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El pasado 23 de Abril celebramos el 4º Encuentro Virtual de Mentoring Grupal by Escuela de Mentoring «Conversaciones con Propósito» bajo el título de #Catalizadores del Cambio. De nuevo nos reunimos un grupo diverso de personas de diferentes países, esta vez España, Suiza, Venezuela, Inglaterra, para compartir inquietudes, ideas, aspiraciones y sobre todo compromisos de acción para actuar como #agentesdecambio en nuestros entornos.

De nuevo el encuentro comienza con una pregunta: ¿Qué nos preocupa, que necesitamos, que queremos lograr en cuanto a los cambios que queremos impulsar en nuestro entorno? Las respuestas fueron variadas, pero en todas ellas se apreciaban algunos puntos de conexión: como vencer las resistencias al cambio, como propiciar cambios inclusivos y evitar que ante las nuevas circunstancias se agraven las brechas, se empeore aún más la situación de colectivos vulnerables, como aprender de todo lo que estamos viviendo y no volver a cometer errores del pasado.

Tras esta primera parte del desahogo emocional, llega el momento de ponerle foco a la sesión y explorar opciones en torno a él: ¿Qué ideas podemos extraer de todo lo que estamos aprendiendo sobre nosotros, los demás y la vida en esta etapa de confinamiento?  ¿Cómo pueden ayudar esas ideas a catalizar cambios en nuestros entornos de forma más efectiva? Y las ideas empezaron a brotar:

Se habla de la importancia de la reflexión para generar aprendizajes que nos hagan crecer como personas y como sociedad, de la introspección como vehículo para navegar en un mundo de incertidumbre donde “el no se” cada vez va a estar más presente, pero que puede convertirse en una fuente de creatividad, de nuevas miradas, de nuevas oportunidades, en lugar de generar ansiedad, miedo. También se menciona como las personas que atesoran importantes experiencias de cambio, de adaptación, de reinvención de resiliencia, pueden ser un capital social de gran valor para orientar a otros en momentos de reinvención, de renacimiento, de reconstrucción. Compartimos también la idea de dar voz y ser la voz de diferentes inquietudes y necesidades, que la diversidad debe ser escuchada y compartida para que el cambio se verdaderamente inclusivo.

Pero pensar no es suficiente, desear no es suficiente, los cambios solo se producen en la acción, los objetivos solo se logran en la realidad, actuando. Así que llego el momento de plantear la pregunta que suele cerrar toda sesión de mentoring: ¿Que vas a hacer a partir de mañana que no hayas hecho hasta ahora para lograr tu objetivo de ser catalizador del cambio?  ¿Qué vas a hacer para aportar y mejorar en tu entorno? Acciones concretas, que se puede aterrizar a la realidad, que se ve a quién están dirigidas y para qué se ponen en marcha. De todo ello surgieron acciones precisas y con propósito

  • Aplicar el mentoring de guerrilla en los procesos de orientación para el empleo que estaban desarrollando hasta ahora de forma presencial. Utilizar los medios de comunicación que tenemos a nuestra disposición para realizar la sesiones de mentoring, y olvidarnos del ideal de sesión, para centrarnos en ¿cual es la mejor ayuda que puedo presentar en estos momentos a las personas?
  • Trabajar los Diarios de Aprendizaje de forma individual y compartirlos de forma grupal a través de modelos de conversación como los aprendidos en esta sesión de Mentoring Grupal.
  • Poner el foco en lo sencillo, llevar un registro diario de pequeñas cosas que he hecho hoy que me han generado bienestar, gratitud, satisfacción.
  • Sustituir las interacciones en whatsapp y RRSS por conversaciones de calidad, conversaciones con propósito con diferentes personas de mi entorno.
  • Comenzar a practicar una escucha global y profunda con las personas de mi entorno cercano para aprender a escuchar mejor y ser un mejor instrumento de acompañamiento para otros.
  • Crear rituales que activen la emocionalidad positiva en mi equipo, como por ejemplo, crear un bote de la felicidad con aportaciones diarias de cosas que nos hagan felices y compartirlas cada semana o mes a través de un happy post project de equipo. 
  • Crear sin tener como único norte el resultado económico, crear desde mi propósito y mi potencial. Comenzar un guión documental.

El mentoring es aprendizaje de la experiencia a través de la reflexión y la conversación. Es co-creación de aprendizaje entre personas diferentes, cuando lo elevamos al nivel grupal los hallazgos se multiplican.  

Un nuevo encuentro muy enriquecedor, lleno de reflexiones, ideas y aprendizaje, pero lo más importante de compromisos de acción para liderar cambios en nuestros entornos. Muchas gracias de nuevo a todos los participantes.

El pasado 10 de Abril celebramos el 3º Encuentro Virtual de Mentoring Grupal by Escuela de Mentoring «Conversaciones con Propósito» bajo el título de #Gestión Emocional del Regrero. De nuevo nos reunimos un grupo diverso de personas de diferentes países, esta vez España, Perú y Argentina, para compartir inquietudes, ideas, aspiraciones y sobre todo compromisos de acción para actuar como #agentesdecambio en nuestros entornos.

De nuevo el encuentro comienza con una pregunta: ¿Qué nos preocupa, que necesitamos, que queremos lograr en cuanto a la gestión emocional del regreso? Las respuestas fueron variadas, pero en todas ellas estaba presente una misma emoción: miedo.

Miedo a cómo voy a reaccionar cuando termine el confinamiento y salga a la calle; miedo a cómo se van a comportar los otros; miedo a la repercusión de mis decisiones en la vida de otras personas; miedo a que esto no sirva para nada; miedo a contagiar mi miedo a otros; miedo a no saber adaptarme a la nueva situación que está por venir; miedo a desaprender y aprender de nuevo; miedo sobre como gestionar en una organización la comunicación sobre los casos de contagio.

El miedo está en el aire y es tan contagioso como el virus, sus consecuencias no afectan a la salud y la vida física, pero si a la salud emocional y mental de las personas, y son esas personas las que tenemos que construir el futuro que llegará tras el confinamiento. Todos coinciden en la necesidad de trabajar sobre el equilibrio emocional y la fortaleza mental y que para ello será esencial sentir que hemos aprendido a nivel profundo durante la cuarentena, que eso nos ha hecho crecer y evolucionar como personas y estamos más preparados para afrontar nuevos retos, y que

Tras esta primera parte del desahogo emocional, llega el momento de ponerle foco a la sesión y explorar opciones en torno a él: ¿Qué ideas podemos extraer detodo lo que estamos aprendiendo sobre nosotros, los demás y la vida en esta etapa de confinamiento?  ¿Cómo pueden ayudar esas ideas a que la gestión emocional del regreso sea más efectiva? Y las ideas empezaron a brotar:

Se habla de solidaridad, de desacelerar la vida, de reflexionar más, de reducir el consumismo, de hacernos conscientes y sostener los aprendizajes, de conectar con nuestro propósito vital y hacerlo realidad día a día, que nos sirva de guía para tomar decisiones, de ayudar a las personas a reencuadrar las experiencias (del no puedo a ¿qué podrías hacer? del no quiero al ¿qué quieres? de lo negativo a lo positivo…), de como alinear los propósitos individuales con el propósito organizacional para posibilitar que las personas puedan realizarse dentro de una organización.

Pero pensar no es suficiente, desear no es suficiente, los cambios solo se producen en la acción, los objetivos solo se logran en la realidad, actuando. Así que llego el momento de plantear la pregunta que suele cerrar toda sesión de mentoring: ¿Que vas a hacer a partir de mañana que no hayas hecho hasta ahora para lograr tu objetivo?  ¿Qué vas a hacer para aportar y mejorar en tu entorno? Acciones concretas, que se puede aterrizar a la realidad, que se ve a quién están dirigidas y para qué se ponen en marcha. De todo ello surgieron acciones precisas y con propósito

  • Incluir en las entrevistas de desarrollo del talento que realizamos en la empresa 2-3 preguntas relacionadas con el propósito.
  • Incluir dentro del programa de desarrollo del autoconocimiento en adolescentes que estoy llevando a cabo un reto solidario para fomentar este valor en la juventud y que además sirva como aprendizaje de trabajo en colaboración.
  • Incluir en el Programa online de inserción laboral para mayores de 45 años que estoy llevando a cabo una actividad de mentoring grupal para trabajar la emocionalidad que genera la virtualización del programa.
  • Incluir en el Programa de mejora empleabilidad que dirijó una actividad para reflexionar sobre los aprendizajes que se están generando durante la cuarentena y como se puede aplicar a desarrollar las competencias necesarias para la empleabilidad.
  • Poner en marcha hoy mismo una cadena de agradecimientos a través de cartas personalizadas dentro de la empresa.
  • Conectar con un círculo cercano de 5 personas para llamarlas y ofrecerles la posibilidad de conversar acerca de sus necesidades de cara al futuro y aportarles ideas, recursos para afrontarlo mejor.
  • Diseñar una meditación centrada en trabajar una mente positiva e invitar a mi entorno cercano a realizar una meditación diaria durante la cuarentena.
  • Lanzar a través de las RRSS un Reto Solidario para implicar a las personas a aportar lo que no necesitan y hacerlo llegar a otras que si lo necesitan.
  • Iniciar en mi empresa encuentros con los colaboradores para conocer cual es su propósito y luego crear grupos de trabajo para integrar los propósitos individuales con el organizacional.

El mentoring es aprendizaje de la experiencia a través de la reflexión y la conversación. Es co-creación de aprendizaje entre personas diferentes, cuando lo elevamos al nivel grupal los hallazgos se multiplican. Participar en este encuentro ha sido una fuente de inspiración para desarrollar una idea: crear una bitácora del confinamiento para que nos sirva como instrumento de reflexión y aprendizaje y una brújula para el futuro. 

Un nuevo encuentro muy enriquecedor, lleno de reflexiones, ideas y aprendizaje, pero lo más importante de compromisos de acción para liderar cambios en nuestros entornos. Muchas gracias de nuevo a todos los participantes.

El confinamiento nos está colocando en situaciones inéditas que están siendo objeto de estudio desde diversas disciplinas. En un reciente artículo publicado en El País se muestran jemplos de como lidian los astronautas y científicos polares con el aislamiento. Durante décadas, diversos especialistas han estudiado la salud mental de estas personas que viven en situaciones extremas durante largos periodos de tiempo, y como señala el artículo ahora sus lecciones son útiles para todo el planeta, con millones de personas encerradas en sus casas por la pandemia. Según Larry Palinkas, psicólogo de la Universidad del Sur de California citado en el artículo, no todas las personas puedes adaptarse fácilmente a esta situación de aislamiento y convivencia en espacios reducidos. Los síntomas más comunes en estos casos incluyen trastornos del sueño, deterioro del rendimiento cognitivo, emociones negativas y tensión interpersonal y conflicto.

Entre las herramientas que pueden ser útiles en estas situaciones se citan el articulo los diarios. Escribir un diario proporciona una válvula de escape para expresar las emociones y sensaciones, además sirve para ocupar nuestro tiempo y evitar el aburrimiento y la apatía, además de concentrar nuestra atención impidiendo que lo hagamos en el futuro incierto, la negatividad y otros factores que incrementa nuestro malestar.

En el artículo se cuenta el caso de Diego Urbina, uno de los tripulantes de Mars 500, querecomendaba hace unos días escribir cartas o emails en lugar de redes sociales: “Escribir mensajes largos y cartas ayuda a reflexionar, a hacer introspección y permite un contacto humano más profundo que el que podemos tener hoy a través de WhatsApp”. Escribir un diario nos ayuda a reflexionar, facilita un reencuadre de las experiencias, impulsa el aprendizaje y nos aporta una sensación de sentido y utilidad de este tiempo, que muchos consideran una anormalidad y una pérdida en sus vidas.

En el 3º Encuentro de Mentoring Grupal by Escuela de Mentoring «Conversaciones con Propósito», que mantuvimos el pasado 10 de Abril bajo el lema #Gestión Emocional del Regreso, se repitió de forma recurrente la misma idea: tenemos que saber aprovechar todos los aprendizajes que nos está dando este confinamiento para desarrollar nuevas competencias que nos sirvan para afrontar el futuro que viene; tenemos que aprovechar este tiempo para la reflexión, para conocernos mejor, para conectar con nuestros valores y con nuestro propósito y construir una nueva forma de vivir; tenemos que saber sostener los aprendizajes de este momento en el futuro para poder crecer como personas y como sociedad.

Desde que comenzó la cuarentena hemos estado publicando herramientas que sirva para gestionar mejor estos momentos y a la vez sean una inversión de aprendizaje y recursos para el futuro.

Como señala el filósofo británico John Gray: «Una ventaja de la cuarentena es que se puede utilizar para renovar las ideas. Hacer limpieza mental y pensar cómo vivir en un mundo alterado es la tarea que nos corresponde ahora. Para quienes no estamos sirviendo en primera línea, esto debería bastarnos mientras dure el confinamiento.» Quizás reflexionar y aprender de esta experiencia sea nuestra mejor contribución al mundo en estos momentos, no sabemos cuando nos tocará estar en primera línea y conviene que nos coja preparados.

Por todo ello hemos creado esta herramienta para aprovechar este tiempo de desaceleración, ayudando a generar reflexión y aprendizaje que lo doten de significado y sentido y que sea una herramienta para el futuro.  Puedes descargarla aquí: BITACORA DEL CONFINAMIENTO. Una brújula para el futuro.

Se trata de un diario que puedes imprimir y utilizar para reflexionar sobre las semanas que ya han pasado y sobre las que quedan por venir. Puedes adaptarlo a tu estilo y necesidades, ampliarlo, compartirlo. Cuando todo esto pase, te invitamos a a que lo vuelvas a leer para sostener los aprendizajes y trasladarlos al nuevo presente. Una parte importante de nosotros se está revelando en esta situación anómala y podemos aprender mucho de ella para crecer como personas.

Nos encantaría que nos dejaras un comentario sobre tu experiencia con el diario. Deseamos que lo disfrutes y aprendas.

Un proceso de mentoring es una mediación consciente y deliberada para favorecer y acelerar los procesos de aprendizaje, cambio y desarrollo de habilidades, roles, afrontamiento de retos y cambios, logro de objetivos y metas. El mediador y guía de aprendizaje es el mentor/a, que con su intervención impulsa todo el proceso y lo convierte, a través del despliegue de una serie de destrezas de inteligencia relacional y conversacional y la aplicación de una metodología, en un aprendizaje inteligente, ágil y estratégico.

La mediación acelera y optimiza el aprendizaje cuando es intencionada y guiada por un experto, que tiene mayor nivel de desarrollo, un mejor manejo del lenguaje, e interactúa de una forma más ágil y efectiva en el contexto de aprendizaje del mentee. De esta forma la relación intencionada y consciente, que se establece entre mentor y mentee, se convierte en la fuente de aprendizaje para éste último, a través de la utilización de un modelo de conversación basada en el diálogo reflexivo.

libro mentoring

 

En el modelo  “Integral Generative Mentoring”, que describo en mi último libro “Mentoring, un modelo de aprendizaje para la excelencia personal y organizacional”, explico cuales son las características de esta mediación para que produzca resultados efectivos. Hoy, dada la complejidad de los retos que todos estamos afrontando y vamos a tener que superar, quiero compartir las claves de las relaciones de aprendizaje efectivas.

 

 

 Intencionalidad: El proceso de mentoring se instrumenta a partir de una relación orientada intencionalmente al aprendizaje, y el mentor ejerce un rol de guía de aprendizaje de forma consciente. No se trata de relaciones de ayuda, apoyo, consejo, sin más. El mentor actúa con un propósito deliberado de ayudar al mentee a lograr su objetivo, lo que le lleva a crear una relación con él, que aporte las condiciones necesarias para que dicha ayuda sea efectiva, así como una fuente de motivación para implicar al mentee en la experiencia de aprendizaje. 

Trascendencia: Los aprendizajes adquiridos durante el proceso, su impacto  y efectos se extienden más allá de su duración, y tienen transcendencia en el desarrollo futuro y en la vida del mentee. Si bien la mediación del mentor inicialmente responde a una necesidad inmediata: el objetivo a lograr en el proceso, su intencionalidad y efectos se extienden más allá. El proceso de mentoring está diseñado para utilizar todo el aprendizaje adquirido, durante el mismo, en retos futuros durante toda la vida. Hay un desarrollo metacognitivo que permite aprender a aprender para alcanzar de forma autónoma y autodirigida estadios superiores de desarrollo.

Significatividad: Todo el proceso gira en torno a una meta que es importante, relevante y significativa para el mentee, que se conecta con su propósito vital. La mediación del mentor va dirigida a crear el hábito de fijar metas autoconcordantes, tomar decisiones sobre la mejor manera de lograrlas, buscando siempre el sentido de lo que se hace y su conexión con la meta a lograr. 

Sentido de competencia: El proceso de mentoring no solo satisface la necesidad de competencia sino que incrementa el sentido de competencia del mentee, su confianza y seguridad en sí mismo. La mediación del mentor se centra especialmente en reforzar las creencias de autoeficacia, potenciando en el mentee la capacidad de aprender y el deseo de superarse. Posibilita, además, que el mentee experimente una sensación de competencia derivada de la puesta en marcha de acciones que le acercan al logro de las metas elegidas. El aprendizaje se construye a través de logros sucesivos, que son hábilmente identificados y emergidos por el mentor, para reforzar el sentido de competencia y la creencia de autoeficacia.

Autorregulación: El proceso de mentoring es un entrenamiento para fortalecer la voluntad. La mediación del mentor en las sesiones de mentoring, al estar basadas en un diálogo reflexivo, reduce la impulsividad, hace emerger una mayor consciencia, favorece hábitos de pensamiento efectivos, una evaluación continua del aprendizaje, entrena la metacognición, focaliza la atención en la meta y ayuda a identificar y mantener de estrategias de aprendizaje que funcionan.

Reciprocidad colaborativa: Los procesos de mentoring posibilitan la co-creación de ideas y soluciones y la regeneración del conocimiento. La mediación del mentor está basada en una relación colaborativa de aprendizaje, en la que éste aporta su intención de ayudar a través de su expertise y el mentee su compromiso de experimentar y reflexionar para aprender. Se comparten reflexiones, ideas, experiencias. Se establece un vínculo de aprendizaje mutuo que incrementa el capital intelectual y experiencial de las organizaciones.

Individualización y diferenciación psicológica: Los procesos de mentoring favorecen la autorrealización de las personas. La mediación del mentor se lleva a cabo bajo la premisa del respeto a las características personales del mentee, aplicando la aceptación incondicional positiva definida por Carl Rogers (2011). Mediar significa estar lo más cerca posible de cada persona en función de sus características individuales, contextuales, ideológicas, motivacionales, valorativas, e intereses, y en base a ellas, facilitarle que sea creativo, que amplíe sus marcos de pensamiento y visión. La mediación no es directiva, sino orientadora, centrada en las necesidades del mentee.

Enfoque de progreso: Los procesos de mentoring generan resultados medibles. El proceso de mentoring está focalizado en torno a una meta, que además debe ser medible y evaluable. El mentor debe facilitar la comparación y evaluación de los diferentes logros alcanzados, durante el mismo, con el estándar fijado como objetivo. Todo el proceso debe basarse en una puesta en práctica de acciones conectadas a la meta, y mantener el mismo enfocado a futuro, a posibilidades de acción. Las sesiones son para trabajar temas conectados al logro de la meta, no para intervenir en la resolución de las necesidades inmediatas o del día a día del mentee.

Impulso del reto: A través de un proceso de mentoring se eleva el nivel competencial de las personas. El mentor fomenta la superación del miedo a lo nuevo y a experimentar cosas nuevas, planteando retos, formas diferentes de hacer, que encierren una complejidad asumible y alcanzable pero retadora para el mentee. Asimismo, media para desarrollar la flexibilidad y capacidad  de adaptación del mentee ante lo nuevo, ante los cambios. 

Consciencia y propiedad sobre el cambio: Un proceso de mentoring favorece el compromiso con el cambio y la consciencia de ser agente de cambio. La mediación del mentor debe evocar en el mentee la visión de la posibilidad del cambio, hacerle consciente de su logro, de cómo lo ha alcanzado, y de cómo puede transferir todo lo aprendido en el proceso a otros ámbitos de su vida o a otros retos futuros. El mentee debe sentir que ha sido autor y actor de su propio cambio.

Encuadre positivo: Un proceso de mentoring convierte cualquier experiencia en fuente de aprendizaje y resiliencia. La mediación del mentor se centra en trabajar un reencuadre positivo de las experiencias, incluso cuando no se logra lo deseado, haciendo ver que el logro en esos casos es el aprendizaje y un mayor nivel de preparación para conseguir el objetivo en el futuro. 

Dimensión sistémica: El mentoring desarrolla la contextología: el arte de convertir el contexto en un aliado del desarrollo y el cambio. El mentor ayuda al mentee a hacerle consciente del lugar que ocupa en su comunidad de práctica, en el contexto en el que interactúa, y que existe una influencia mutua del entorno sobre él, y de él sobre el entorno, así como las repercusiones de todo ello en su proceso de desarrollo. Esto favorece la adopción de la perspectiva sistémica a la hora de tomar decisiones, actuar, interpretar, o valorar situaciones por parte del mentee. 

Nos jugamos mucho si no contamos con personas preparadas para afrontar los retos y cambios que se nos presentan. Debemos aprender a optimizar de forma rápida y efectiva los procesos de aprendizaje, cambio y desarrollo. El mentoring es una herramienta efectiva para ello, tal y como describo en mi libro “Mentoring, un modelo de aprendizaje para la excelencia personal y organizacional”. 

© Copyright. Los contenidos de este artículo están protegidos por derechos de autor a favor de Mª Luisa de Miguel Corrales, para su uso y/o reproducción por cualquier medio se requiere el permiso previo y por escrito del titular del copyright y la cita del autor. Agradecemos tu colaboración.

En entornos VUCA como los actuales la planificación estratégica y la gestión del cambio tal y como la conocíamos no es viable. Las organizaciones necesitan fluir con el entorno y tener una capacidad de adaptación y flexibilidad muy desarrolladas.

Como señalan D.J. Snowden y M.E. Boone, los contextos han cambiado y se caracterizan principalmente por ser desordenados y dinámicos, con lo que la estrategia triunfante para gestionar el cambio es la experimentación constante y la continua reflexión sobre la experiencia para extraer aprendizajes e implementarlos de una forma ágil. Las previsiones, predicciones y planificaciones meticulosas y estructuradas tienen poca cabida en un mundo acelerado y cambiante como el que vivimos. Las decisiones ya no se toman sólo en base a buenas prácticas del pasado, manuales de know how, expertos, sino más bien con un refinado sistema de ensayo y prueba y, especialmente, en base a una reflexaction: un continuo de experimentación-reflexión-aprendizaje-acción.

Contextos ordenados y desordenados

Para lograr una mayor agilidad en el aprendizaje de la experiencia y la gestión del cambio es necesario alinear la experimentación de los actores organizacionales, crear espacios para reflexionar y aprender de la experiencia a través de conversaciones inteligentes, que amplíen las perspectivas y encuentren nuevas vías para adaptarse a las demandas del entorno. Las organizaciones también tienen que aprender a aprender para sobrevivir en un mundo con nuevas reglas de juego.

A través de la metodología INTEGRAL GENERATIVE MENTORING diseñamos programas de mentoring para lograr el objetivo del cambio organizacional basados en el aprendizaje continuo sobre la experiencia. El diseño de un programa formal de mentoring contempla la creación del clima adecuado para el cambio y las actividades necesarias para logra dicho cambio y los resultados definidos por la organización como objetivo. Un programa de mentoring es una inversión estratégica porque es la herramienta que va a facilitar el cambio organizacional deseado. Se realizan de una forma sistémica y dinámica. Sistémica porque se basa en las relaciones entre diferentes partes de la organización, mentores y mentees, que habitualmente no comparten espacios para experimentar y reflexionar en común. Además, los mentees también entran en interacción constante durante toda la duración del programa (un año aproximadamente) cuando habitualmente tampoco lo hacen porque pertenecen a departamentos y áreas muy diferentes. Dinámica porque se basa en la experimentación diaria de mentores y mentees en torno al objetivo del programa y los comportamientos necesarios para lograrlo y la consiguiente reflexión sobre la experiencia que se lleva a cabo en las sesiones periódicas de mentoring entre mentor y mentee, los seguimientos y las supervisiones. De la reflexión surgen aprendizajes y estos se ponen en práctica de forma inmediata para su revisión en posteriores encuentros. A continuación  detallo como se trabaja todo ello en las diferentes fases de un programa de mentoringy te dejo enlace a una ficha resumen de todos los factores a tener en cuenta en el diseño de un cambio organizacional a través del mentoring:

1.-Diseño programa: En la fase inicial del diseño se realiza una exploración del escenario y el clima del cambio para decidir si el programa de mentoring es la estrategia más adecuada para lo que la organización quiere lograr y si ésta está en las condiciones y momento más adecuado para implementar un programa de mentoring. Además, se diseñan todas las características y actividades del programa: número de actores del cambio (mentores y mentees), papel de los supervisores de los mentees en el programa, perfiles de los mentores y mentees más adecuados para lograr el propósito del cambio, sistema de formación de las parejas mentores-mentees, seguimientos a realizar, supervisiones a realizar, planificación de acciones, normas del programa, número de sesiones entre mentores y mentees, así como su periodicidad, formación de mentores y mentees, actividades complementarias, indicadores de resultados a medir, entre otras. Todo ello desde la idea de hacer plena la experiencia del cambio, especialmente, para los agentes protagonistas del mismo. 

El propósito del cambio se transforma en el objetivo a lograr con el programa de mentoring, y todo él se diseña y desarrolla en torno a dicho objetivo. El propósito es el pegamento organizacional, la base para alinear comportamientos de todos los actores del programa, mentores y mentees, que actúan como agentes catalizadores del cambio. En el diseño de los programas de mentoring ayudamos a las organizaciones a formular el propósito de una forma que encaje con su historia, sus valores, sus necesidades organizacionales, el sentir de sus colaboradores, la aportación al entorno, y el valor diferencial a percibir por sus clientes. Creamos una visión integrada y deseada del cambio. 

2.-Implementación del programa: Esta fase sirve identificar, seleccionar y conocer a fondo a los actores del cambio (mentores y mentees), para crear el clima adecuado para el cambioalinear los objetivos individuales de los mentees con el propósito del cambio y establecer las reglas del cambio, a través de entrevistas individuales, la formación, los entrenamientos individuales, la jornada de integración o matching. Los programas de mentoring se diseñan para crear un sentido de comunidad que aporta no solo seguridad psicológica para el cambio sino también cooperación para el cambio fomentando los comportamientos de ciudadanía organizativa. La acciones que forman parte de la fase de implementación del programa tienen como objetivo reducir la incertidumbre por el cambio, crear un clima de actitud positiva hacia el cambio trabajando sobre el capital psicológico de los participantesidentificar y activar los drivers para el cambio.

3.-Desarrollo, seguimiento y supervisión de los procesos individuales de mentoring: los mentees son los experimentadores del cambio y los mentores los guías y catalizadores del mismo. Ambos experimentan el cambio en acción, en su día a día, desde distintas perspectivas que se ponen en común para alinearse dentro de su contexto de interacción real. La experimentación clarifica y amplía la visión de lo que realmente funciona y no en la organización, cuales son las causas del no funcionamiento, cuáles son las posibilidades de mejora, se hace consciente aprendizaje oculto y profundo que normalmente reside en la cabeza de las personas pero no es compartido de forma explícita, y ayuda a ver hacia donde vamos, intuir las tendencias evolutivas y sus consecuencias para el futuro organizacional. Los seguimientos individuales y las supervisiones grupales de los procesos de mentoring, realizadas a mentores y mentees por la coordinación externa del programa, favorecen la creación de un espacio para conversar sobre el propósito del cambio, la evolución del cambio, los aprendizajes extraídos y las opciones de futuro. En los seguimientos y supervisiones se explora sobre creencias individuales y colectivas, resistencias, catalizadores del cambio para descubrir patrones funcionales y disfuncionales en la dinámica del cambio y diseñar estrategias efectivas para seguir avanzando hacia el logro del objetivo deseado. En el desarrollo de los programas la coordinación hace una intermediación y gestión cultural, pues en los seguimientos y supervisiones se identifican muchas resistencias al cambio que son culturales: desconocimiento de la cultura, diferencias entre la cultura existente y la deseada para el cambio, desajustes entre la cultura que la dirección ha establecido y la que realmente está presente en los comportamientos de las personas.

La coordinación externa del programa, el experto/a en mentoring y dinámica organizacional, actúa como antropólogo organizacional, acompaña a la tribu durante todo el proceso de experimentación-aprendizaje, mediante una observación participante, una interacción conversacional y una intervención estratégica para alinear significados, historias, comportamientos en torno al propósito del cambio. A su vez desarrolla el papel de guía del aprendizaje organizacional, mentor/a de la organización y catalizador del cambio.

4.-Evaluación del programa: todo el programa está diseñado desde principio a fin para guiar el cambio individual necesario para lograr el objetivo organizacional, aprender de dicha experiencia para afrontar próximos cambios, y generar un aprendizaje organizacional que revele nuevas necesidades y aspiraciones organizacionales. Para ello los programas de mentoring contemplan una fase de evaluación continua que comienza con el diseño del programa y el establecimiento de indicadores de resultados del mismo, la evaluación de la situación de partida de dichos indicadores antes del inicio de los procesos individuales de mentoring y su evaluación al final. Además, todas las conversaciones que se generan a lo largo del programa con la coordinación externa (entrevistas previas, formación, matching, seguimiento, supervisiones, actividades complementarias) son una fuente inestimable de información cualitativa para extraer un valioso aprendizaje para la organización en diversas áreas: talento, liderazgo, comunicación, gestión de conflictos, gestión del tiempo y la productividad, engagement, clima laboral, gestión de las relaciones, innovación, estructura departamental, gestión del conocimiento, por citar, algunos.

Como señalo Peter Drucker «la cultura se desayuna a la estrategia», por tanto, todo estrategia de cambio organizacional debe gestionar adecuadamente el tránsito cultural que lleva implícito. Los programas organizacionales de mentoring son una herramienta estratégica que contempla la gestión de la transformación cultural necesaria para lograr el cambio y objetivo deseado, utilizando como agentes culturales del cambio a mentores y mentees de la organización, y un figura externa, el coordinador/a, que actúa como antropólogo organizacional y mediador cultural. Además, con ello se consigue que todos se sientan parte del cambio, diseñadores, propietarios y activistas del mismo.

 

 

 

Te invitamos a experimentar el cambio organizacional a través de nuestro modelo INTEGRAL GENERATIVE MENTORING para el diseño e implementación de programas formales de mentoring en base a unos estándares de calidad que garantizan resultados.

 

 

Compartimos una ficha resumen de todos los aspectos a tener en cuenta al diseñar un programa de mentoring para la gestión del cambio organizacional.

                                                     GESTION DEL CAMBIO ORGANIZACIONAL

                              A TRAVES DE PROGRAMAS ORGANIZACIONALES DE MENTORING

 

FACTOR

COMO SE TRABAJA

ESCENARIO DEL CAMBIO En qué contexto interactúa la organización, cuales son las tendencias, las señales débiles, es un contexto ordenado o desordenado, cuales son las oportunidades, las amenazas, los principales acontecimientos o hechos y las posibilidades de futuro. ¿Cómo encaja el cambio proyectado en este escenario?
CLIMA DEL CAMBIO ¿El cambio responde a una necesidad organizacional bien identificada? ¿Cómo es percibida esa necesidad en la organización? ¿Cómo es la emocionalidad actual de la organización, favorece el cambio o no, es la adecuada para el cambio? ¿Cuáles son los límites y oportunidades para el cambio? ¿Qué problemas pueden surgir? ¿Cuál es la cultura organizacional? ¿Coincide la realmente existente con la deseada por sus miembros o con la proyectada por el cambio?
PROPOSITO DEL CAMBIO Hacia donde quiere ir la organización y para qué, cual es su propósito del cambio, que quiere lograr, a que necesidad responde, que va a aportar.
ESTRATEGIAS DEL CAMBIO Son las características del programa de mentoring diseñado para el objetivo organizacional junto con la metodología del mentoring basada en conversaciones sobre la experiencia para generar aprendizaje ágil, estratégico e inteligente.
ACTORES DEL CAMBIO Mentores, mentees. Se definen cual es el perfil más idóneo de mentores y mentees para ser actores del cambio organizacional deseado y se identifican y preparan para ello.
ALIADOS DEL CAMBIO Coordinación del programa, supervisores mentees, comité supervisor del programa a nivel interno de la  organización. Dan soporte, estabilidad, oportunidades al cambio.
DINAMICA DEL CAMBIO Desarrollo de las diferentes actividades diseñadas en el programa, de las cuales las sesiones de mentoring entre mentor y mentee son la pieza clave y diferenciadora, junto con las supervisiones que sirven para extraer el aprendizaje organizacional en base a los patrones detectados en las dinámicas de aprendizaje de cada pareja mentor-mentee. Alineación de experiencias individuales y colectivas de aprendizaje. Encaje individuo-cultura en el día a día.
BALANCE DEL CAMBIO Valoración continua del progreso en el aprendizaje individual de los mentees, así como de los resultados finales y globales del programa y los aprendizajes organizacionales extraídos del mismo.

                                                                   

En Diciembre estuvimos en Lima-Peru desarrollando el Programa Innovisión para un grupo de 20 directivos/as de diferentes empresas del país. El objetivo del programa es impulsar el desarrollo de la creatividad y la innovación en sus empresas, pero de una forma estratégica, en torno a una visión integrada, compartida y vivenciada por todo la organización.

Muchas empresas fracasan en el camino de la innovación y, con ello, en el de la competitividad y la supervivencia, por falta de visión, por falta de conocimiento de la visión o por falta de alineamiento con la visión. Nuestra experiencia en el trabajo con empresas, en programas de gestión del cambiogestión de equipos o transformación cultural, nos revela que la visión muchas veces no existe, otras es fijada por el lider pero desconocida por el resto de la organización, a veces conocida pero interpretada de manera diferente, y en otros no compartida por falta de diálogo sincero y transparente. Sin embargo, una visión integrada es el alma de la organización, es lo que la mantiene viva, lo que le da aliento, lo que la hace perdurar en el tiempo.

«La belleza del cuerpo es un viajero que pasa,pero la del alma es un amigo que queda.»

Diego de Saavedra Fajardo

Tener visión no es suficiente para lograr resultados, hace falta dedicarle tiempo, atención y energía. Una visión no se crea por una momento de lucidez, genialidad, intuición de una persona, es un trabajo que requiere estrategia, planificación, conversación, intervención y participación de muchas voces diferentes de la organización. Una visión se crea a través de compartir historias comunes en torno a la misma, su propósito, su impacto en el entorno, la esperanza de futuro que abre. Una visión integrada crea un sentido compartido entre los miembros de la organización, una percepción colectiva de lo que es importante y por qué. Para que esto ocurra no basta con crearla en un lugar de la organización y comunicarla al resto, esto servirá para que la conozcan y  la tengan presente, pero no para comprometerse en torno a ella. Si queremos compromiso necesitamos conectar la visión organizacional con la idea, significado y posicionamiento que las diferentes personas tienen respecto a ella, a través de un diálogo sin censuras, sin juicios, abierto, respetuoso y centrado en conectar, en alinear las diferentes visiones individuales con la visión organizacional.

Una visión es un coctel de aspiraciones, valores, propósito y metas:

  • Visión = imagen del futuro que deseamos, descrita y expresada en tiempo presente, como si ya estuviera lograda. Cuanto más detallada, visual y emocionante sea su descripción más persuasiva resultará. La visión establece el rumbo y ayuda a fijar metas y objetivos más concretos, así como a decidir acciones en torno a ella. La mejor manera de compartirla es a través de ejemplos, de historias de logros pasados, de retos futuros.
  • Valores = principios que nos guiaran en la toma de decisiones para alcanzar esa imagen. Los valores dan forma al camino, definen cómo vamos a realizar el viaje, establecen pautas de conducta aceptables y no aceptables, límites infranqueables. Los valores no son declaraciones son acciones, comportamientos, ahí es donde realmente se expresan. Si los valores de una organización no están traducidos a los comportamientos permitidos y no permitidos, así como las consecuencias de realizar los comportamientos no permitidos son papel mojado y hacen más mal que bien.
  • Propósito = para qué queremos alcanzar esa visión, que vamos a cambiar con ello, a quién o quienes vamos a ayudar o beneficiar. El proóosito es la razón fundamental de la existencia de una organización y es el legado que la organización va a dejar en el mundo.
  • Metas = los objetivos concretos en los que se traduce la visión en la realidad y el espacio temporal. Son los retos que nos comprometemos a lograr para hacer realidad la visión.

 

                                                                                                   alma organizacional

Ese coctel cuando se da a probar cambia las reglas del juego, especialmente las de liderazgo. El lider ya no se dedica a motivar, emitir discursos, controlar y evaluar, sino que pasa a observar, escuchar, preguntar, conversar, encauzar y alinear diversas iniciativas que surgen en torno a la visión. La visión no se impone, no se vende para que otros la compren, no se testa para ajustar el discurso según el interlocutor de turno, la visión se crea, se construye y se hace realidad en común, en comunidad. Cada éxito, cada resultado, cada logro es una oportunidad para hacer presente la visión, para celebrarla, para hacer sentir que está viva y presente y, también, para renovar el compromiso con ella, para plantearse nuevos retos, para superarse como organización. La visión se vive día a día poniéndola en contacto con la realidad por eso exige flexibilidad para ir adaptándola a los cambios del entorno, las nuevas demandas y necesidades, la aparición de oportunidades, la emergencia de nuevas aspiraciones y capacidades.

Me gustaría compartir contigo algunos consejos de cómo elaborar una visión integrada en base a nuestra experiencia de trabajo con diversas organizaciones:

1.- Reflexionar sobre la pregunta clave ¿Está preparada la organización para un proceso de creación de visión integrada? Siempre comienzo por mantener una conversación con la organización para valorar como es el estilo de liderazgo, hasta donde llega el compromiso de la dirección con el proceso de creación conjunta de visión, como está el clima emocional en la organización ¿es positivo o negativo? ¿es favorable al proceso o no?, como funciona la comunicación en la organización ¿es autoritaria, jerárquica, piramidal, circular…? ¿qué mecanismos de participación e interaccción se utilizan y cómo funcionan? ¿qué experiencias previas han tenido de creación conjunta, dinámicas participativas?

2.- Creación conjunta de la visión: el siguiente paso, si la organización está preparada, es reunir a una muestra representativa de la organización en la que estén presentes todos los departamentos funcionales, todas las jerarquías, todas las áreas geográficas, las distintas subculturas o grupos de afinidad. Para ello suelo preparar una cumbre apreciativa con un guión de temas y preguntas sobre las que trabajar y comenzar a construir, pueden participar desde 20 a 200 o más personas, lo importante es que todas las voces estén representadas. Durante varios días trabajamos las 5 fases de la indagación apreciativa para definir una visión compartida. En otras ocasiones lo trabajamos a través de la metodología Lego Serius Play. La clave de estos encuentros y metodologías es partir de la visión personal de cada participante para conectarlas y alinearlas en torno a una visión común en la que estén integradas las visiones personales o al menos el significado o parte de las mismas.

3.- Comunicar la visión de forma clara, directa y fundamentada. A partir del resultado de la cumbre apreciativa donde se crea la visión hay que empezar a construirla entre todos. La misión del lider es encabezar inicialmente el discurso haciendo explícito el por qué y para qué de la visión, para captar la atención y ser fácilmente entendible. Es importante asegurar la coherencia del discurso con los gestos, los actos, los símbolos y los recursos y medios utilizados para comunicarla. Nuestro cerebro detecta las incoherencias de forma inconsciente y cuando las percibimos desconfiamos. Si hay aspectos de la visión que no son discutibles o negociables es mejor manifestarlo  abiertamente y las razones, no es bueno abrir puertas que luego van a ser cerradas.

4.- Resaltar los beneficios antes que las características. En la comunicación de la visión es útil utilizar la técnica del círculo de oro, haciendo ver a quienes te escuchan cómo afectará el logro de la visión a sus vidas, a sus aspiraciones y deseos.

5.-Inyectar esperanza pero también realismo, no escondas las dificultades, obstáculos que la realidad representa para alcanzar la misión. Haz referencia a los cambios que la visión va a implicar y cómo afectará a las diferentes partes implicadas.

6.- Concretar la visión para que pueda ser tocada y sentida. Es conveniente ser específico y dar detalles que sirvan para que quienes te escuchan puedan aprehender la visión, hacerla suya, pero sin excederse porque demasiada información y detalles puede enturbiar la claridad de la visión. La mejor manera de concretar una visión es ejemplificando con los comportamientos los valores en los que se sustenta. El ejemplo es muy contagioso e impulsa a otros a comportarse en la misma forma.

7.-Mantener encuentros periódicos, formales e informales, con diferentes partes y personas de la organización para comprobar si ha calado el mensaje de la visión, si la comparten, que opinan, que aportan, que no han entendido, con qué no están de acuerdo. Es importante comprobar el respaldo e interiorización de la visión, sino no será nunca compartida. Para ello juega limpio, no escondas opciones o posibilidades, no manipules para favorecer una línea de actuación sobre otra, permite que la gente se expresa con libertad, que se sienta segura al hacerlo. La mejor forma de gestionar estos encuentros es en cascada, de arriba hacia abajo, utilizando a los que participan en un encuentro para que lideren los siguientes. En todo este proceso es de gran ayuda estar apoyado por un facilitador de reuniones y conversaciones, que actúe de mediador, alineador y cohesionador, pues hará que el proceso sea más fluido, creativo, disipará conflictos y evitará que se distorsione el mensaje. Esta suele ser otra de las funciones que ejerzo en estos procesos. Es importante que todos estos encuentros finalicen con un compromiso de acción para hacer realidad la visión por parte de cada participante y que sea compartido con el resto para exteriorizar dicho compromiso. Esta es la forma en la que una visión se hace realidad: con acciones concretas individuales de cada parte alineadas en torno a un mismo objetivo.

8.- Alinear para crear comunidad en torno a la visión. Es importante recoger toda la información obtenida del proceso y crear un documento común en el que se encuentren reflejadas todas las voces. A veces esto puede implicar una reformulación, que no cambio, de la visión para que realmente integre todas las aspiraciones de  forma que todos sientan que están ahí, y que el resultado del proceso les pertenece, forman parte de él.

9.- Materializar la visión concretándola en prioridades estratégicas. La visión se alcanza desarrollando acciones tangibles en el corto plazo. La identificación y elección de las acciones debe basarse en un sistema de prioridades en base al cual se elabora una estrategia que estará condicionada por la brecha entre la visión de futuro y la realidad del presente. Establece 5 prioridades estratégicas para cada año y concrétalas en metas a lograr que se puedan medir, solo así sentirás y harás sentir que estáis trabajando para la visión, que cada año la estáis haciendo realidad.

Si la visión está bien construida y es compartida será el faro que alumbre los momentos de cambio de la organización. Servirá para orientar ese cambio en la forma adecuada, para encontrarle un significado, para apuntalar el compromiso. Una visión integrada favorece el empowerment porque sustituye las ordenes y la jerarquía por el compromiso y la autodisciplina. Las personas elevan sus niveles de energía y satisfacción cuando participan en un proceso creativo, presidido por el entusiasmo, la ilusión y la esperanza, en el que sienten que están diseñando su futuro individual y colectivo.

Mi función en los procesos de creación de estrategias y visiones organizacionales es la de antropóloga organizacional, la persona que acompaña a la tribu en el tránsito hacia el futuro que quieren lograr. Actuó de enlace entre la dirección y el resto de la organización, de mediadora entre las distintas visiones, doy impulso al proceso, acompaño emocionalmente el cambio mental y conductual de todos los implicados, facilito la comunicación para crear significados conjuntos, construyo el clima emocional necesario para lograr el objetivo y mantengo a las partes focalizadas en él. Todo este trabajo me hace sentir parte de esa visión y parte del cambio operado por la organización.