy muy directo» | Agresividad no reconocida |
| «Soy conciliador» | Miedo al conflicto |
| «Soy independiente» | Dificultad para pedir ayuda |
➡️¿Qué partes de mí mismo no quiero reconocer y cómo influyen, sin que me dé cuenta, en la manera en que lidero?
➡️“¿Qué comportamiento de los demás me irrita desproporcionadamente?” “¿Qué puede estar diciéndome esa reacción sobre mí?” ¿Qué parte de aquello que rechazo podría existir también en mí?
➡️“Ahora que puedo reconocer esta parte de mí, ¿cómo quiero utilizarla?”
El “trabajo interior” no tiene por qué ser un trabajo solitario. El líder puede ser acompañado, y también compartirlo con otros. De hecho, hacer el trabajo interior junto a otros puede ser la clave para evitar caer en el autoengaño, la negación, la proyección, los sesgos y otros mecanismos que lo empobrecen. Buena parte de mi labor como mentora consiste en acompañar a los líderes en su viaje interior para ser más conscientes y dejar de liderar desde sus sombras, de forma individual o grupal, a través de comunidades de aprendizaje del liderazgo, sesiones de supervisión de líderes, comités de mentores.
Se trata de ayudarles a ver donde no ven, con un proceso de 5 pasos: Identidad consciente, identidad rechazada, cuando aparece la sombra, que me enseña, como aprender a iluminarla y mejorar como líder.
| Mi “yo líder” | Lo que rechazo | Cuándo aparece | Qué podría contener | Cómo integrarlo |
| Soy empático | Agresividad | Conflictos | Capacidad para poner límites | Confrontación respetuosa |
| Soy racional | Emocionalidad | Situaciones ambiguas | Intuición | Incorporar señales emocionales |
| Soy humilde | Ambición | Promociones | Deseo de crecer | Ambición responsable |
| Soy autónomo | Dependencia | Necesidad de ayuda | Capacidad de confiar | Pedir apoyo |
| Soy exigente | Mediocridad | Errores | Compromiso con la excelencia | Exigencia sin control |
La finalidad de todo este trabajo es hacerles ver que parte de sí mismos están dejando fuera de su liderazgo y, por tanto, que competencia necesita desarrollar y acompañarle en el camino para desplegarla. Observando cómo lideran pueden descubrir aquello que todavía no saben de sí mismos y les impide liderar mejor. Un mentor facilita la meta-visión del líder, en solitario es más difícil.
👀Lo que hago ➡ ️¿Qué hago repetidamente como líder?
👀 Lo que provoco ➡ ¿Qué efecto tiene mi comportamiento en los demás?
👀Lo que siento ➡ ¿Qué emociones aparecen en esas situaciones?
👀 Lo que necesito ➡¿Qué necesidad puede estar detrás?
👀Lo que temo ➡ ¿Qué estoy tratando de evitar?
👀Lo que no quiero reconocer ➡ ¿Qué podría haber en mi sombra?
Esa meta visión le permite descubrir cosas como:
⚠️ Que puede haber miedo disfrazado de prudencia.
⚠️ Que puede haber deseo de reconocimiento disfrazado de compromiso.
⚠️ Que puede haber necesidad de control disfrazada de responsabilidad.
⚠️ Que puede haber resentimiento disfrazado de exigencia.
⚠️ Que puede haber miedo al conflicto disfrazado de búsqueda de armonía.
Es una lastima que los líderes inviertan más tiempo en esfuerzo en tapar y esconder sus sombras que en iluminarlas para atravesarlas, porque es aquí donde está el verdadero desarrollo y crecimiento de un líder y una persona.
No puede existir un liderazgo auténtico liderando desde las sombras, porque la autenticidad no significa “ser espontáneamente quien soy”, un líder controlador, narcisista, evitativo, agresivo. Un líder auténtico conoce suficientemente bien su mundo interior, incluidas sus sombras, y elige conscientemente cómo quiero expresarlo en el exterior, teniendo en cuenta el impacto que quiere generar.
📍Un líder no solo proyecta hacia fuera lo que sabe de sí mismo. También proyecta aquello que desconoce de sí mismo. Por eso, desarrollar el liderazgo no consiste únicamente en adquirir nuevas competencias, sino en aumentar la conciencia sobre el mundo interior desde el que esas competencias son utilizadas.









