El pasado 18 de Octubre se celebró la Jornada de Clausura del Programa «Barakaldo Mentoring Klub» promovido por INGURALDE y desarrollado por la Escuela de Mentoring. Durante la misma tuve la oportunidad de dirigir unas palabras a los asistentes acerca del valor estratégico del mentoring para los Ayuntamientos y territorios que quieren fortalecer y dinamizar su ecosistemas empresariales. 

Un ayuntamiento como Barakaldo y una institución como Inguralde cuando apuestan por implementar un programa de mentoring, como “Barakaldo Mentoring Klub”, para apoyar el crecimiento de los negocios instalados en su territorio, están invirtiendo en el fortalecimiento de su tejido empresarial, porque esta inversión se traducirá en contar con empresas más sólidas, que han iniciado su proceso de crecimiento y consolidación. 

Los mentores que acompañan a los propietarios de otros negocios para mejorar su gestión están contribuyendo a crear una cultura empresarial dinámica que no solo atrae nuevos emprendimientos, sino que estimula la mejora de los existentes. 

Las pymes son de vital importancia para cualquier economía porque suponen el 99% del tejido empresarial, pero necesitamos que sean fuertes, con capacidad de crecimiento, de diversificación, innovación para que su futuro esté garantizado y con él la riqueza y bienestar social del territorio. 

Numerosos estudios, investigaciones y análisis señalan la importancia del factor humano en el éxito de los negocios, especialmente, las cualidades, competencias y decisiones de quienes dirigen las empresas. Muchos son los programas, iniciativas y recursos que se centran en los negocios, pero pocos en las personas que los dirigen. El mentoring en este punto aporta un valor diferencial. 

Los negocios los crean y los hacen crecer las personas, sin desconocer que los entornos influyen, pero es que la inteligencia contextual es una parte importante de ser empresario: saber anticipar cambios, identificar oportunidades, aprovechar recursos, generar alianzas. Por todo ello el mentoring invierte en el desarrollo de la inteligencia de las personas que están al frente de negocios para que puedan gestionarlos mejor y hacerlos crecer. 

Los mentores son inversores en el desarrollo de otros empresarios, invierten su tiempo, su energía, su experiencia, sus recursos, sus contactos, sus ideas, sus conocimientos y sobre todo su sabiduría en ayudar a otros a reflexionar de una forma más objetiva sobre sus negocios y sobre su rol en ellos para que puedan tomar mejores decisiones, ser más estratégicos y lograr sus objetivos. Son un ejemplo de generosidad, solidaridad y compromiso. Nos hacen recordar que todos somos parte de una cadena de valor que debe renovarse constantemente, de ahí la importancia de su ejemplo, de cómo invierten su éxito empresarial y profesional en el éxito de otros. 

Desde aquí todo mi agradecimiento y reconocimiento, y el de todo el equipo de la Escuela de Mentoring por su implicación en este programa. Sin ellos no hubiera sido posible. 

Como todos sabemos el empresario y la empresaria no nacen se hacen, lo que no nos han contado es ¿cómo se hacen?  Con demasiada frecuencia asociamos emprender y dirigir una empresa con la acción, sin embargo, un hacer sin estrategia, sin reflexión, sin contextualización está detrás de muchos fracasos empresariales. Sé que es difícil levantar la mirada del día a día, con poco tiempo para hacer y muchas preocupaciones, demandas, ideas y tareas a ejecutar. Las sesiones de mentoring guiadas por los mentores proporcionan ese espacio de reflexión, muy necesario para tomar decisiones que nos permitan ahorrar tiempo, dinero, recursos, optimizar procesos de trabajo, encontrar maneras diferentes y mejores de hacer las cosas. No en vano, muchos empresarios señalan que los factores que más influyen para el éxito de sus negocios tienen que ver con la capacidad para optimizar costes y tiempos de trabajo, asegurando la calidad de los productos y servicios, y la de adaptarse a los cambios del entorno y del mercado, además de contar con el talento adecuado para hacer frente a ellos.

Contar con un mentor empresarial nos ayuda a tomar conciencia de lo que verdaderamente implica ser empresario, dirigir un negocio: tener claros los objetivos, establecer una estrategia ganadora, reflexionar sobre la mejor manera de llevarla a cabo, actuar de forma reflexiva, evaluar resultados, reaprender y repensar para hacerlo mejor. 

El mentoring es una metodología dirigida a pensar más y mejor, para hacer menos, o de una forma más efectiva, y obtener buenos resultados. Una metodología que trabaja con la persona, el empresario o directivo, con sus dificultades, sus recursos, sus ideas, sus aspiraciones, ayudándole a gestionar no solo el negocio, sino también a sí mismos: las emociones, el estrés, las preocupaciones, el tiempo, el descanso. 

Contar con un mentor empresarial te prepara para ser mejor empresario/a. Por eso el lema de la Escuela de Mentoring es “hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los demás”.  Con “Barakaldo Mentoring Klub” se ha diseñado un programa para que la experiencia de sus mentores expanda la inteligencia de sus mentees. 

A lo largo del programa las pymes participantes han contado con la guía de un mentor/a durante 5 meses y aproximadamente 6 sesiones de mentoring cada uno de ellos, donde han podido trabajar para lograr objetivos empresariales como:

– aumentar ingresos, 

-diversificar actividad, 

-aumentar la visibilidad del negocio, 

-realizar una adecuada contratación de personal para contar con el mejor talento para el negocio

-mejorar la gestión del equipo,

– profesionalizar la gestión del negocio, 

-desarrollar una estrategia de negocio adecuada

– aprender a delegar

-captar clientes.  

Los mentores que han participado en el programa han recibido una formación continuada a lo largo del mismo por parte de la Escuela de Mentoring, combinando las actividades presenciales y las virtuales. En total han completado 16 horas formativas, más 6 horas de supervisión individual y grupal. También se ha realizado un seguimiento y apoyo constante a todos los participantes, a través de teléfono y sesiones grupales de supervisión. 

Como resultado de todo ello, los mentees han señalado que contar con un mentor les ha servido para:

-levantar la vista del día a día del negocio y poder pensar en ideas nuevas a incorporar para darle mayor visibilidad, ser más atractivos y captar la atención de potenciales clientes

-repensar muchas decisiones, muchas acciones que estaban llevando a cabo y comenzar a ser más estratégicos y creativos.

-identificar nuevas oportunidades para mejorar la gestión de sus negocios, para diversificar productos y servicios, obtener financiación, incrementar las ventas.

-contar con ideas nuevas para mejorar su negocio

-tomar decisiones con más seguridad y eficacia

Todo ello se ha materializado en resultados tangibles a nivel de negocio, pero también a nivel personal: más serenidad, más foco en lo importante, mayor autoconocimiento que ayuda a sacarle más partido a las fortalezas como empresario/a, mejora en la planificación y gestión del tiempo que redundan en menos estrés, romper con barreras mentales que les limitaban para crecer y arriesgar más. 

El beneficio del mentoring, no es solo para los mentees, los mentores señalan que se han enriquecido con otras  perspectivas diferentes a las suyas, que han intercambiando ideas con personas muy diferentes a ellos y, además, consideran que la formación y el acompañamiento recibido por la Escuela de Mentoring, les ha ayudado a crecer como personas y a transferir muchas de las habilidades aprendidas y puestas en práctica, durante su desempeño como mentores, a sus otros roles profesionales y personales. 

Las pymes participantes, como suele ocurrir en este tipo de programas, aprenden a levantar la vista del día a día del trabajo, a dedicar un espacio a la reflexión y a repensar sus negocios para ser más estratégicos y efectivos. Contar con la ayuda de mentores, con amplia experiencia empresarial, les ayuda a valorar otras opciones, detectar más oportunidades, conocer diferentes caminos para lograr sus objetivos y tomar decisiones con más seguridad y eficacia.  En palabras de uno de los mentees participantes

“Me parece espectacular que un ayuntamiento apueste por el crecimiento personal y profesional de los propietarios de pymes de su territorio. Es un regalo que no se debe desaprovechar.”

“Los mentores somos adictos al crecimiento de otros, crecemos haciendo crecer.” Una adicción muy productiva y enriquecedora a nivel personal, relacional y territorial. Por eso llevo tantos años dedicándome al mentoring y formando cada año a más de 300 mentores y mentoras de diferentes ámbitos y características. 

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