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La plataforma TEA EDICIONES, perteneciente al grupo HOGREFE, Líder mundial en evaluación psicológica en lengua española, ha incluido en su catálogo de libros recomendados, en la sección de Recursos Humanos,  el ultimo libro de nuestra Directora Ejecutiva, Mª Luisa de Miguel, «La Alquimia de la Motivación: cómo motivar la voluntad para vivir conectado a tu propósito» Ediciones Pirámide 2022.

 

La complejidad de nuestra sociedad actual requiere, cada vez más, una voluntad fuertemente motivada en un propósito que sea capaz de ejercer el autocontrol para resistirnos a una vida de inconsciencia e impulsos descontrolados. El estrés, el cansancio, la falta de sueño, las múltiples distracciones y el cambio constante debilitan nuestra voluntad y nos impiden ejercer nuestra libertad para realizarnos y ser felices. En cada uno de nosotros habitan dos versiones de ser humano: el yo controlado que actúa con impulsividad y busca la gratificación inmediata y el yo que controla que domina sus impulsos y sabe postergar la gratificación para proteger sus aspiraciones a largo plazo y el cumplimiento de su propósito. De nosotros depende cuál queremos cultivar y de esa decisión depende nuestra felicidad.

Debemos poner en jaque nuestro pensamiento y nuestro comportamiento y reflexionar acerca de cómo estamos abordando el tema de la motivación, porque su exceso y mal uso nos está volviendo personas adictas a ella y a todos los incentivos que se utilizan para activarla. La ciencia de la motivación no puede estar al servicio de mejorar la productividad y el rendimiento, porque el ser humano no es una máquina a la que se pueda programar, cambiar las piezas, amortizar y desechar por el cumplimiento de su vida útil. Somos seres sociales que existimos para la realización personal, la felicidad y la convivencia en sociedad. Ese debe ser el norte de cualquier conocimiento, incluido el nacido en torno a la motivación. Este libro es una invitación a reflexionar sobre cómo estamos viviendo, cómo estamos ejerciendo el control sobre nuestras vidas y qué influencia tiene en ello una hipermotivación extrínseca excesiva en detrimento de una voluntad más fuerte y reflexiva.

Tomarnos tiempo para parar, reflexionar y decidir con conocimiento de causa, con propósito, es ganar tiempo para vivir más felices.

 

 

La motivación es un fenómeno que despierta gran interés y preocupación en personas y organizaciones, en este libro puedes descubrir los perjuicios de no gestionarla adecuadamente, así como los beneficios de convertirte en un alquimista motivacional.

El libro está disponible a la venta en Amazon ;  Ediciones Pirámide; El Corte InglesCasa del Libro; FNAC y todostuslibros.com

El pasado 23 de Junio se llevó a cabo la primera presentación del libro, organizada por EMCC SPAIN, en la que acompañaron a la autora, Beatriz Valderrama, Doctora en Psicología y Presidenta de EMCC SPAIN y Vanessa Leal Lugo, Ejecutiva Primera de Capital Humano en el Banco de Desarrollo de América Latina.

 

 

Este mes de Junio iniciamos la ronda de presentaciones del nuevo libro de nuestra Directora Ejecutiva, Mª Luisa de Miguel: «La Alquimia de la Motivación: cómo motivar la voluntad para vivir conectado a tu propósito».

En esta ocasión la presentación será en formato virtual el próximo 23 de Junio a las 18:00 de la tarde, hora España, en colaboración con EMCC SPAIN, entidad de referencia mundial en materia de coaching, mentoring, supervisión y desarrollo personal, profesional y organizacional.

La presentación correrá a cargo de Beatriz Valderrama, presidenta de EMCC Spain y Vanessa Carolina Leal Lugo, ejecutiva principal de Capital Humano CAF – Banco de Desarrollo de América Latina, quienes entablarán un diálogo con la autora, Mª Luisa de Miguel, para dar a conocer los contenidos del libro, las claves de la alquimia de la motivación, cómo está relacionada con la voluntad, el propósito y la felicidad.

El evento está abierto a la participación de cualquier persona interesada en conocer a la autora y su nuevo libro. Para ello solo tienes que registrarte a través del siguiente enlace:  

La complejidad de nuestra sociedad actual requiere, cada vez más, una voluntad fuertemente motivada en un propósito, que sea capaz de ejercer el autocontrol para resistirnos a una vida de inconsciencia e impulsos descontrolados. El estrés, el cansancio, la falta de sueño, las múltiples distracciones, el cambio constante debilitan nuestra voluntad y nos impiden ejercer nuestra libertad para realizarnos y ser felices.

En cada uno de nosotros habitan dos versiones de ser humano: el “yo controlado” que actúa con impulsividad y busca la gratificación inmediata y el “yo que controla” sus impulsos y sabe postergar la gratificación para proteger sus aspiraciones a largo plazo y el cumplimiento de su propósito. De nosotros depende cuál queremos cultivar y de esa decisión depende nuestra felicidad.

Debemos poner en jaque nuestro pensamiento y nuestro comportamiento y reflexionar acerca de como estamos abordando el tema de la motivación, porque su exceso y mal uso nos está volviendo personas adictas a ella y a todos los incentivos que se utilizan para activarla. La ciencia de la motivación no puede estar al servicio de mejorar la productividad y el rendimiento, porque el ser humano no es una máquina a la que se pueda programar, cambiar la piezas, amortizar y desechar por cumplimiento de su vida útil. Somos seres sociales que existimos para la realización personal, la felicidad y la convivencia social. Ese debe ser el norte de cualquier conocimiento, incluido el nacido en torno a la motivación.

Este libro es una invitación a reflexionar sobre cómo estamos viviendo, cómo estamos ejerciendo el control sobre nuestras vidas y qué influencia tiene en ello una hiper motivación extrínseca excesiva, en detrimento de una voluntad más fuerte y reflexiva. Tomarnos tiempo para parar, reflexionar y decidir con conocimiento de causa, con propósito, es ganar tiempo para vivir más felices.

La alquimia motivacional está al servicio de todo ello para fortalecer nuestras funciones ejecutivas. Un buen funcionamiento de estas es lo que posibilita que tengamos éxito en el logro de nuestros objetivos, que seamos capaces de resolver problemas complejos para los que no tenemos una respuesta aprendida previamente y que sepamos adaptarnos y responder ante situaciones novedosas sobre las que carecemos de experiencia previa.

 

Nos encantará contar contigo y poder conversar sobre el libro “La Alquimia de la Motivación: cómo motivar la voluntad para vir conectado a tú propósito.”, que puedes adquirir en los siguientes puntos de venta.

 

 

Estamos de celebración, después de años de intenso trabajo de investigación, escritura y revisión, por fin ve la luz el nuevo libro sobre de nuestra Directora Ejecutiva, Mª Luisa de Miguel :«La Alquimia de la motivación: cómo motivar a la voluntad para vivir conectado a tu propósito», editado por Ediciones Pirámide (Grupo Anaya).

La complejidad de nuestra sociedad actual requiere, cada vez más, una voluntad fuertemente motivada en un propósito, que sea capaz de ejercer el autocontrol para resistirnos a una vida de inconsciencia e impulsos descontrolados. El estrés, el cansancio, la falta de sueño, las múltiples distracciones, el cambio constante debilitan nuestra voluntad y nos impiden ejercer nuestra libertad para realizarnos y ser felices.

En cada uno de nosotros habitan dos versiones de ser humano: el “yo controlado” que actúa con impulsividad y busca la gratificación inmediata y el “yo que controla” sus impulsos y sabe postergar la gratificación para proteger sus aspiraciones a largo plazo y el cumplimiento de su propósito. De nosotros depende cuál queremos cultivar y de esa decisión depende nuestra felicidad.

Debemos poner en jaque nuestro pensamiento y nuestro comportamiento y reflexionar acerca de como estamos abordando el tema de la motivación, porque su exceso y mal uso nos está volviendo personas adictas a ella y a todos los incentivos que se utilizan para activarla. La ciencia de la motivación no puede estar al servicio de mejorar la productividad y el rendimiento, porque el ser humano no es una máquina a la que se pueda programar, cambiar la piezas, amortizar y desechar por cumplimiento de su vida útil. Somos seres sociales que existimos para la realización personal, la felicidad y la convivencia social. Ese debe ser el norte de cualquier conocimiento, incluido el nacido en torno a la motivación.

Este libro es una invitación a reflexionar sobre cómo estamos viviendo, cómo estamos ejerciendo el control sobre nuestras vidas y qué influencia tiene en ello una hiper motivación extrínseca excesiva, en detrimento de una voluntad más fuerte y reflexiva. Tomarnos tiempo para parar, reflexionar y decidir con conocimiento de causa, con propósito, es ganar tiempo para vivir más felices.

La alquimia motivacional está al servicio de todo ello para fortalecer nuestras funciones ejecutivas. Un buen funcionamiento de estas es lo que posibilita que tengamos éxito en el logro de nuestros objetivos, que seamos capaces de resolver problemas complejos para los que no tenemos una respuesta aprendida previamente y que sepamos adaptarnos y responder ante situaciones novedosas sobre las que carecemos de experiencia previa.

El libro estará disponible en la principales librerías de España y Latam a partir del 19 de Mayo. También lo puedes adquirir en Amazon. Puedes consultar disponibilidad en tiendas en google books, todostuslibros.com, FNAC ; Casa del Libro

El próximo mes de junio comenzarán las presentaciones del libro, os mantendremos informados a través de nuestra web de las distintas fechas y lugares donde María Luisa de Miguel estará presentando el libro, y recibiréis una invitación a través de nuestro newsletter. Nos encantaría contar con vuestra presencia presencia, y si hace tiempo que nos sigues a través de redes sociales o de nuestro blog será un placer conocerte en persona.

Si tienes oportunidad de leer el libro, agradeceremos mucho vuestro feedback y comentarios. Cada experiencia, cada punto de vista, cada aportación es valiosísima para enriquecer la práctica de la alquimia motivacional.

El pasado 24 de Junio, nuestra Directora Ejecutiva, Mª Luisa de Miguel compartió con más de 40 personas de diversos países el encuentro organizado por EMCC Spain para la presentación de su libro  “Mentoring, un modelo de aprendizaje para la excelencia personal y organizacional .

Queremos aprovechar para dar las gracias a todos los asistentes y en especial a Joan Clotet Sulé, Humanismo Digital, por dinamizar la sesión con una magnifica entrevista acerca del libro, y la moderación del ameno debate con los asistentes, así como a Pablo Cardona Soriano, Presidente de #emccspain, por abrir la sesión compartiendo un magnífico resumen del libro.

También agradecer a Beatriz Valderrama, Vicepresidenta de EMCC Spain, por presentar la jornada y a Olivia Verhulst, representante de EMCC Global por toda la ayuda en la organización de este encuentor.

En este enlace puedes ver el vídeo completo de la jornada. 

 

Si quieres conocer en que consiste la labor de un mentor, que es clave para acompañar efectivamente a otros a través del mentoring, sus aportaciones y beneficios, algunas claves sobre  la metodología Integral Generative Mentoring, que describo en el libro e impulso desde la Escuela de Mentoring.no te pierdas la entrevista.

 

Aprendizaje y Mentoring

 

 El mundo líquido en el que estamos inmersos demanda nuevas formas de aprender y adaptarse a los cambios. El mentoring proporciona a personas y organizaciones una fórmula para aprender de una forma ágil, inteligente y estratégica. Este libro te proporcionará la ruta para navegar en la era del aprendizaje. En él descubrirás un modelo para construir relaciones y mantener conversaciones transformadoras. 

         Una conversación de calidad transforma nuestro cerebro, lo expande. El mentoring facilita los procesos de cambio  personales y organizacionales a través de conversaciones que se transforman en decisiones, decisiones que se convierten en acciones, y acciones que producen resultados. Gestionar personas y organizaciones a través de conversaciones tiene un efecto multiplicador del talento.

 

Puedes adquirir el libro  en los siguientes puntos de venta.

Aprovecho esta ocasión para invitaros a participar en el 1º Congreso sobre Mentoring y Coaching que organiza EMCC Spain y que se celebrará los próximos 14 y 15 de Octubre de este año bajo el título «Activando las mentes del futuro».

 

Te esperamos para seguir conversando y compartiendo sobre mentoring y coaching.

La religión ha tenido el papel de dar sentido, guía, soporte, seguridad e, incluso, esperanza e ideales nobles a la vida del ser humano. Ha tenido la misión de ser un sistema de creencias al que acudir en momentos de adversidad, sufrimiento, desestabilización y desesperanza.  Muchos han sido los autores (William James,  Freud, Jung, Gordon Allport, Erich Fromm, Viktor Frankl) que han sostenido que la religión cumple funciones fundamentales en la vida de las personas, como dar cobijo, esperanza, orientación y sentido existencial.

La palabra religión procede del latín «religare» que significar religar, es decir, volver a unir a conectar. La religión ha sido el vehículo para unir al ser humano con una divinidad, entendida esta como el símbolo de lo que trasciende al ser humano y, a la vez, forma parte de su esencia. Es una vía de conexión humana que transciende lo individual pero a la vez es universal. La necesidad de conexión, de vínculo es un instinto natural, innato. Erich Fromm nos recuerda, en «El Arte de Amar», que el ser humano tiene la necesidad de evitar el aislamiento y la soledad, la necesidad relacionarse con el mundo exterior, estar conectado con él.  Las personas tiene terror a la soledad, pero no a una soledad física, sino a una soledad existencial, es decir, a una existencia desconectada de los otros, del mundo, del significado último de la vida. Una persona puede estar sola físicamente hablando durante mucho tiempo y, sin embargo, estar conectada, vinculada con ideas, valores, principios o incluso normas o ritos sociales que le proporcionan un sentimiento de comunión y pertenencia. También puede vivir entre la multitud, rodeada constantemente de personas y, no obstante, sentirse sola, aislada, desconectada. Creo que lo que todos hemos vivido durante estos meses de cuarentena por el COVID-19 lo refleja perfectamente y explica rituales como salir a aplaudir en los balcones todos los días a las 20:00 horas.

Los efectos del aislamiento son tan devastadores, a nivel mental y emocional, que las personas huimos de la soledad. El problema es que esa huída es hacia afuera y no hacia dentro. Y cuanto más buscamos fuera compensar esa soledad (televisión, relaciones superficiales, rrss, adicción al trabajo) más nos vamos desconectando de nosotros, desligando de nosotros y más vacío y soledad sentimos. Y lo peor es que acabamos cayendo en manos de fanatismos, extremismos, populismos, radicalismos, nacionalismos porque todos ellos se basan en explotar la necesidad humana de estar conectados a algo, de ser parte de algo que nos da sentido e identidad. Necesitamos objetos de devoción porque ser devoto implica inclinarse con fuerza hacia algo, algo que nos hace sentir vivos, conectados, pertenecientes a, vinculados a. Hace no tanto la devoción se traducia en una vocación y una vocación era mucho más que realizar un trabajo era amarlo, era sentirnos unidos a él porque al hacerlo nos realizabamos, nos sentíamos parte del mundo, transcendíamos, sentíamos que estabamos dando lo que queríamos para encontrar nuestro lugar en ese mundo.

Con los años la devoción a un ideal, a una vocación, a una profesión, a unos valores se han ido transformando en la devoción al dinero, al estatus, al placer, a la imagen. Todos estos objetos de devoción son efímeros, caprichosos, cambiantes y lo que es peor cuanto más devotos somos a ellos más nos consumen y menos nos realizan. Hemos cambiado la fe por el apego, la creencia en ideales por la sumisión a las novedades o las modas. Nos hemos vuelto una sociedad descreída, sin creencias en las que confiar y sin confianza el ser humano se vuelve pasivo, dependiente, replegado en sí, se cierra y no se expande. No creemos en la religión, no creemos en la democracia, no creemos en las instituciones, no creemos en la ciencia (el recelo a las vacunas para el COVID es una muestra más de este descreimiento:la última encuesta del CIS nos cuenta que un 48,3% de los encuestados recela de la vacuna), no creemos en la sociedad civil como motor de cambio, no creemos ya en nuestros vecinos y no creemos en nosotros mismos. Pero como necesitamos creer, porque sin creencias, sin certezas el ser humano vive en la angustia, en la inseguridad pues acabamos creyendo en lo último que llega, lo que más nos impacta emocionalmente, en lo que creen los famosos influencers. El fenómeno de las fake news tiene bastante que ver con la falta de creencias sólidas, de criterios a los que agarrarnos para valorar, para decidir, para actuar. Esta falta de creencias, está pérdida de confianza en nuestros pilares tradicionales (linaje, religión, democracia , ciencia) nos ha dejado huérfanos de asideros  y la orfandad, el abandono, el desamparo se agudiza en situaciones de crisis en las que sentimos que además de la pérdida inmaterial nos enfrentamos a la pérdida material que nos ha estado sosteniendo (el puesto de trabajo, la posición social, el poder adquisitivo, la casa, el coche…) y ahora lo más importante la salud y la vida.

Tantos años mirando y buscando fuera nos ha hecho olvidar que, el ser humano, como señala Viktor Frankl, tiene la capacidad de crear sus propios fundamentales, es decir, crear supuestos últimos capaces de guiar y subordinar nuestra conducta a unos valores últimos, que pueden estar vinculado o no a una religión. Así, para una persona, su fundamental puede ser la religión católica o la budista, pero para otra puede ser la familia, los hijos, el amor, la libertad, la justifica, la protección medioambiental, la ayuda a los más necesitados, etc. Esos valores fundamentales últimos responden a preferencias esenciales que nos orientan en la vida y a la necesidad universal del ser humano de tener una orientación, un fin al que dirigir su vida, que le da sentido a la misma. Ese fin se convierte en un  objeto de devoción, y lo relevante no es cual sea ese objeto o que sea uno un otro, sino si el mismo  contribuye al desarrollo del hombre, de sus potencias específicamente humanas  o si, por el contrario, las paraliza y las anula.

También Gordon Allport  decía que toda persona, esté o no religiosamente orientada, tiene sus propios supuestos últimos. Unos supuestos sin los que no puede vivir porque para él o ella son verdaderos, en el sentido de que son la verdad que quiere ver en el mundo y por eso le aportan certeza, seguridad y un sentido de conexión y de no aislamiento. A lo largo de la historia esos supuestos han sido proporcionados por el linaje (la familia, la pertenencia a un estamento social), la religión, la democracia. Esos supuestos nos aportan confianzafe, creer en algo estable y fuerte que nos ayuda a comprender el mundo, a vivir en él y nos proporciona la energía (lease motivación, voluntad) para actuar conforme a él. Esos supuestos son nuestras convicciones, que Carl Jung afirmaba necesitaba el ser humano para dar  un significado a su vida y encontrar un lugar en el universo, porque todo ello le aportan paz, tranquilidad, bienestar y felicidad a la persona.

Creer en algo nos da fuerza y nos da seguridad, si en lo que creemos nace de nuestra esencia, de nuestros valores, de nuestro yo ideal y lo concretamos en algo que es realizable en el mundo exterior y aporta a otros, esa creencia se transforma en confianza, en energía creadora que nos impulsa a mejorar, a superarnos, a retarnos, a luchar y entramos en una dinámica de realización crecimiento y bienestar. El propósito personal es nuestra religión, es la causa de nuestra fe y nuestra confianza y, como desde muy pequeña me enseñó mi madre, «la fe mueve montañas».  Arquímedes dijo «dadme un apoyo y moveré el mundo» quizás ese apoyo trasladado al mundo existencial de la persona sea el propósito, porque toda persona con un propósito claro y conectada a él es capaz de movilizar lo mejor de sí misma y de los demás para conseguirlo.

La fuerza del propósito nace de su conexión con nuestros valores fundamentales, con la creencia de que el mundo debe ser justo, libre, compasivo, generoso, creativo y la forma que encontramos de hacer realidad ese valor: enseñando, siendo padres o madres, innovando, sirviendo en el ejercito, en las misiones, comunicando, haciendo reér, bailando, investigando, diseñando edificios. Cuando lo conectamos amamos lo que hacemos y hacemos lo que amamos y eso genera un compromiso que va más allá de la motivación, el placer, la satisfacción, el reconocimiento, el dinero que ganamos, etc. Actuar de acuerdo a nuestro propósito, con devoción a nuestra vocación, nos permite sentir que estamos ligados a él en cada acto que lo revivimos. La promesa de recompensa eterna, que antaño proporcionaba la religión, se sustituye ahora por la de transcendencia y legado.

Como cuenta Viktor Frank en su libro «El hombre en busca de sentido» los que demostraron tener mayor capacidad para sobrevivir en los campos de concentración, incluso en aquellas situaciones límite, eran los que estaban orientados hacia un futuro, hacia una tarea que les esperaba, hacia un sentido que querían cumplir. Eso es el propósito, nos hace resistir, nos hace ser fuertes, comprometidos, ligados a una causa movilizadora y estimulante.

En un momento en que nos sentimos desbordados, desmoralizados, desorientados es importante recuperar conceptos como el propósito y ponerlos en el centro de nuestra recuperación, nuestro fortalecimiento, nuestro desarrollo. Por ello, está emergiendo una idea de religión personalizada, en el sentido de capaz de dar respuesta a cada persona del significado último de su vida, teniendo en cuenta sus especiales características, condiciones genéticas, contextuales y sus propias categorías fundamentales. Esa religión personalizada es el propósito que se traduce en vocación y se materializa en visiones, misiones, metas, objetivos, acciones y resultados, y que puede a su vez conectarse con otros propósitos individuales a través de diversos mecanismos de organización social: movimientos activistas, organizaciones empresariales, benéficas, el servicio público.

Esta religión personalizada lejos de acrecentar el individualismo, la separación, el enfrentamiento puede ser un lazo de unión, una especie de ligazón entre necesidades personales y sociales, un mecanismo para autorrealizarnos y contribuir al bien común a la vez. El propósito puede ser la vía hacia un humanismo social.  Estaríamos hablando de construir una sociedad basada en las diferencias personales, con diferentes propósitos y religiones personales pero a la vez conectadas por lo que nos une como humanos, el deseo de realizar un propósito que da sentido a nuestras vidas y que a la vez nos permite conectar valores y fortalezas humanas. Sería una religión fraternal porque no nace de la imposición de una institución, un comité de representantes de la divinidad, sino de la libre elección de la persona que no solo la funda sino que la conecta con otras y lo hace en base a un conocimiento de causa, es decir, en base a un conocimiento de propósitos y su capacidad de unirse para lograr algo más grande: unir propósitos para crear lazos, para construir confianza y ganar seguridad sin perder libertad. Esta nueva idea de religión, esta nueva forma de unirse y conectarse será la fuente de un funcionamiento humano óptimo, de nuestra resiliencia y una antifragilidad, a nivel individual y social.

 

Cada vez son más las voces que, desde diferentes ámbitos, nos hablan de la importancia del propósito personal como guía en nuestra vida, como base de nuestra realización y nuestra felicidad.

En la Escuela de Mentoring consideramos que el propósito es la fuente de nuestra motivación, el criterio último de nuestras decisiones, un ingrediente clave para el funcionamiento humano óptimo, un pilar de nuestra resiliencia, y el eje vertebrador de cualquier proceso de aprendizaje, cambio y desarrollo.

Queremos compartir contigo  una herramienta que hemos desarrollado en la Escuela de Mentoring con el objetivo de que descubras y conectes con tu propósito personal.

La herramienta se llama el “Oráculo del Propósito Personal” porque una vez la pongas en práctica encontraras en ella las respuestas a muchas de las preguntas e inquietudes que probablemente hoy te estes planteando, porque cada vez que la vuelvas a mirar te enviará poderosos mensajes para encarar el presente y el futuro, porque te llenará de fuerza y energía positiva, porque te hará sentir más acompañado que nunca y más parte del todo y te servirá de fuente de inspiración.

Te aportamos un modelo que puedes realizar en diferentes formatos.Te invitamos a que des rienda suelta a tu creatividad en cuanto al lugar en donde hacerlo, el material, soporte para realizarlo o el formato. Busca la forma más cómoda e inspiradora para ti. Puedes realizarlo solo o con otras personas si te resulta más fácil e inspirador. Puedes usar palabras, dibujos, imágenes, fotos y todo tipo de materiales que se te ocurran. La clave está en el objetivo de la herramienta: crear un oráculo para descubrir y conectarte a tu propósito personal, a través de tus referentes, tus fuentes de inspiración, tus héroes o heroínas. 

En el modelo hemos creado espacio para 7 nombres de personas, pero se trata de tu oráculo así que incluye a todas las que quieras. Para cada una de ellas piensa en que valores te transmiten, cuales son las fortalezas que admiras de ellas, qué acciones realizaron que recuerdas como significativas, cuales eran sus mantras (esas frases que parecían lemas de vida, principios por los que se guiaban y que resuenan en ti para guiarte también), que aprendiste de ellos y ellas, qué aprendizajes te dejaron. Y lo más importante cuál fue su legado para ti, qué hicieron o hacen que tu quieres continuar aportando al mundo.

Cuando termines de realizar todo el trabajo, que te invitamos a que lo conviertas en una experiencia gratificante, lúdica y de aprendizaje, contémplalo desde la distancia y formúlale preguntas al resultado, extrae reflexiones de la información, en todo ello se encuentran las claves para descubrir tu propósito. Deja que el oráculo te lo susurre. En la herramienta que te puedes descargar aquí te dejamos una guía de como hacerlo. Descargar Herramienta

Nos encantaría que nos enviaras fotos del resultado y nos dejaras tus comentarios sobre la experiencia. Puedes hacerlo a través de la web y de info@escueladementoring.com. Nos encantaría compartirlo para lanzar propósitos inspiradores de los que todos podamos nutrirnos.

Hoy queremos compartir contigo la entrevista que nuestra Directora Ejecutiva, Mª Luisa de Miguel, realizó hace unos meses a John Strelecky, autor del long seller mundial «Un café en el fin del mundo», un libro que habla del propósito vital, qué significa, cómo descubrirlo y cómo vivir a partir de él.

Mª Luisa de Miguel: Un viaje en automóvil para escapar de la rutina, un desvío inesperado, un lugar misteriosamente escondido y una conversación en torno a un café. ¿Por qué eligió una conversación en un lugar inesperado con personas inesperadas para hablar sobre el tema del propósito?

John Strelecky: La historia del café me llegó a través de una experiencia de escritura consciente que duró veintiún días. Fue como si la historia viniera a mí desde otro lugar, pasara a través de mí y quedara plasmada en las páginas. Es decir, en realidad no elegí esos elementos de la historia. Prácticamente se me presentaron y tuve que escribirlos.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Cómo puede ayudarnos una conversación con las personas adecuadas a descubrir nuestro propósito en la vida?

John Strelecky: Todos llevamos una suerte de anteojeras puestas. Cosas que nos han dicho, creencias que hemos adoptado a partir de comentarios al azar, cosas que hemos visto en películas y en muchos otros lugares. Otras personas llevan también anteojeras, pero son anteojeras diferentes. Así, hablar con otras personas nos da la oportunidad de ver de diferentes maneras el mundo y el lugar que ocupamos en él. Esto puede resultarnos realmente útil en lo que respecta a descubrir nuestro propósito en la vida.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Qué fue lo que lo llevó a escribir Un café en el fin del mundo? ¿Cuál es su propósito con este libro?

John Strelecky: Como ya he mencionado, la historia me llegó en el transcurso de unas tres semanas. Antes de eso, me tomé un año sabático, vendí casi todas mis posesiones y viajé por el mundo con unos 35 euros al día. Aquel viaje me cambió la vida por completo. Tener la oportunidad de vivir el tipo de vida con el que siempre había soñado, y ver a tantas personas diferentes viviendo tantas realidades distintas fue increíblemente revelador. Si no hubiera realizado ese viaje, no creo que la historia se hubiera presentado ante mí. Podría haberlo intentado, pero no habría alcanzado el estado de ánimo adecuado para dejarla fluir. Mi propósito al convertir la historia en un libro era ayudar a otras personas que también se estaban enfrentando a las mismas preguntas con las que yo había estado lidiando hasta entonces. Especialmente a la pregunta: ¿Cuál es el propósito de la vida?

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Cree que hay miedo a preguntar «por qué estamos aquí», miedo a descubrir nuestro propósito? ¿Cuáles cree que son las razones de este miedo?

John Strelecky: Quizá, como describo en el libro, una vez que conoces tu propósito, resulta muy difícil ignorarlo. Los seres humanos a menudo nos resistimos al cambio, incluso cuando sabemos que realmente deseamos un cambio. Y conocer tu propósito y luego vivirlo, con toda probabilidad requerirá implementar algunos cambios. Tal vez sea esa una razón por la que algunas personas temen descubrir su propósito. Sin embargo, puedo asegurar que la vida adquiere una dimensión completamente nueva y sorprendente cuando descubrimos y vivimos nuestro propósito.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Cuándo descubrió su propósito vital? ¿Cómo ocurrió? ¿Y qué cambió ese descubrimiento en su vida?

John Strelecky: Cuando comenzó a difundirse el primer libro, empecé a recibir correos electrónicos y cartas de personas que decían cuánto había significado para ellos. Fue entonces cuando me di cuenta de que tal vez escribir, y ser una especie de instrumento vehiculador de este tipo de historias, era una gran parte de mi propósito. Sin embargo, al principio fue un poco intimidante. Me preguntaba si sería capaz o si estaba cualificado para vivir ese propósito. No obstante, con el tiempo, aprendí a salir de mi propio camino y a simplemente vivir en el flujo de lo que sentía correcto y que tenía un impacto positivo tanto en los demás como en mí mismo.

 

Mª Luisa de Miguel: Algunas personas descubren temprano su propósito en la vida, durante la niñez o en la adolescencia. ¿De qué depende? ¿Existen características especiales que permitan a estos individuos descubrirlo antes?

John Strelecky: No estoy seguro. Tiene razón, existen grandes variaciones en cuanto al momento en que las personas lo descubren. Supongo que depende del tipo de entorno en el que creces y si tienes la autoconfianza suficiente para aceptar algo que te sientes llamado a hacer. Para algunas personas, ese entorno está presente desde que son muy jóvenes. Otros individuos, incluido yo mismo, necesitamos más tiempo para estar solos, desarrollar un mejor sentido de nosotros mismos e incluso exponernos al concepto de tener un propósito.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Cuáles son los elementos que comúnmente están presentes en el propósito y que pueden actuar como factores clave para descubrirlo?

John Strelecky: Yo diría que la curiosidad por descubrirlo, junto con un amplio campo de visión para explorar opciones y la voluntad de abrazar lo que te llama son factores importantes que influyen en si descubrimos o no nuestro propósito.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Cuál puede ser el papel de los mentores en la tarea de ayudar a descubrir el propósito, considerando al mentor como una persona que ha descubierto su propósito y vive de acuerdo con él? ¿Pueden los mentores, como es el caso de Mike o Casey, personajes principales de su historia, inspirarnos a descubrir o a perseguir nuestro propósito?

John Strelecky: Tener un mentor puede acelerar realmente nuestra experiencia de descubrimiento. Ya sea que el mentor adopte la forma de un personaje en un libro, de un experto que comparte su sabiduría on-line, de alguien que conocemos y con quien podemos hablar, u otras muchas formas, puede sernos de gran ayuda. La clave es que debemos estar dispuestos a admitir que necesitamos ayuda y luego a aceptar e implementar la ayuda cuando la recibamos. Yo no entendía el concepto de «mentor» cuando era niño. Ojalá lo hubiera comprendido entonces.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Cuál es la conexión entre propósito y felicidad? ¿Cómo puede explicar esa conexión y lo que aporta a la vida de una persona?

John Strelecky: Creo que una de las cosas que puede hacernos felices es vivir alineados con nuestro propósito. Tanto si deseamos convertirnos en un buen padre, como si queremos diseñar aplicaciones geniales, o viajar por el mundo… eso depende de cada persona. No estar sincronizado con la vida suele ser un buen indicador de que no dedicamos suficientes minutos al día a nuestro propósito.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Puede el propósito convertirse en la nueva religión, en una creencia a la que aferrarnos que nos brinde certezas, confianza, seguridad, porque nos ofrece una guía en nuestra vida, un hilo conductor que le da sentido?

John Strelecky: Creo que conocer nuestro propósito es como saber dónde está el norte en nuestra brújula personal para dirigir nuestros pasos en la vida. Nos da una dirección y eso nos hace sentir más seguros y confiados. También elimina mucho de lo que nos causa estrés en la vida, porque no evaluamos constantemente cada decisión desde una posición de incertidumbre.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Qué indicadores tienden a aparecer en la vida de una persona que revelen que vive alejada de su propósito, que algo no está funcionando bien?

John Strelecky: Como ya he mencionado, sentirse desincronizado es un gran indicador. Estadísticamente, disponemos de alrededor de 28.900 días de ese regalo llamado vida. Si nos disgusta tanto nuestro trabajo que deseamos constantemente llegar al fin de semana, eso es una señal de que algo no funciona bien, de que vivimos alejados de nuestro propósito. Los días de la semana también son valiosos. Si cuando nos despertamos por la mañana no estamos realmente contentos y emocionados, eso es otro indicador. La buena noticia es que podemos utilizar estos indicadores para empezar a hacer cambios en nuestra vida.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Cuál es el significado de fluir con la vida, como la tortuga fluye con las mareas del océano? ¿Qué nos puede enseñar esa hermosa metáfora descrita en su libro?

John Strelecky: Hay un ritmo en la existencia. Momentos en los que fluimos y momentos en los que luchamos contra la marea. Cuando nos permitimos encontrar aquello que crea esos momentos de flujo para nosotros, y luego traemos a nuestras vidas más momentos como esos, somos más felices y disponemos de más energía. A veces, esto significa simplemente abrir un poco más el campo de nuestra conciencia. Otras veces requiere deshacernos de lo que no fluye en nuestras vidas para que podamos permitir que el flujo nos encuentre.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Cómo podemos enfrentarnos a todos esos estímulos que asaltan nuestras vidas y nos distraen de nuestro propósito? Actualmente, ¿cuáles son los más peligrosos y a cuáles deberíamos prestar más atención?

John Strelecky: La decisión depende de cada persona. Hay un yin y un yang en todas las cosas. Por ejemplo, nuestros teléfonos inteligentes pueden ser una fuente ininterrumpida de distracción, o pueden ser un punto de conexión increíble para ayudarnos a vivir nuestro propósito. Si decido que mi propósito es ser un panadero extraordinario, pero me quedo atrapado en el último drama del día en la pantalla de mi teléfono, entonces es una distracción. Sin embargo, si lo utilizo para aprender más sobre cómo ser un panadero extraordinario, es una ventaja fantástica.

 

Mª Luisa de Miguel: Trabajamos cada vez más para ganar más dinero y poder comprar más cosas que presumiblemente nos hacen felices, hacen que nos sintamos realizados. Este hecho nos impide dedicar tiempo a nuestro propósito y al final nos sentimos frustrados. ¿Cómo podemos romper esa dinámica?

John Strelecky: Aunque a veces puede parecer compleja, la solución es bastante sencilla. Una vez que conocemos nuestro propósito, entonces tenemos la oportunidad de asignar todos nuestros recursos, como el tiempo, el dinero, la energía, los pensamientos, etc. a vivirlo. Si nos permitimos comenzar lentamente, muy pronto veremos cuánto impacto positivo tiene en nuestras vidas y podremos aumentar la velocidad y el tamaño de nuestros esfuerzos.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Qué le dirías a los que temen perseguir su propósito porque creen que van a fallar y piensan que no serán capaces de vivir cómodamente o de ganar suficiente dinero para vivir?

John Strelecky: Alguien está viviendo la vida de tus sueños, pero bien podrías ser tú. Averigua quién es esa persona, o personas, aprende todo lo que puedas sobre su camino hacia esa vida y luego comienza a imitarla. Ya han demostrado que es posible. Con tiempo y esfuerzo enfocado, podemos mover nuestra vida de donde está a donde queremos que esté.

 

Mª Luisa de Miguel: ¿El propósito se lleva a cabo únicamente en el trabajo, en una actividad profesional u ocupacional, o se puede realizar de distintas maneras? ¿Es posible conciliar un trabajo no vinculado a tu propósito con otras actividades que sí contribuyen al cumplimiento del propósito fuera del ámbito profesional o laboral?

John Strelecky: La mayoría de las personas dedicamos muchas horas a la semana a las actividades profesionales, por lo que cuanto más se alineen estas con nuestro propósito personal, más sentiremos que nuestra vida está alineada a ese propósito. Dicho esto, al principio, tal vez el dinero que ganamos en un trabajo que no está alineado con nuestro propósito nos permite financiar aventuras o experiencias llenas de propósito en nuestras horas libres. Idealmente, si nuestro propósito es la energía verde y un planeta más saludable, y nuestro talento está en la industria financiera, ¿por qué no recibir un pago por cumplir con nuestro propósito haciendo un trabajo financiero para una empresa de energía verde?

 

Mª Luisa de Miguel: ¿Cuáles son las características y rasgos principales de las personas que viven cumpliendo su propósito? ¿Cómo se pueden identificar?

John Strelecky: Tienden a ser felices, confiadas, empáticas y motivadas. No se ven afectadas por la última tendencia del día, ni sufren tanto estrés como otras personas. También tienden a ser hacedores, no conversadores. Lo que quiero decir con esto es que no hablan de lo que planean hacer con su vida, simplemente hacen que suceda.

 

Acerca de John Strelecky.

John Strelecky nació en Chicago en septiembre de 1969. Tras diplomarse en la Universidad Aeronáutica de Florida, trabajó durante un año como piloto. Un problema cardiaco le impidió superar las pruebas médicas de la compañía aérea United Airlines, lo que lo llevó a un cambio radical en su vida. Se licenció en Administrador de Empresas en la Universidad de Illinois y se convirtió en consultor para la gran industria. Poco después decidió cumplir uno de sus grandes sueños junto a su novia, actual esposa ahora, emprendió un largo viaje alrededor del globo. En 2002 autopublicó su primer libro, «Un café en el fin del mundo» que se convirtió en un éxito y es considerado una de los autores más inspiradores del mundo. Sus obras han sido traducidas a 42 idiomas y varias de ellas han sido premiadas como superventas del año en seis ocasiones.

Te recomendamos la lectura de su libro «Un café en el fin del mundo» Duomo Ediciones.  Es ameno, revelador, te hace reflexionar sobre lo que de verdad importa en la vida. Si alguien te preguntara hoy si estás satisfecho con tu vida, ¿qué responderías? ¿A punto para descubrir “por qué estás aquí”? Tómate tu tiempo: ¿estás viviendo la mejor vida posible? John, el protagonista del libro, entra en un café remoto cuyo menú ofrece tres preguntas: ¿Por qué estás aquí? ¿Te da miedo la muerte? ¿Te sientes realizado? Mientras busca la respuesta, y con los consejos de tres personajes, reflexiona sobre la importancia del propio proyecto vital. Basándose en su experiencia, John Strelecky, considerado uno de los autores más inspiradores en la actualidad, nos invita a acompañarlo en esta fábula. Tras leerlo, podrás comenzar una vida nueva.

 

» Una reflexión inspiradora sobre el sentido profundo de la felicidad, que nos enseña lo importante de perderse para reencontrarse». 

Estamos viviendo tiempos convulsos, llenos de incertidumbre y miedo. Toda la situación derivada de la enfermedad del coronavirus  (COVID-19) está elevando los niveles de estrés y disminuyendo la capacidad de resistencia de las personas. El temor y la ansiedad respecto a la enfermedad pueden resultar abrumadores, el distanciamiento social puede hacer que las personas se sientan aisladas y solas y surgen emociones de tristeza, aburrimiento, las restricciones en cuanto a movilidad y encuentros generan rabia, impotencia.

El virus no solo ha amenazado nuestra salud física, sino que también ha causado estragos en el bienestar emocional y mental de las personas en todo el mundo. Los sentimientos de ansiedad, impotencia y dolor están aumentando a medida que las personas se enfrentan a un futuro cada vez más incierto, y casi todos han sido afectados por la pérdida. Es importante que cuidemos de nuestra vida, de nuestro bienestar y de nuestra estabilidad emocional. Es tiempo de recuperar nuestro poder y nuestra energía y de fortalecernos Para ello te propongo practicar cada día 9 actitudes empoderantes:

1.- Hazte presente en todo momento: expresa tu voz en cada palabra, en cada gesto, en cada acción. Una voz que nace de un encuentro profundo con uno mismo, del autoconocimiento, la comprensión y la aceptación de quien eres y qué quieres, de la formulación de un propósito que se convierte en tu brújula para cada día. 

Se consciente de cómo estas actuando, cómo estás comunicando, como estás impactando, de qué haces y para qué lo haces y cómo está alineado con tus valores y con tu propósito. Para estar presente debes aprender del pasado, proyectarte al futuro y vivir en el presente. Cuando experimentas debes estar plenamente consciente del momento, con todos tus sentidos y atención en ese instante, con tus emociones y tus pensamientos en el aquí y ahora. La mente debe viajar al pasado después de experimentar y antes de hacerlo para aprender, y al futuro antes de actuar para visualizar, para inspirarse, para planificar y anticipar. Mientras actuamos debemos estar en el presente.

Cuando actúas desde ahí adquieres poder personal y los demás lo perciben, confían en ti, te respetan, te buscan porque les das seguridad y confianza y esto retroalimenta tu energía.

2.-Ejerce de soberano sobre tu tiempo: pregúntate cada día a que quieres dedicar tu tiempo y concentra tu atención en ello, evitando las distracciones. La regla de los 3 objetivos diarios es un arma poderosa a la vez que sencilla. Escribe al inicio del día 3 objetivos (insisto 3, ni uno más ni uno menos) que quieres lograr ese día, porque son importantes para ti, te ayudan a cumplir con tu propósito vital, te acercan a tus metas y te hacen sentir bien. Reserva el tiempo que necesites en tu agenda para ello y protégelo de cualquier ladrón. Sumérgete en las tareas que te ayuden a cumplir esos objetivos hasta lograrlos. El resto del tiempo dedícalo a otros compromisos, tareas, descanso, o lo que consideres. Si cumples con esta regla todos los días sentirás que llevas el control de tu vida y que es una vida con sentido. Si necesitas aligerar agenda y priorizar te recomiendo la herramienta matriz de Eisenhower.

Se consciente de como estás repartiendo tu tiempo y sobre todo con quién, si vives atrapado en el impulsor complace, ten cuidado de rodearte de personas que huelen tu necesidad y deseo de complacer porque acabaras presa de sus demandas, posponiendo una y otra vez tus necesidades y objetivos, claudicando de ser el soberano de tu tiempo.

3.-Conviértete en creyente, creyente de ti mismo, cultiva la fe en tus posibilidades, tus sueños, tus recursos. No te hablo de una fe a ciegas sino de una fe a ciertas. Una fe basada en tu historia personal, en tus logros, en tus fortalezas. La herramienta diario de logros te puede ser de gran utilidad para apuntalar tu confianza e incrementar tu fe, sobre todo en los momentos de duda.  Las dudas no solo nos impiden hacer, nos impiden ser, pues cada vez que dudamos dejamos de ser aquello a lo que aspiramos, limitamos nuestra grandeza. 

Cuando dudes pregúntate ¿qué has hecho ya en tu vida que no sabías o creías que podías hacer? ¿cuáles son tus fortalezas personales y cómo te han ayudado a lograr otros retos? ¿por qué merece la pena seguir creyendo que si es posible? ¿cómo puedes ampliar tus opciones para lograrlo?

4.-Actúa, Actúa y Actúa: no esperes a que te autoricen a empezar, a encontrar el momento perfecto, a que alguien venga a salvarte. Tomar el control de nuestra vida es decidir y actuar. Si quieres ser feliz, si quieres demostrar tu talento, si quieres aprender, cualquier cosa que deseos sentir, experimentar o lograr en la vida requerirá acción. El primer paso es el más difícil y solemos posponerlo y posponerlo y, con ello, estamos posponiendo nuestra vida, nuestra felicidad, nuestra realización. Para activar tu motivación visualiza la recompensa y para apuntalar tu voluntad exterioriza el compromiso, estas son dos de las 7 estrategias para acabar con la procrastinación que puedes utilizar para comenzar a ponerte en marcha.

5.- Mantén tus compromisos: vigila los momentos de bajón, de frustración, de desmotivación, impaciencia, desesperación o estrés, son oasis donde brota la infidelidad a nuestra causa, a nosotros mismos, a la palabra dada y a los compromisos adquiridos. Cuando nos obsesionamos por tener, por llegar, es fácil caer en la tentación de recurrir a atajos, a lo fácil, a lo divertido y olvidarnos de lo importante, lo que nos hacer ser quien somos, lo que nos distingue y lo que nos lleva a cumplir con nuestro propósito y  a vivir en nuestros valores. 

Cuando faltamos a nuestros compromisos quebramos la confianza en nosotros mismos y la que los demás depositan en nosotros. Sin confianza el mundo se torna oscuro, receloso, sospechoso. Antes de decir si, asegúrate de que si quieres hacerlo, si puedes hacerlo y si merece la pena hacerlo. Pregúntate ¿en quién me convierte esto que voy a hacer?

6.-Pon amor en todo lo que haces pues lo hará crecer: amar es entregarse, entregarse a una causa, a una misión, a una vocación, a un trabajo, a una actividad, a una relación. Entregarte es darte por completo, poner todo lo que eres, toda tu pasión, tu consciencia, tu atención, tu mimo, tu tiempo, tu energía en lo que haces.  Cuando esto ocurre creas cosas únicas, momentos únicos que encierran todo el valor de lo que eres y aportas. El amor desata una energía creadora y expansiva que nos eleva, nos hace crecer y florecer como personas y todo lo que no rodea se nutre e ello.

7.- Piensa en grande:No te pongas límites y piensa en grande.No te digo que no existan límites o que no seas consciente de ellos, simplemente que te los crees, que no te auto-limites. Pensar en grande te ayudará a superarlos, a ampliarlos, a bordearlos, o a diseñar nuevos caminos cuando esos límites sean infranqueables.El mayor límite que tenemos es la estrechez de miras y de pensamiento y, a veces, llevamos tanto tiempo viviendo con ellos que nos hemos vuelto miopes. Descarga tu mochila de todo lo que te pesa y limita, aligera tus cargas, conéctate con lo que te emociona y te eleva, se muy selectivo con tu atención y busca referentes, ejemplos y modelos de personas que te inspiren. Todo ello te ayudará a que tu energía esté al 100% y a alcanzar la excelencia personal.

8.-Descansa: vivir con pasión, con entrega, con presencia, consciencia, grandeza y comprometidos también consume energía, por eso es importante saber parar, desconectar y recuperarla. La vida no es un frenesí continuo, es un fluir elegante y equilibrado entre actividad y descanso. Descansar es una actividad productiva, significativa y enriquecedora que debemos practicar de forma activa y consciente para recuperar nuestra estabilidad emocional y nuestra paz mental. El descanso, la desconexión es especialmente importante en los tránsitos de una tarea a otra, de una actividad a otra, de un rol a otro, de una etapa a otra de nuestras vidas.

Te encomiendo la lectura del libro “Descansa” de Alex Soojung-Kim Pang que, través de diferentes historias de personajes relevantes, experiencias personales y estudios científicos, nos propone diversas actividades para fomentar el descanso activo en nuestras vidas: caminar, paradas, dormir, ejercicio, juego, periodos sabáticos, vida sosegada, siesta.

9.- Celebra el final de cada día: Cuando completamos un día lleno de acciones conectadas con nuestros objetivos y metas nos llenamos de energía, de orgullo, de satisfacción, experimentamos una sensación de poder y control sobre nuestra vida. Para ello es necesario dedicar un tiempo al final del día a hacer examen de conciencia, a revisar lo que hemos hecho y como nos hemos sentido con ello. ¿Hemos logrados nuestros 3 objetivos? Revísalos y táchalos, celébralo, date algún premio cada día por cumplir con tus propios compromisos. ¿Quién he sido hoy? ¿Qué he logrado? ¿Cómo me siento? ¿Qué he aprendido? ¿Qué he experimentado? ¿Qué tengo que agradecer? Puedes aprovechar para escribir unas pequeñas reflexiones juntos a tus 3 objetivos cumplidos, con ello cerraras el ciclo de tu experiencia. Cerrar ciclos es importante para adquirir consciencia de nuestro progreso y evolución, para experimentar satisfacción con el pasado y esperanza sobre el futuro. Además, las reflexiones nos proporcionan un feedback excelente de cómo estamos viviendo nuestra vida, si nos sentimos bien o no con lo que hacemos, si estamos avanzando en el sentido que nos habíamos marcado. Si las cosas no han ido bien, la reflexión nos ayudará a extraer aprendizajes y significados, que nos harán más fuertes y sabios para comenzar mañana de nuevo.

Si has perdido tu energía, tu fe, tu confianza, tu esperanza, si te sientes agotado, triste, desmotivado, frustrado y necesitas recuperarte en Aquavitacoaching podemos acompañarte para que puedas vibrar con la vida de nuevo.

Autora: Mª Luisa de Miguel

Directora Ejecutiva de la Escuela de Mentoring

Autora libro «Mentoring, un modelo de aprendizaje para la excelencia personal y organizacional» Ediciones Pirámide 2019

Hace ya unos años escribí un libro sobre la felicidad, y en él contaba que consistía en saber satisfacer de forma armónica los tres grandes deseos que tiene el ser humano:

  • Disfrutar y pasarlo bien.
  • Tener relaciones estimulantes y satisfactorias, lo que implica sentir en las mismas gratitud, reconocimiento y cariño.
  • Sentir que somos significantes y útiles, que progresamos en nuestro camino y que aportamos, que tiene que ver con la necesidad de autonomía y competencia.

La felicidad sigue siendo un tema de gran interés y lo será hasta el fin de los tiempos, porque desde siempre para el ser humano ser feliz es uno de los fines de su existencia. Por ello, más recientemente, en otro artículo de este blog escribía acerca de la relación entre felicidad y metas personales, porque realmente creo que una parte muy importante del éxito de ser felices tiene que ver con las metas que nos proponemos y alcanzamos. Cuándo logramos lo que queremos experimentamos orgullo, alegría, una cierta paz y otra serie de emociones positivas que nos hacen sentirnos satisfechos. Si esta experiencia es bastante habitual en nuestra vida seguramente nos sintamos felices. Y esto sería una felicidad directa, en el sentido de directamente proporcional a las metas logradas, a esas metas personales que son importantes para nosotros.

Ahora bien, no me gustaría centrar la felicidad únicamente en una satisfacción personal, en la autorrealización, en lo individual, pues la felicidad, como la existencia, también tienen una dimensión transcendente. Es en esa dimensión donde nos inspiramos, nos expandimos, nos elevamos y aflora toda nuestra grandeza, porque es a través de ella que «actuamos para», para algo que está más allá de nosotros, que extiende sus efectos más allá de nosotros. Por ello, hoy quiero hablarte de otra cara de la felicidad: la felicidad indirecta y, para ello, quiero utilizar la historia y el ejemplo de los sherpas, los guías del Himalaya,

Sin los sherpas muy pocas personas escalarían el Everest, su intervención es vital para quienes se aventuran a la conquista de la más grandiosa de las cimas de los 8000. Ellos son la  avanzadilla en las expediciones a la gran montaña, recorren el camino antes que sus clientes para conocer su estado y asegurar la escalada, son los encargados de abrir nuevas rutas, montar las tiendas, llevar la cocina, la comida, el botiquín médico, las cosas de los clientes, todo lo necesario para facilitarles el ascenso. Y también les ayudan en las situaciones más complicadas y peligrosas. El sentido del propósito de su trabajo es tan grande que incluso cuando sus clientes deciden seguir la escalada en contra de su criterio y a riesgo de su vida, les siguen acompañando y no les abandonan, porque entienden que su trabajo es guiar y ayudar al cliente a coronar la cima.

Un mismo sherpa ha podido encumbrar el Everest muchas veces,pero su meta no es llegar a la cima sino ayudar a otros a alcanzarla. La satisfacción de un sherpa no está en el número de veces que ha logrado personalmente llegar arriba, sino en el número de veces que ha ayudado a otros a alcanzar la cima. Los aventureros escalan el monte Everest por la satisfacción del logro, pero los sherpas lo hacen porque es su trabajo, su vida y la consagran a ello. Muchos son los que han muerto entre los brazos de la majestuosa montaña del Nepal a lo largo de los años.   Por todo ello, los sherpas son, probablemente, una de las mejores imágenes o símbolos de lo que es la felicidad indirecta. Una felicidad que se experimenta a través de la contribución a los logros de otras personas, porque ello llena de sentido nuestra vida, porque al hacer aquello que amamos, en lo que creemos y que forma parte de nuestro proyecto personal, nuestro propósito y nuestra misión, estamos ayudando a otros a cumplir el suyo.

Supongo que quienes tienen hijos se sentirán como un sherpa, cuando llegan a la Universidad, finalizan sus estudios, consiguen su primer trabajo, van progresando en su carrera, se casan tienen hijos…, a pesar de que no son ellos los que logran cada uno de esos hitos. Tengo la sensación de que en un tiempo, no tan lejano, muchas personas se sentían sherpas  porque sentían que su trabajo tenía un sentido, porque podían vivir cada día su contribución a otros a través del mismo: las personas se sentía felices y satisfechas cuando ayudaban a sus clientes, cuando los atendían, les escuchaban, les aconsejaban, les resolvían, les ayudaban a decidirse, cuando salvaban vidas, evitaban peligros, curaban heridas… En  un tiempo no tan atrás, el trabajo tenía un sentido de transcendencia, de aportación para otros y esa aportación nos unía, nos hacía sentirnos parte de algo más grande. Sin embargo, con el paso del tiempo algo se rompió en el camino, se deshizo el vínculo entre trabajo y realización personal, entre trabajo y sentido de propósito, entre trabajo y contribución, y el trabajo paso a ser un mero medio de satisfacción de necesidades materiales y económicas, una transacción mercantil, el medio para ganar dinero, poder, fama, popularidad y otros sucedáneos de la felicidad y la identidad personal. En ese momento dejamos de sentir en el trabajo, dejamos de ser sherpas y, probablemente, también dejamos de ser felices.

A pesar de lo difícil que a veces nos lo pone está sociedad, en la que estamos viviendo, me siento una de esas afortunadas que todavía puede ser un sherpa en su trabajoporque cada año ayudo a muchas personas a escalar su propio Everest y cuando llegan a la cima, su felicidad es la mía, lo que siento es mucho más grande que la satisfacción de haber conquistado mis propias metas. No se cómo se sienten los sherpas cuando dejan a sus clientes de vuelta a la civilización tras haber conquistado la cima. Lo que siento cuando termina un proceso y veo que un cliente ha logrado lo que se propone, ha experimentado esa satisfacción de haber superado un reto personal importante, veo como se siente de orgulloso, de pleno, de feliz y que ya se siente su propio sherpa, su propio mentor, es difícil de explicar con palabras. Solo alcanzo a decir que me siento parte el cambio y eso me hace sentir parte de la vida de otras personas. 

En estos últimos años, en los que a mi actividad de formadora, consultora, coach y mentora, añado la de supervisar el proceso de aprendizaje de mentores profesionales, siento que estoy elevando al cubo la felicidad. Mi labor, además de formarles y ejercer de mentora, consiste en guiarles y ayudarles a que sean buenos mentores para sus clientes, para sus mentees, para lo cual superviso sus procesos de mentoring y, en cierta forma, siento que estoy ayudando a guiar de manera indirecta a sus mentees para que logren sus metas.  Así que muchas veces, tras una sesión de supervisión y mentoring con ellos, experimento la felicidad, de la felicidad, de la felicidad. Felicidad por la satisfacción de ayudar a otros a ser mentores y sentir su felicidad ante los progresos y cuando obtienen su certificación; felicidad por la felicidad que ellos sienten cuando sus mentees logran sus objetivos, gracias a su acompañamiento y trabajo; y felicidad por la felicidad de los mentees ante la satisfacción de haber completado el proceso de mentoring y haber alcanzado sus metas.

La felicidad sigue siendo la satisfacción armónica de las necesidades de autonomía, competencia y vínculo, unidas a la experimentación de placer o disfrute, lo que ocurre es que cuando las satisfacemos a través de lo que hacemos y, con ello, ayudamos a otros a satisfacerlas también, estamos amplificando la intensidad, profundidad, extensión y duración de nuestra felicidad. Además de placer y satisfacción, llegamos a la experiencia de gratificación y significatividad. Cuando hablo de felicidad indirecta estoy hablando de sentir mucho más que placer y satisfacción por el logro de nuestras metas, quiero expresar con ello la experimentación de un placer, una satisfacción y una gratificación por haber contribuido en alguna forma al logro de las metas de otros. Algo que te hace sentir una vida significativa.

Todos podemos aprender a experimentar la felicidad indirecta, ánclate a tu propósito, hazlo realidad en tu día a día, siéntelo y siente la felicidad de las personas a las que aportas con aquello que haces y amas hacer.

¿Y tú, te sientes un sherpa? Cuéntame tu historia dejándome un comentario en el artículo, juntos podemos contribuir a que haya más sherpas. 

 

Autora: Mª Luisa de Miguel

Directora Ejecutiva Escuela de Mentoring

Autora libro «Mentoring, un modelo de aprendizaje para la excelencia personal y organizacional» Ediciones Pirámide 2019

Quiero que te imagines un lugar de tu ciudad que no visitas mucho, alejado de tu atención diaria y habitual, un lugar que quizás esté algo abandonado, poco cuidado, desatendido desde hace varios años. Un día, de repente tu ciudad se ve asolada por un terremoto, de los de intensidad media-alta. Un terremoto que ocasiona una pequeña grieta en ese lugar poco visitado, que pocos ven porque pocos depositan su mirada y su tiempo en él.

La vida en tu ciudad continua después del terremoto como si nada hubiera pasado, y nadie se ocupa de esa pequeña grieta. Se suceden fuertes lluvias, seguidas de subidas bruscas de temperatura, la contaminación se dispara, y la ciudad sufre los efectos habituales del cambio climático, a los que ya estamos tan acostumbrados, que ni cambios nos parecen. Al cabo de unos años vuelve a producirse un nuevo terremoto en tu ciudad, esta vez de más intensidad que el anterior. Afecta a nuestras casas, nuestros seres queridos, nuestras empresas. Nos vemos obligados a interrumpir nuestra vida habitual, a introducir cambios repentinos en nuestras rutinas. Y, entre todo este ajetreo, aquella pequeña grieta surgida hace años para la que nadie miraba y que se fue haciendo más grande, por la continua erosión de cambios bruscos y constantes, se ha convertido en una falla geológica, que ha ocasionado una fractura de tal magnitud, que ha escindido en 2, 3 y hasta 5 fragmentos nuestra ciudad, y generado nuevas grietas.

Esta historia es nuestra historia, la de cada uno de nosotros: el 1º terremoto es la crisis económica del 2008; la grieta nuestra salud emocional; el cambio climático que ha erosionado más la grieta el estrés diario y la espiral de emociones negativas que genera y que erosionan día a día nuestra salud emocional; el 2º terremoto el coronavirus; y la falla geológica, que ha escindido nuestra ciudad en varios fragmentos, es la quiebra de nuestra salud emocional reflejada en un aumento acelerado de las bajas laborales por depresión, el crecimiento de las enfermedades auto-inmunes, los infartos, los problemas de sueño, la ansiedad, etc., etc., etc. Y aquella parte de la ciudad olvidada, a la que no visitabamos ni prestabamos atención, nuestras emociones.

Nos hemos vuelto frágiles porque a pesar de la proliferación de libros, seminarios, metodologías, cursos sobre inteligencia emocional, las emociones siguen siendo un punto ciego en la gestión empresarial, nuestra capacidad de aprendizaje emocional es muy precaria, o nos estamos equivocando sobre como se aprende a gestionar las emociones de forma inteligente. Somos frágiles porque estamos cada día a un paso de rompernos o quebrarnos ante la presencia de uno de los muchos factores externos que actúan de agente estresante y nos desestabilizan: golpes emocionales, caos, incertidumbre, desorden, cambios inesperados y continuos, falta de control, presión del tiempo, demandas que exceden de nuestros recursos para afrontarlas.

No podemos eliminar los factores externos que nos causan estrés, están fuera de nuestro control, así que la única alternativa es volvernos antifrágiles, es decir, fortalecer nuestra capacidad de crecer en la adversidad. Si no, esta crisis, además de poner de manifiesto y acrecentar la brecha digital, estará generando una brecha emocional con graves consecuencias para nuestra salud: personas con incapacidad de seguir adelante, o haciéndolo en condiciones de máxima fragilidad. Y a la vuelta nos espera un nuevo agente estresante: el regreso a la cotidianidad, un nuevo terremoto emocional. Cuando volvamos no vamos a ser los mismos, ni la vida va a ser la misma, lo que nos producirá mayor inseguridad, incertidumbre, miedo, ansiedad, tristeza, rabia, etc.

¿Cómo podemos reducir y cerrar esa brecha emocional para ser antifrágiles? Desde luego no será repitiendo errores del pasado: más producción, más venta con menos costes, más actividad, acuerdos de intervenciones precipitados en los que hay vencedores y vencidos y dejan conflictos latentes.

Creo que ha llegado el momento de mirar hacia otro lado, hacia la parte olvidada del día a día organizacional: las personas y su emocionalidad. Propongo apostar por un compromiso de ejercer la responsabilidad emocional corporativa, atender, acompañar y cuidar la salud emocional de sus organizaciones. Necesitamos contar con personas inspiradas, motivadas, comprometidas, resilientes y con capacidad de crecer y fortalecerse en la adversidad para salir de esta crisis y seguir evolucionando como personas y como sociedad, y lograr esto no solo va de dinero, productividad, costes, tecnología, conocimiento. Va de cambiar la forma en la que concebimos las organizaciones y como las gestionamos.

Te invito a comenzar a ver tu organización como una tribu: un grupo de personas que se unen en torno a un propósito común, que conviven día a día para hacer realidad ese propósito y que comparten un sentido de identidad y pertenencia que despierta sentimientos de orgullo. ¿Cómo ejerce la responsabilidad emocional una tribu para volverse antifrágil? Las tribus se reunían alrededor del fuego para conversar juntos, aprender juntos y establecer pautas de convivencia efectivas. Hoy el fuego puede ser una sala de reuniones, zoom, skype, etc., lo importante no es el medio es el fin: conversar, compartir, aprender, crear, evolucionar juntos.

Comenzar a gestionar la vida organizacional a través de conversaciones.Esta es mi propuesta, y el rol que juego en ella es el de una antropóloga organizacional y una thinking partner o socio pensante, que se convierte en facilitador del pensamiento, aliado creativo, amplificador de opciones, catalizador del cambio, guía de aprendizaje, mediador relacional… Mi misión es ayudar a las organizaciones a centrarse en un proceso de transformación que es en si una experiencia de aprendizaje organizacional:

1º.-Conversar para comprender que está pasando, como se siente la gente, que les preocupa, qué necesitan, que quieren lograr. Conversar preguntando abiertamente y escuchando empáticamente para identificar donde estás las brechas emocionales (miedo, falta de confianza, falta de esperanza, falta de inspiración, apatía, tristeza…), cual es el nivel de resonancia del liderazgo, quienes son los sensores emocionales de la organización, quienes los catalizadores del cambio. Conversar para comprender cual es el tránsito mental, emocional y conductual que necesita realizar la organización para lograr sus metas.

2º.-Concebir a todas las personas de la organización como agentes de cambio, hacerles consciente de este poder y de su aportación al logro común, apoyarles y darles recursos para que sean parte del cambio y se comprometan activamente con el cambio.Esto significa huir de implementar procesos de cambio basados en recetas externas estandarizadas y co-crear con las partes implicadas un modelo único que nace del sentir de la organización.

3º.-Diseñar Rituales organizacionales: rituales para realizar el tránsito emocional necesario para estar en condiciones de lograr el objetivo, rituales para anclar estados de ánimo y aprendizajes que nos hacen exitosos, rituales para aprender de forma optima, rituales para crear sentido de identidad y pertenencia, rituales para alinearnos en torno a una visión común.

4º.-Capacitar roles específicos para que sean verdaderos aliados del cambio: trabajando la resonancia en el liderazgo, los sensores emocionales, los catalizadores del cambio, los guías del aprendizaje, los modelos de gestión emocional.

5º.- Experimentar y aprender juntos experimentando. Puesta en práctica de los rituales, aprender de la experiencia no de la teoría. Activar la capacidad creativa a través de la reflexión sobre la experiencia, ajustar, remodelar, volver a probar, consolidar.

¿Por qué hablo de rituales? Porque las emociones y los cambios no se trabajan con un libro de recetas mágicas, de fórmulas magistrales y métodos de alto impacto diseñados en un laboratorio, en un despacho y estandarizados para encajar en cualquier persona y organización. La gestión emocional se aprende a través de su expresión verbal y su experimentación práctica dentro del contexto en el que interactuamos, escuchando las necesidades de las personas que interactúan en él, co-creando experiencias con sus protagonistas y acompañándolos para guiarlos en su proceso de aprendizaje aprovechando las oportunidades del contexto, convirtiendo a este en un aliado. La gestión emocional es un aprendizaje de ajuste diario a través del cual logramos ser competentes en la autorregulación de nuestros estados de ánimo, que influyen en nuestro pensamiento y en nuestro comportamiento. Aprendemos a identificar en qué estado emocional estamos, que estado emocional requiere la situación o reto al que tenemos que dar respuesta y como crear el estado emocional optimo para acometerlo. Todo esto tiene mucho que ver con el aprendizaje, consolidación e implementación de rituales.

Los rituales aportan seguridad, sentimiento de grupo, despiertan la creatividad a través del compartir y experimentar. Un ritual es un rito de paso, una estrategia para dejar atrás algo, incorporar algo nuevo e integrarlo para crear algo más fuerte. Un ritual integra en su diseño el pasado, el futuro y el presente, por eso genera bienestar y sostenibilidad. No rompe con el pasado, no se centra solo en el presente o no vive en el futuro alejado de la historia común y el sentir actual. El bienestar subjetivo y, por tanto, el organizacional, dependen de experimentar emocionalidad positiva con respecto a estos tres espacios temporales:

-experimentar satisfacción con el pasado, lo cual depende de nuestros logros, y cuando no los hay el aprendizaje se convierte en un logro. Esta satisfacción nos aporta sensación de logro y progreso.

-experimentar esperanza y optimismo frente al futuro, para lo que hace falta trabajar la visión, la creatividad, el reencuadre mental para ver posibilidades de realización, establecer metas. Todo ello contribuye a nuestra sensación de propósito

-experimentar bienestar con el presente, poniendo en acción nuestros aprendizajes y propósitos, hacerlos realidad, experimentar, intervenir en la realidad, ser parte del cambio, lo que nos aporta sensación de competencia, energía y bienestar.

Si todo esto lo hacemos juntos, compartiendo, conversando, cuidándonos lograremos también una sensación de pertenencia.

La responsabilidad emocional corporativa para lograr organizaciones antifrágiles no tiene que ver con con métodos sofisticados, cambios disruptivos y ágiles y cuantificación de resultados. La emocionalidad no entiende de metodologías complejas, modelos paquetizados, y soluciones con jergas incomprensibles. Tiene que ver con la esencialidad, la sencillez y la humanidad, con conversar para crear. La emocionalidad necesita tiempo y espacio, necesita de reflexión, no se entiende bien con los cambios disruptivos, las metodologías ágiles, las intervenciones cortas y rápidas. No es cuestión de adrenalina y dopamina.  No tiene que ver con el hacer desenfrenado, con esa necesidad de hacer lo que sea para justificar que estamos haciendo algo y acallar la conciencia de la responsabilidad, sino con el acompañamiento para reflexionar sobre la experiencia. Tiene que ver con experimentar para aprender y fortalecernos. La responsabilidad emocional corporativa no se cuantifica, no tiene que ver con métricas, números, impacto financiero. Tiene que ver con sentimientos y sensaciones ¿Se puede medir el valor económico de una sonrisa, de una mirada complice, de una mano que nos arropa? La responsabilidad emocional se siente no se mide, tiene que ver con sentir para resonar.

Si quieres que tu organización se vuelva antifrágil no compres recetas crea rituales, desde la Escuela de Mentoring te podemos acompañar en su co-creación, experimentación y consolidación. Te ayudamos a construir y cruzar el puente que te llevará desde lo mejor que ya es hasta lo mejor que puede ser.

Autora: Mª Luisa de Miguel

Directora Ejecutiva de la Escuela de Mentoring

Autora «Mentoring, un modelo de aprendizaje para la excelencia personal y organizacional». Ediciones Pirámide 2019.

El pasado 19 de Junio participé en el programa de entrevistas «Inspiración» que dirige la periodistas Noemí Boza en Canal Ceo.

Libro Mentoring

 

Durante un espacio de 45 minutos conversamos sobre cómo alcanzar nuestros objetivos a través del arte de preguntarse a uno mismo y a nuestro equipo, compartiendo las principales claves de la metodología Integral Generative Mentoring, que describo en mi último libro «Mentoring, un modelo de aprendizaje para la excelencia personal y organizacional» publicado con Ediciones Pirámide (2019).   “Las preguntas son llaves muy poderosas para alcanzar el conocimiento y el cambio. Nos preguntamos y vamos elevando el nivel de la conversación, vamos co-creando”. Para ello es necesario aprender a mantener conversaciones inteligente, algo de lo que hablamos a lo largo de la entrevista y que forma parte del contenido de mi nuevo libro.

 

 

 

 

“Tomamos decisiones sobre nuestra vida con conversaciones internas que tenemos con nosotros mismos. Lo que cambia el mentoring en una persona es cómo se pregunta a sí misma y esto también tiene impacto en las conversaciones con los demás”

 

Puedes ver y escuchar la entrevista completa accediendo al video a través de este enlace.

 

 

Aquí os dejo algunos de los titulares de la entrevista recogidos en la web de Canal Ceo.

“Para preguntar hay arte, no técnica. Hay una actitud abierta a la experiencia y al otro. El objetivo de las buenas preguntas es facilitar el pensamiento del otro”

“Hoy en día hay una insatisfacción porque nos hemos acostumbrado a vivir de cara al mercado, todo lo valoramos en términos económicos. La persona no se siente realizada y no siente que completa. Necesitamos estar dirigidas a un fin”

“En el mentoring, entendemos y conjugamos la parte ideal o humana con la realista. Tenemos un objetivo y unos indicadores de resultados. La clave es conjugar, unir, conectar, integrar.”

“Una persona aprende en el mentoring cuando es capaz de aprender de su propia experiencia y de la de los demás. Es un aprendizaje global de la experiencia.”

 

Cuando hablamos de conversación inteligente hablamos de:

  1. Prestar atención plena.
  2. Toda conversación tiene un propósito, un para qué, que nunca hay que olvidar.
  3. Tiene que terminar con un cambio en el otro

Con esta herramienta puedes descubrir y reflexionar acerca de como ha sido tu éxito personal en diferente etapas de tu vida: objetivos alcanzados, grado de satisfacción o insatisfacción con ellos, qué ha ocurrido para lograrlos o no, qué puedes aprender de todo ello para el futuro.  Está especialmente indicada para momentos de cambio, insatisfacción, desmotivación, falta de un norte claro, frustración porque aporta mucha información valiosa para reorientarse y reenfocarse. Quizas ante de empezar te interese leer este artículo sobre el éxito personal. 

Para realizar el ejercicio tendrás que trabajar con tu propia historia personal y conectar los puntos. Para ello se trata de que indiques en cada columna, de la herramienta que adjuntamos a continuación,  en relación a cada etapa de edad lo siguiente:

1.- Sueños, aspiraciones, metas u objetivos: cualquiera que hayas tendido, sea grande o pequeño, más concreto o abstracto y en cualquier ámbito de la vida. Se trata de que reflexiones hasta que punto te has ido fijando objetivos en tu vida, en cada etapa de ella los relacionados con su edad, o simplemente has ido viviendo la vida según iba llegando. Un objetivo puede ser completar una colección de cromos, obtener una media de 8 en el instituto, presentarte a un concurso, ser autosuficiente económicamente a los 23….. Incluye todos los que puedas en cada etapa y responde en las casillas siguientes de forma diferenciada para cada uno.

2.-Grado de cumplimiento: de 1 a 10 (siendo 1 lo más bajo y 10 lo más alto) identifica en que medida cada uno de los objetivos o metas que te marcaste se culmino, se finalizó, se logró, y obtuvo un resultados.

3.-Grado de satisfacción personal: de 1 a 10 (siendo 1 lo más bajo y 10 lo más alto) identifica en que medida cada uno de los objetivos o metas que has logrado te han producido satisfacción. Por debajo de 5 sería indicadores de insatisfacción.

4.- Grado de valoración por el entorno: de 1 a 10 (siendo 1 lo más bajo y 10 lo más alto) identifica en que medida cada uno de los objetivos o metas que has logrado han sido valorados por el entorno. Por debajo de 5 sería indicadores de menor valoración. 

Además de tu propia versión debes tener en cuenta lo que te cuenten otras personas de tu entorno que compartieron contigo esos periodos de tu vida de una forma más estrecha. Es importante que sean personas que hayan estado presentes en tu día a día en esos periodos. Se lo más descriptivo y detallado que puedas.

Una vez completes el ejercicio con toda la información, déjalo reposar un par de días, vuelve a leerlo y extrae de la información los patrones que se repitan y sean recurrentes a lo largo de tu vida buscando los puntos en común, lo que está debajo de la superficie, los puntos de conexión, su significado, lo que puede revelar acerca de:

-Qué porcentaje de cumplimiento e incumplimiento de objetivos hay en tu vida

– Las metas que te has ido fijado tienen que ver contigo, con lo que a ti te importa, te interesa, deseas y valoras, o están más relacionados con lo que opinan, quiere, valoran los demás o el entorno en el que mueven, o con lo que esperan de ti.

-En que medida lo anterior puede explicar el que las hayas o no logrado y en la satisfacción o insatisfacción que te ha ocasionado.

-Qué porcentaje de satisfacción o insatisfacción hay en tu vida en relación a los objetivos que te has ido marcando.

-Como describirías esa satisfacción o insatisfacción, qué tiene que ver con tus valores, tus intereses, tus motivaciones, tus sueños, tu propósito. 

-Cuál sería el porcentaje de valoración positiva por tu entorno de los objetivos que has ido logrando. Cómo te sientes con ello.

-En el caso de la valoración del entorno ¿como influye en tu satisfacción personal, la cambia, la incrementa, la disminuye, es indiferente? ¿cómo ha repercutido en la elección, cumplimiento y satisfacción de metas posteriores? 

-En el caso de la valoración del entorno, ¿cuáles han sido las valoraciones que has recibido, en qué se han concretado, de donde vienen, en que se han traducido en cada objetivo logrado?

Recoge al final del ejercicio tus reflexiones generales, aprendizajes y plan de acción futuro para incrementar tu éxito personal, si así lo deseas. 

TEST DEL ALGODON DEL ÉXITO PERSONAL

PERIODO       SUEÑOS, ASPIRACIONES,           GRADO                          GRADO                    GRADO DE VALORACION

                               METAS, OBJETIVOS             CUMPLIMIENTO       SATISFACCION                  DEL ENTORNO 

                                                                                               1  A  10                             1 A 10                                     1 A 10 

PERIODO SUEÑOS, ASPIRACIONES, METAS, OBJETIVOS GRADO CUMPLIMIENTO DE 1 A 10 GRADO DE SATISFACCIÓN

DE 1 A 10 

GRADO DE VALORACION DEL ENTORNO DE 1 A 10 

De 0 a 5

años

De 6 a 15

años

De 16 a 25

año

De 26 a 35

años

De 35 a 45

años

De 45…

(periodos de 10)

PATRONES E INDICADORES RESULTANTES:

 

REFLEXIONES FINALES:

 

A partir de toda la formación extraída plantéate estas preguntas:

¿Qué aprendizaje he extraído de este ejercicio?

¿Para que me sirve en el futuro?

¿Qué voy a hacer con ese aprendizaje para mejorar mi éxito personal en el futuro? Si es lo que deseas.

¿Cuál va a ser mi próxima acción para ello? ¿Cuándo la voy a poner en marcha?

 

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