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El mentoring es una de las prácticas más potentes para el desarrollo del talento, el liderazgo y las habilidades que una empresa necesita para ser competitiva. Actualmente es un nuevo perfil profesional muy demandado en el área de la consultoría y también dentro de las organizaciones en el área estratégica, corporativa y de recursos humanos.

El mentoring es una de las metologías más prácticas, rápidas y efectivas para el desarrollo de habilidades directivas. Además, cada vez más la gestión de personas en las organizaciones requiere de personas formadas en un estilo de liderazgo mentor, enfocado a explorar el potencial de sus colaboradores y sacarle el máximo provecho.

La Escuela de Mentoring es pionera en España y Latam en el campo del mentoring, en el que lleva trabajando desde el año 2002 para todo tipo de organizaciones, empresas, entidades públicas y privadas. Es la primera Escuela de Mentoring certificada de España, y trabaja con una metodología propia, Integral Generative Mentoring, que ha sido validada a lo largo de los años. Lo que la diferencia es la integración del I+D+I en el Mentoring: Investigación continua para mejorar el conocimiento sobre esta práctica, aprendizaje a través de la experiencia en el Desarrollo de programas de mentoring, e Innovación surgida de la evaluación de los programas, feedback de los participantes y nuestra red internacional de mentoring.

 

Nuestro Programa de Certificación Internacional en Mentoring, está  acreditado por la Asociación Internacional de Coaching y Mentoring (AICM) y por la Asociación Iberoamericana de Formación y Certificación.

 

En el 2019 la Escuela de Mentoring ha sido reconocida en los Premios Excelencia Educativa como la mejor Escuela de Negocios especializada en mentoring, así como por la innovación en sus programas formativos en mentoring.

 

Ahora tienes la oportunidad de certificarte como mentor o mentora profesional y aplicar la metodología INTEGRAL GENERATIVE MENTORING, propiedad de la Escuela de Mentoring, a tu trabajo en el ámbito de la consultoría, educación, orientación profesional, gestión del talento, RRHH, dirección de empresas, liderazgo de personas y equipos. El programa de Certificación en Mentoring se desarrollará de forma virtual a lo largo de 10 meses desde el 13/03/2026.

El programa consta de 10 módulos de contenidos teóricos, clases virtuales, ejercicios prácticos y test de autoevaluación, más 45 sesiones prácticas de mentoring supervisadas y un proceso de mentoring con un de nuestros mentores profesionales acreditados.

 

Ser mentor o mentora será un factor de diferenciación y excelencia en un futuro que ya es presente, dentro de múltiples ámbitos: recursos humanos, liderazgo, consultoría, ámbito educativo, orientación laboral, mejora de la empleabilidad, desarrollo del talento, carrera profesional…..

Puedes consultar toda la información (contenidos, requisitos, precios, descuentos, formas de pago y plazos, calendario sesiones virtuales, etc.:) sobre el Programa de Certificación Internacional en Mentoring Virtual 2026 en este enlace: DESCARGAR DOSSIER CERTIFICACION MENTORING VIRTUAL 2026

Iniciamos el 13/03/2026 y el plazo para las inscripciones finaliza el 02/03/2026 y solo hay 14 plazas disponibles. Puedes obtener más información y realizar la inscripción a través de este enlace  o escribiendo a info@escueladementoring.com

Precio reducido hasta el 31/01/26 = 2.800,00 euros

Los managers dedican al desarrollo de talento menos de un tercio de su tiempo, según un estudio realizado por McKinsey, entre más de 700 mandos intermedios de todo el mundo. La consecuencia es que los colaboradores sienten que su talento está sobreexplotado pero infrautilizado.

¿Cuáles son los costes de un talento infrautilizado?

1º.- El talento se marcha a otra parte

Según las encuestas realizadas por McKinsey para medir el grado de compromiso laboral, el 41% de las personas encuestadas señalan que la principal causa por la que cambian de trabajo es la falta de desarrollo profesional. Cuando los empleados echan en falta oportunidades de desarrollo en la empresa, las buscan fuera.

Esta necesidad de desarrollo es todavía más demandante en las nuevas generaciones. Marta Sempere, Vicepresidenta de People&Culture de Coca-Cola Europacific Partners Iberia,  ha declarado recientemente que «los jóvenes no buscan empresas donde quedarse, sino dónde poder desarrollarse».

2º.- Los que no se van optan por la «renuncia silenciosa».

Un talento que no se siente desarrollado, no está comprometido, siente un desapego emocional con el trabajo. No se marchan físicamente, no renuncian al empleo, pero están más ausentes, mental y emocionalmente, que presentes en él.  Cumplen su horario de trabajo, realizan tareas asignadas pero no se implican más allá, no aportan ideas, no colaboran. Todo ello acaban afectando al rendimiento, la productividad y el ambiente laboral.

Según datos publicados en la Revista Forbes Chile en Mayo 2024, el 83% de los empleados, encuestados por organizaciones como Betterfly o la agencia Workplace Intelligence, ha optado por la «renuncia silenciosa».

3º.-Descenso de la productividad

Un talento infrautilizado deja de aportar valor a la organización. Más allá del menor rendimiento, peor desempeño o baja productividad, supone también el desperdicio de la capacidad intelectual y creativa de las personas que trabajan en la organización. Una persona no comprometida no aporta ideas, no se esfuerza por pensar las cosas en profundidad, no busca la mejora continua.

El Informe sobre el estado del lugar de trabajo de 2024 de Gallup encontró que se pierden casi 8,9 billones de dólares (o el 9 % del PIB) en productividad debido a la falta de compromiso de los empleados

4º.-Sobrecarga laboral para los líderes

Cuando las personas no han desarrollado su potencial y no están comprometidas generan esfuerzo extra y trabajo adicional a sus  líderes: se ven obligados a intervenir constantemente para asegurar que las tareas se completen, ya que los empleados no comprometidos tienden a no cumplir sus objetivos; tienen que dedicar más tiempo a resolver los conflictos que surgen debido a la falta de colaboración y espíritu de equipo; se incrementa el tiempo dedicado a supervisar el desempeño de los colaboradores e, incluso, tienen que acabar realizando tareas que les corresponden a estos porque los plazos de cumplimiento y la calidad se pueden ver comprometidos. Por si todo esto fuera poco, también dedican más esfuerzos y tiempo en motivarlos.

 ¿Por qué los líderes, a pesar de los costes que implica, dedican tan poco tiempo al desarrollo del talento?

1º.- Falta de tiempo, es la respuesta estrella, si le preguntas a cualquier líder. Como siempre detrás de ella, hay otras muchas explicaciones.

Sin duda el liderazgo está falto de tiempo debido a los cambios continuos que tienen que gestionar, las situaciones de crisis que cada vez ocupan más espacio en el día a día organizacional, la presión por dar resultados. La burocracia tampoco se lo pone fácil, demasiados informes, reportes, introducción de información en múltiples plataformas y un sin fin de tareas burocráticas que no aportan mucho valor pero comen mucho tiempo.

Sin embargo, también hay una creencia «no verbalizada» de que desarrollar talento, escuchar a los colaboradores, implica mucho tiempo y poco resultado. Como siempre nuestro cerebro si no ve y experimenta la recompensa de forma inmediata no se mueve para actuar. Los líderes ante la tesitura de dedicar su tiempo a ejecutar tareas cuyo resultado se da en el corto plazo y pueden comprobar de forma fácil y sencilla o hacerlo a desarrollar el talento de sus colaborad0res que se materializa más a largo plazo y no es tan fácil de medir, se inclinan por lo primero.

Necesitamos ayudar a los líderes a cambiar este chip mental, hacerles ver que dedicar tiempo a desarrollar el talento es una inversión porque un talento desarrollado quita trabajo al líder, le ahorra tiempo y produce un aumento de la productividad para la empresa.

2º.-Rechazo del colaborador. En muchas de las organizaciones que he trabajado tenían implementado un sistema de conversaciones de desarrollo pero no funcionaba. Cuando me contratan para revertir esta situación suelo encontrarme con que muchas personas, a pesar de que su manager les convoca para llevar a cabo este tipo de conversaciones, dan largas, evasivas, agendan y cancelan por otras prioridades y al final no se llevan a cabo las que estaban planeadas a lo largo del año.

Indagando entre las diferentes partes implicadas suelo encontrarme con que los colaboradores no tienen claro en que consiste o para que sirven estas conversaciones, porque sus líderes no se lo han explicado bien; también que no han visto a sus líderes muy interesados o convencidos en su utilidad, por lo que ellos tampoco. Otro argumento, para los que han vivido alguna experiencia con ellas, es que no ven ninguna diferencia entre las conversaciones de desarrollo y las evaluaciones de rendimiento o desempeño.

Lo que he visto en la forma de plantear el desarrollo por parte de muchos líderes es un enfoque muy reactivo, centrado en corregir las carencias detectadas en conocimientos y competencias, muy basado en los resultados de las evaluaciones anuales, en errores o quejas. Esta forma de entender el desarrollo acaba generando un rechazo en los colaboradores, porque se siente más evaluados que potenciados.

3º.- Consideran que no tienen sentido si no hay opciones de promoción

La realidad es que las organizaciones cada vez son más planas y horizontales, lo que implica menos niveles jerárquicos y menos opciones de promoción. Sin embargo, vincular desarrollo con promoción es un error en el que caen muchos líderes, que está muy presente en su discurso y acaban también calando en el resto de la organización.

Los líderes deben saber trasladar a sus colaboradores que avanzar también es asumir más responsabilidades o nuevos retos en el puesto de trabajo, cambiar de puesto dentro del área o vincularse a un área diferente, cambiar de país, participar puntualmente en un proyecto que los saque de su zona de trabajo habitual y les permite desarrollar otras competencias, establecer otras redes de contactos, asumir nuevos retos.

Muchos colaboradores pueden no ver todas estas oportunidades, no ser conscientes de ellas, o no saber cuál es el proceso a seguir para acceder a ellas. Un líder, por su posición en la compañía, puede ayudar a ver oportunidades de desarrollo, a saber como buscarlas, además de transmitir que la promoción es una carrera de fondo, para la que hay que estar siempre preparado porque nunca se sabe cuando puede surgir una vacante y los tiene que coger preparados.

Lo que las personas necesitan para sentir que crecen, que aportan, que contribuyen es que se escuche su voz, sus ideas, que se les dé la oportunidad de ponerlas en práctica, de compartir responsabilidades con el líder, de asistir a determinadas reuniones, eventos. Por eso, otra oportunidad para compensar la ausencia de promociones y desarrollar a los colaboradores es confiar más en ellos y delegar más. Hay líderes que cargan con todo porque creen que “nadie lo hará tan bien como ellos”. Cuando un colaborador recibe el encargo de acometer una tarea, que habitualmente hace el líder, siente que confían en él, en cierta manera es como un ascenso, porque se equipara al líder, hace lo que él hace, se ve retado y crece profesionalmente.

Un líder también puede identificar a sus posibles sucesores a largo plazo y planificar con tiempo su salida de la compañía. Puede identificar a uno o varios de sus colaboradores para para ir preparándolos poco a poco para dicha sucesión, sin generar expectativas, ni promesas, puede ser incluso de forma tácita y silenciosa. La idea es ir asignándoles tareas y funciones suyas, algunas de forma permanente y otras en sustitución, de manera simultánea, alterna o rotativa, incrementando el nivel de traspaso de tareas año a año.

Los procesos de transformación y cambio (digital, cultural..) son también una buena oportunidad para impulsar el desarrollo profesional de nuestros colaboradores. Podemos darles voz, interesarnos por su visión, trabajar con ellos de manera grupal las fuerzas impulsoras y frenadoras del cambio, identificar aliados del cambio y asignar responsabilidades en base a todo ello. Hay personas que, a lo mejor, lo que el líder ve como un problema, un obstáculo, una resistencia al cambio, lo contemplan como una oportunidad y ser más proactivos al cambio. El líder puede convertirlos en aliados del cambio, dándoles más protagonismo y responsabilidad.

El líder también debe comunicar con claridad que el desarrollo implica crecimiento personal y profesional en habilidades, ampliar el repertorio de las mismas, hacerse más competente en las existentes, aprender cosas nuevas, superar retos personales y profesionales, ser más versátil, desarrollar el potencial. El desarrollo es algo que aumenta la empleabilidad del colaborador, además de su satisfacción. Ayudan mucho a mejorar las relaciones con compañeros, a mejora el encaje en el puesto de trabajo. El desarrollo del colaborador es su inversión para estar preparado para una promoción, pero también para mejorar su empleabilidad presente y futura, tanto dentro, como fuera de la organización.

4º.-El desarrollo es solo para high potentials: tenemos que ir más allá de estas etiquetas, porque muchas veces están basadas en evaluaciones de desempeño y pueden estar tapando “talentos ocultos” o pasando por alto límites en el desarrollo profesional a largo plazo de las personas. A menudo se promociona a puestos de liderazgo a personas con un alto desempeño técnico en un puesto, que luego naufragan al tener que desplegar habilidades de negociación, influencia o visión estratégica.

Es importante dedicar tiempo a conocer a los colaboradores, en cuanto a sus motivaciones, inquietudes profesionales, preferencias, habilidades, fortalezas para saber donde pueden ponerlas en práctica y asignarlos a proyectos estratégicos e innovadores en los que puedan desarrollarlas, evitando que siempre sean las mismas personas las que participan en este tipo de proyectos, porque a lo mejor están identificadas como “high potentials” o “trabajadores estrella”

5º.-Miedo a tener que abordar temas personales, lidiar con las emociones que surgen en las conversaciones de desarrollo y perder el control de la conversación.

Ceder la palabra al colaborador, darle protagonismo, mantener una conversación abierta y flexible, invitarle a que comparta sus necesidades, inquietudes es una empresa de alto riesgo porque va a mostrar sus estados de ánimo, sus emociones, problemas, quejas, críticas a la organización, a algún compañero u otra persona, a las condiciones de trabajo, y el líder no suele saber que hacer con todo esto, suele ponerse a la defensiva, evitarlos.

Como líder debemos tener presente que desarrollar no es resolver, no es dar respuestas o proporcionar nuestra opinión. Desarrollar es escuchar y empoderar al colaborador y para ello lo mejor es invitarle a que sea él quien resuelva la situaciones que plantea. Si se queja de la mala relación que tiene con un compañero preguntarle ¿Como te gustaría que fuera esa relación? ¿Qué puedes hacer tú para cambiarlo?

En el medio de estas conversaciones en las que se habla de motivaciones, aspiraciones, de cómo nos sentimos en nuestro trabajo, surgen emociones y, aunque llevamos más de 30 años hablando de la importancia de la Inteligencia Emocional en los líderes, las  emociones siguen siendo un tabú en las organizaciones. Forman parte de esas conversaciones subterráneas de las que nadie habla, pero están ahí y generan muchos problemas, conflictos y fracasos. Liderar personal implica gestionar emociones propias, ajenas y relacionales, obviar esto amparándose en el aprendizaje de técnicas o que los temas emocionales o personales son cosa de terapia o psicológica, es como pretender jugar en un campo de fútbol con una pelota de tenis.

6º.-Miedo a generar falsas expectativas: liderar no es complacer, no es tener a todo el mundo contento, ni practicar un optimismo y positivismo a cualquier precio. Tanta happycracia está generando más mal que bien en el liderazgo. He visto a líderes con auténtico terror a formular a sus colaboradores preguntas como ¿qué esperas de tu trabajo para los próximos años? ¿dónde te gustaría estar en la organización en 5 años? ¿cuáles son tus aspiraciones futuras?

El temor no es la pregunta, sino la respuesta del colaborador. Que sus deseos, aspiraciones no puedan ser complacidas o satisfechas. Preguntar al colaborador por lo que quiere, no genera la obligación de dárselo. Se trata de abrir un diálogo franco, claro y honesto sobre lo que lo que la empresa puede dar y lo que no, lo que el líder puede dar y lo que no, lo que debe aportar el colaborador, lo que es posible y lo que no. Y cuando no es posible, ayudarle a gestionar la frustración.

El problema es que cuando no preguntamos lo que nuestros colaboradores esperan o quieren, actuamos en base a suposiciones y se generan muchos malos entendidos y muchas más insatisfacciones y frustraciones.  Cuando nos sentimos en la obligación de motivar a nuestros colaboradores o tenemos miedo a decepcionarlos es muy probable que acabemos siendo poco claros, excesivamente políticamente correctos, muy motivadores y se produzcan falsas expectativas. Es importante ser realistas, enmarcar las necesidades de desarrollo y aspiraciones del colaborador con las necesidades y oportunidades de la empresa y sus fortalezas y habilidades.

7º.- No se ven como parte del trabajo de líder

Para muchos líderes el desarrollo sigue siendo algo que les corresponde a RRHH. Muchos piensan, si bien no lo dicen de forma directa, que a un líder le pagan por dirigir, por cumplir objetivos y obtener resultados. Muchos consideran que las empresas valoran más de ellos su desempeño particular en el puesto y su contribución a los resultados, que el esfuerzo que dedican al desarrollo de sus equipos.

Probablemente los sistemas de evaluación de líderes que hay en las empresas y los recursos y formación que reciben para desplegar las habilidades de un líder desarrollador del talento no lancen el mensaje contrario. El problema es que tarde o temprano la empresa va a exigir que el líder se ponga las pilas y comiencen a ejercer como líder mentor de sus colaboradores.

Como dato ilustrativo, la mayor parte de procesos de coaching y mentoring ejecutivo que me contratan las organizaciones tiene como destinatarios a líderes que han puntuado alto en cumplimiento de objetivos, pero bajo en el desarrollo de sus colaboradores, la empatía, comunicación y relaciones con el equipo. Algo que coincide con los estudios y encuestas realizados a  nivel internacional, que señalan como la principal demanda para contratar coaching ejecutivo para líderes, la mejora de habilidades para desarrollar personas y gestionar equipos. 

Al liderazgo todavía le queda un largo camino por recorrer y aprender para convertirse en un motor de la multiplicación del talento en las organizaciones. Nuestra misión en la Escuela de Mentoring es acompañarles en ese camino.

 

Los líderes que invierten en el desarrollo del potencial de sus colaboradores se convierten en multiplicadores del #talento de la organización.

El próximo 26 de Septiembre, nuestra Directora Ejecutiva, Mª Luisa de Miguel, impartirá una Masterclass sobre “El rol del líder en el desarrollo del talento y el empoderamiento del equipo. dentro del Programa de «Masterclass y Talleres sobre Liderazgo Desarrollador» que estamos desarrollando para más de 300 líderes de diferentes países de #Latam pertenecientes a una organización dedicada a promover el desarrollo sostenible y la integración regional en América Latina y Caribe.

La Masterclass es de acceso exclusivo para los participantes en el programa y se llevará a cabo en formato virtual.

🗓️ 26 Septiembre 2025 MasterClass sobre «𝗘𝗹 𝗿𝗼𝗹 𝗱𝗲𝗹 𝗹í𝗱𝗲𝗿 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗿𝗿𝗼𝗹𝗹𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝘁𝗮𝗹𝗲𝗻𝘁𝗼 𝘆 𝗲𝗹 𝗲𝗺𝗽𝗼𝗱𝗲𝗿𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗲𝗾𝘂𝗶𝗽𝗼.»

🎯 Objetivo: 𝗖𝗼𝗻𝘃𝗲𝗿𝘁𝗶𝗿𝘀𝗲 𝗲𝗻 𝘂𝗻 𝗹í𝗱𝗲𝗿 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗼𝗿 𝘆 𝗺𝘂𝗹𝘁𝗶𝗽𝗹𝗶𝗰𝗮𝗱𝗼𝗿 𝗱𝗲𝗹 𝘁𝗮𝗹𝗲𝗻𝘁𝗼.

Abordaremos:

➡️ La 𝗱𝗶𝗳𝗲𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗱𝗶𝗿𝗶𝗴𝗶𝗿 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀 𝘆 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗿𝗿𝗼𝗹𝗹𝗮𝗿 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝘀 y como pasar de ser un «Líder Directivo » a ser un «Líder Mentor».

➡️ La 𝗱𝗶𝗳𝗲𝗿𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 «𝗘𝘃𝗮𝗹𝘂𝗮𝗿 𝗥𝗲𝗻𝗱𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼» 𝘆 «𝗣𝗼𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝗗𝗲𝘀𝗮𝗿𝗿𝗼𝗹𝗹𝗼» y los problemas, obstáculos y resistencias que encuentran los líderes para enfocarse en el desarrollo.

➡️ Las claves para emplear con éxito la 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗵𝗲𝗿𝗿𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝘂𝗻 𝗟𝗶𝗱𝗲𝗿 𝗠𝗲𝗻𝘁𝗼𝗿: «𝗖𝗼𝗻𝘃𝗲𝗿𝘀𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗗𝗲𝘀𝗮𝗿𝗿𝗼𝗹𝗹𝗼.»

Durante 1,5 horas los asistentes, guiados por María Luisa de Miguel trabajaran sobre casos prácticos reales, que se les presentan a los líderes en su día a día y cómo abordarlos desde la perspectiva de un Lider Mentor.

Tras las Masterclass, en la primera quincena de Octubre, impartiremos un taller práctico sobre «Como dar feedback para impactar en la multiplicación del talento» continuando con las actividades del programa, cuyo propósito último es acompañar a los líderes en la puesta en práctica de diferentes habilidades asociadas al desarrollo de personas.

En todas las actividades aplicaremos nuestra metodología Integral Generative Mentoring como potenciadora de la learning agility de los colaboradores.

La multiplicación del talento se ha vuelto estratégica para las organizaciones. La alta rotación, la escasez de talento, las dificultades para encontrarlo, el déficit de compromiso laboral y los cambios acelerados obligan a las empresas a aprovechar todo el potencial de sus colaboradores. La única forma de lograrlo es mejorando los procesos de aprendizaje, cambio y desarrollo de las personas. 

Una de las funciones del liderazgo es desarrollar las potencialidades de los miembros del equipo. Cuando lo hacen de forma efectiva multiplican el talento porque las personas ofrece lo mejor de su inteligencia, su creatividad, sus capacidades y recursos y esto impacta en los resultados. 

Convertirse en un «Líder multiplicador del talento» no es tarea fácil, requiere desaprender y aprender habilidades, adaptar estilos de liderazgo, conocerse y conocer a las personas con las que trabajamos. Para multiplicar el talento hace falta ser un líder desarrollador, enfocado en acompañar los procesos de aprendizaje, cambio y desarrollo de las personas, que requiere enfoques y habilidades muy diferentes a las que los líderes están acostumbrados a desplegar para dirigir a las personas, lograr los objetivos, controlar tareas, supervisar y evaluar el rendimiento.

El próximo 26 de Septiembre iniciamos un Programa de 𝗠𝗮𝘀𝘁𝗲𝗿𝗖𝗹𝗮𝘀𝘀 𝘆 𝗧𝗮𝗹𝗹𝗲𝗿𝗲𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗮𝘀𝗽𝗲𝗰𝘁𝗼𝘀 𝗰𝗹𝗮𝘃𝗲 𝗱𝗲𝗹 𝗹𝗶𝗱𝗲𝗿𝗮𝘇𝗴𝗼 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗿𝗿𝗼𝗹𝗹𝗮𝗱𝗼𝗿 para más de 300 líderes de diferentes países de #Latam pertenecientes a una organización dedicada a promover el desarrollo sostenible y la integración regional en América Latina y Caribe, a la que estaremos acompañando hasta Abril del 2026.

La propuesta de trabajo gira en torno a 2 MasterClass y 2 Talleres prácticos abordando los siguientes aspectos del liderazgo:

  • Septiembre 2025: Masterclass 1.-  El rol del líder en el desarrollo del talento para promover el empoderamiento de sus colaboradores.

Objetivo: Convertirse en un líder mentor y multiplicador del talento.

  • Octubre 2025: Taller 1.-Técnicas para dar feedback que impacte en el desarrollo del talento

Objetivo: Aprender a dar feedback en diversas situaciones, con diferentes personas y distintos contenidos. 

  • Enero 2026: Masterclass 2.-  Cómo abordar una conversación difícil

Objetivo: Aprender a manejar conversaciones difíciles con diferentes tipos de personas. 

  •  Marzo 2026: Taller 2.- La gestión de expectativas en la relación líder-colaborador Objetivo: Aprender a gestionar las propias expectativas y las de los colaboradores para evitar la frustración y lograr una mayor satisfacción personal  y profesional. 

 

El programa será impartido por nuestra Directora Ejecutiva, Mª Luisa de Miguel, en base a nuestra metodología INTEGRAL GENERATIVE MENTORING que permite potenciar la learning agility de los colaboradores. 

 

 

Desde Marzo 2023 hasta Abril 2025 estuvimos acompañando a la empresa Arcos Dorados (propietaria de la franquicia maestra de la cadena de restaurantes McDonald’s en 20 países de América Latina y el Caribe) en el diseño e implantación de un modelo de  Mentoring Corporativo en sus distintas divisiones en América Latina y el Caribe.

Para ello hemos venido trabajando, durante 2 años, con 12 integrantes del equipo de People & Culture en 7 países de la compañía, en un proceso de dos fases con el objetivo de incorporar en sus diferentes divisiones distintos programas de mentoring para el desarrollo del talento y el liderazgo basados en una misma metodología, alineados con su cultura corporativa, a la vez que adaptados a las diferentes necesidades de los colaboradores que trabajan en los diferentes países en los que opera.

Contexto de intervención

En el 2023 Arcos Dorados comienza un proceso de transformación cultural buscando, entre otros objetivos, que el liderazgo pase a centrarse en el diálogo y las conversaciones como instrumento para impulsar los cambios necesarios para afrontar los diversos retos y desafíos que tiene la organización. 

Dentro de este desafío la compañía quiere potenciar una cultura de mentalidad de crecimiento entre sus colaboradores, dándoles mayor autonomía para contar en todo momento con un talento ágil, que sepa adaptarse a las circunstancias cambiantes del entorno.

El reto

Alineado con ese cambio cultural, ARCOS DORADOS deseaba definir que un modelo de mentoring corporativo a aplicar en sus diferentes divisiones geográficas y países para facilitar en los mismos la implementación de programa de mentoring corporativos, que sirvan como instrumento para acompañar los cambios a acometer y desarrollar el talento necesario para lograr ejecutarlos con éxito.

Además, deseaban incorporar el mentoring como práctica de desarrollo dentro de la compañía en los diferentes países en los que opera.

La solución.

Para ello se propuso formar a un grupo de 12 personas pertenecientes a los equipos de People & Culture de las divisiones de Brasil, NOLAD, SLAD, además del Corporativo como «Mentoring Managers» en una primera fase y como «Mentores Corporativos» en una segunda fase, a fin de que pudieran diseñar, implementar, desarrollar, coordinar y evaluar sus propios programas de mentoring, con diferentes objetivos y colectivos de mentees, así como formar y supervisar a los mentores corporativos participantes en los mismos.

La Escuela de Mentoring se encargó de definir, diseñar y ejecutar todo el proceso formativo en base a las necesidades de la organización, así como de instrumentar un programa de mentoring piloto, en el que las 12 personas del equipo de People & Culture ejercieron como mentores, realizando practicas de mentoring reales supervisadas con colaboradores de las cuatro divisiones involucradas.

La solución propuesta se ejecutó en varias fases, que a continuación se detallan:

Fase 1.- Diseño del modelo de mentoring corporativo:

Durante los meses de Marzo a Mayo del 2023 se llevó a cabo el diseño del modelo de mentoring corporativo para Arcos Dorados, con la definición de todas las acciones a llevar a cabo para poder ser implantado de forma efectiva en la compañía.

Fase 2.- Formación como mentoring managers y diseño de programas de mentoring corporativo

De Junio a Septiembre del 2023 hemos abordado la dimensión macro del mentoring. Para ello el equipo de People & Culture se ha formado como «Mentoring Managers»: cómo diseñar e implementar un programa de mentoring corporativo, selección y formación de mentores y mentees, realización del matching,  seguimiento y supervisión del desarrollo de los procesos, competencias y desempeño del rol de coordinadores internos del programa o mentoring manager, así como evaluación de resultados e impacto del programa de mentoring.

En paralelo a la formación los participantes han ido diseñado un programa de mentoring corporativo para cada una de sus divisiones, con un objetivo específico, indicadores de resultados, perfiles de los participantes, formas de selección y matching, cronograma, evaluación y todos los aspectos relacionados con el mismo, a fin de implantarlo en sus respectivos territorios, una vez terminado todo el proceso formativo.

Con la formación los participantes reciben el «Manual de Diseño e Implantación de Programas de Mentoring Corporativo» y todos los modelos de documentos de apoyo a un programa de mentoring corporativo elaborados bajo la metodología Integral Generative Mentoring.

Fase 3.- Lanzamiento de un programa de mentoring corporativo piloto

En los meses de Septiembre a Noviembre del 2023 se definió el programa piloto a llevar a cabo con colaboradores de la compañía, pertenecientes al área de People & Culture en diferentes países, en su condición de mentees, y los 12 directivos y directivas de People & Culture, formados como mentoring manager en la fase 2 y como mentores corporativos en la fase 4 para ejercer como tales con dichos mentees.

A lo largo de los meses de Diciembre 2023 a Marzo 2024 se llevaron a cabo las acciones relacionadas con la implantación de dicho programa (selección de los mentees y matching) para poder iniciar los procesos de mentoring en Abril 2024.

Fase 4.-Formación como mentores y supervisión de su rol dentro del programa piloto:

La formación y supervisión de los 12 mentores participantes en el programa piloto (previamente formados como mentoring manager) se llevó a cabo desde Noviembre del 2023 hasta Febrero del 2025.

La formación constó de un total de 21 horas distribuidas en un total de 7 sesiones, 6 de formación y 3 de supervisión, distribuidas a lo largo de todo el periodo en la siguiente forma:

-Formación previa al inicio de los procesos de mentoring: 18 horas, 6 sesiones de Noviembre 2023 a Febrero 2024

-Sesiones de supervisión grupal de mentores: 9 horas, 3 sesiones, en Junio y Octubre 2024 y Febrero 2025.

Desde Abril  hasta Diciembre 2024 se llevaron a cabo 12 procesos de mentoring de 7 sesiones cada uno por parte de los mentores formados y en paralelo al desarrollo de los mismos las sesiones de supervisión.

Los mentores fueron acompañados en todo momento por la Escuela de Mentoring para resolver cualquier incidencia o duda que se pueda presentar.

El objetivo de esta formación fue adquirir los conocimientos y habilidades necesarios para desempeñar el rol de “Mentor Corporativo” como paso previo necesario para ser “mentor de mentores”, que es una de las funciones de un “mentoring manager” y poder así formar, supervisar y acompañar a los mentores corporativos de los diferentes programas de mentoring implementados por Arcos Dorados en sus diferentes países. 

Fase 5.- Elaboración del informe de resultados para presentar al corporativo: tras las sesión de cierre del programa con todos los participantes en Febrero 2025, se llevó a cabo el informe de evaluación de resultados para su entrega en reunión del corporativo a nivel global.

Los resultados

Definición de un modelo de “mentoring corporativo” para A𝗿𝗰𝗼𝘀 D𝗼𝗿𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗮𝗹𝗶𝗻𝗲𝗮𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝘀𝘂 𝗰𝘂𝗹𝘁𝘂𝗿𝗮 𝘆 𝘀𝘂𝘀 𝗱𝗲𝘀𝗮𝗳í𝗼𝘀, que se utilizará como base para la implementación de todos los programas de mentoring corporativo a desarrollar por la compañía en sus diferentes países. 

-12 personas del equipo People & Culture formadas como Mentoring Managers

-12 personas equipo People & Culture formados como Mentores Corporativos

-4 Programas de Mentoring Corporativo diseñados con objetivos diferentes y para implementar en cada una de las 4 divisiones geográficas en las que está estructurada la compañía.

12 procesos de mentoring individual ejecutados con personal de alto potencial del área de People & Culture, para el desarrollo de su talento en 7 países diferentes

1 Programa de Mentoring Corporativo en fase de implementación en la División de Brasil con 60 parejas para el desarrollo del talento de alto potencial.

La valoración de la formación y la experiencia de los 12 participantes ha sido muy buena. A continuación recogemos algunos de los testimonios más significativos:

“Ha sido un 𝗮𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗶𝘇𝗮𝗷𝗲 𝗽𝗿𝗼𝗳𝘂𝗻𝗱𝗼, en el que me he visto retada, he disfrutado y he tenido que superar diferentes desafíos”

“𝙇𝙖 𝙨𝙖𝙩𝙞𝙨𝙛𝙖𝙘𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙢𝙖́𝙨 𝙜𝙧𝙖𝙣𝙙𝙚 𝙙𝙚 𝙪𝙣 𝙥𝙧𝙤𝙛𝙚𝙨𝙞𝙤𝙣𝙖𝙡 𝙙𝙚𝙡 𝙖́𝙧𝙚𝙖 𝙙𝙚 𝙩𝙖𝙡𝙚𝙣𝙩𝙤 𝙚𝙨 𝙖𝙘𝙤𝙢𝙥𝙖ñ𝙖𝙧 𝙖 𝙡𝙖𝙨 𝙥𝙚𝙧𝙨𝙤𝙣𝙖𝙨 𝙚𝙣 𝙨𝙪 𝙙𝙚𝙨𝙖𝙧𝙧𝙤𝙡𝙡𝙤 𝙮 𝙫𝙚𝙧𝙡𝙖𝙨 𝙘𝙧𝙚𝙘𝙚𝙧, el mentoring es la metodología idea para hacerlo y experimentarlo”

«Ejercer como mentor aporta un alto grado de 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗰𝗼𝗻𝗼𝗰𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 que redunda en el resto de roles que ejercemos.”

“Las sesiones de supervisión grupales me han hecho ver la importancia de aprender juntos, compartiendo experiencias y reflexiones. ”

Sin duda otra experiencia enriquecedora y significativa para todos los que formamos parte del equipo de la Escuela de Mentoring, que nos ha permitido acompañar a una gran compañía en el abordaje de sus desafíos a través del mentoring.

Ha sido un placer trabajar para compañías como Arcos Dorados que apuestan por potenciar el talento de sus colaboradores y lo ejemplifican a través del compromiso de sus equipos de People & Culture, que se implican de forma activa en una formación en mentoring de dos años , no solo desde el punto de vista teórico sino también práctico, asumiendo retos y desafíos en el ejercicio de sus roles habituales.

«𝗝𝘂𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗵𝗮𝗰𝗲𝗺𝗼𝘀 𝗰𝗿𝗲𝗰𝗲𝗿 𝗲𝗹 𝘁𝗮𝗹𝗲𝗻𝘁𝗼».

 

Autora: Maria Luisa de Miguel

Directora Ejecutiva Escuela de Mentoring

Dentro de la colaboración con la Revista Especial Directivos, a través de la Asociación Española de Ejecutiv@s y Consejer@s, de la que nuestra Directora Ejecutiva, Mª Luisa de Miguel, es socia desde hace años.  Mª Luisa de Miguel publica un artículo bajo el título «Líderes que aprenden, organizaciones que crecen», publicado en la sección de Management, Nº 1889, Junio. 2025, Aranzadi-LA LEY.

En el artículo, Mª Luisa de Miguel nos invita a reflexionar sobre como transitar desde un liderazgo natural a un liderazgo  intencional a través de un proceso de aprendizaje contextualizado y guiado por un mentor que ayude a desarrollar la meta-visión del líder, promoviendo un liderazgo profundo y efectivo que se adapta al cambiante entorno organizacional.

En cada conversación el mentor crea para el líder un contexto de pensamiento que le permite mirar dónde no mira, ver dónde no ve y plantearse ideas y comportamientos que antes evitaba o desconocía. De esta forma favorece que el líder pueda abordar los retos de otra forma y que pueda funcionar óptimamente en el nuevo escenario. Un contexto de pensamiento que es, a la vez, desafiante y seguro, en el que puede ser escuchado, repensar, contrastar y practicar, convirtiéndose en un aula de aprendizaje estimulante y gratificante. El mentor es un facilitador del pensamiento, un socio pensante, que utiliza una estructura de conversación que posibilita ese puente mental que necesita el líder para afrontar con éxito las nuevas responsabilidades.

 

En el artículo se abordan tres aspectos fundamentales del desarrollo del liderazgo, que forman parte del modelo que lleva a cabo la Escuela de Mentoring :

➡️ Ayudar al líder a transitar desde el liderazgo natural al intencional

➡️ Desarrollo contextualizado del liderazgo, con especial énfasis en el trabajo de situaciones reales que afectan personal y emocionalmente al líder

➡️ Acompañamiento al líder a través de un mentor que le ayuda a desarrollar la meta-visión.

 

«Una conversación con una persona sabia es mejor que diez años de estudio».

Henry Wadsworth Longfellow.

Te invitamos a leer el artículo completo en este enlace.

La cultura contemporánea es como una escuela y el curriculum a aprender es el complejo juego de responsabilidades y expectativas que debemos atender”. Robert Kegan

Desplegar este currículum es crucial en los líderes, dada su función de movilizar las acciones de otros para lograr un objetivo común. De ahí que la formación de líderes sea una inversión estratégica para las organizaciones, porque si los líderes no evolucionan, las organizaciones tampoco: se estancan, dejan de aportar valor, se desconectan del entorno, del mercado y de sus clientes, internos y externos.

Del liderazgo natural al liderazgo intencional.

Un líder que aprende transita desde un liderazgo natural hacia un liderazgo intencional. El primero implica comportarse conforme al propio estilo, que no siempre es consciente, ni el más adecuado para sus equipos y para la organización. En el liderazgo intencional el líder conoce los diferentes modos de liderar, es consciente de cuáles son sus estilos naturales y cuáles no y qué fortalezas, debilidades, ventajas e inconvenientes tiene cada uno; se da cuenta de que estilos no aplica y por qué no lo hace; percibe y comprende cuando su estilo natural no es el más adecuado; y aprende a distinguir cuándo y con quien es más apropiado cada estilo , así como a desplegar aquellos que le son menos naturales cuando la situación o las persona lo requieren.

De esta forma amplía el repertorio de su liderazgo, nutriéndolo con diferentes formas de hacer que utiliza situacionalmente, es decir, elige de forma consciente cual es la más adecuada en cada momento y para cada persona, teniendo en cuenta el objetivo a lograr. Esta es la única manera de ejercer un liderazgo consciente, intencional y responsable. Los líderes que no se forman permanecen en la inconsciencia, la impulsividad y la irresponsabilidad.

En el camino de la naturalidad a la intencionalidad el líder debe aprender a escuchar más a sus colaboradores y ser consciente de que también necesita ser escuchado para mejorar como líder. Contar con una “oreja amiga”, externa a la organización, que le atiende y le entiende, ayuda a compensar esa sensación de soledad, que suele ir asociada a las posiciones de liderazgo, además de ampliar su visión.

Cuando un líder es escuchado a un nivel que va más allá de lo intelectual, de la operativa y gestión del día a día y se adentra en lo emocional y lo trascendente, eleva su nivel de autoconocimiento y consciencia, además de contar con una visión externa que le permite comprender mejor a otros, ampliar su perspectiva, identificar puntos ciegos, expandir sus posibilidades. Es imposible que un líder impulse un cambio si no se conoce a sí mismo y la mejor forma de hacerlo es escuchándose a través de una mirada ajena.

El liderazgo intencional requiere saber manejar la complejidad de la conciencia, como dice Kegan, integrando el pensamiento y el sentimiento, especialmente, los que se generan al interactuar con otras personas o cuando se producen cambios que chocan con sus hábitos, tendencias naturales, creencias, significados y visión sobre el mundo. Esto requiere una evolución mental para realizar con eficacia el tránsito del viejo mundo al nuevo mundo. Solo así podrá servir de puente a sus colaboradores para hacer ese mismo tránsito con seguridad psicológica y motivación.

El desarrollo del liderazgo debe ser contextual

La formación de líderes debe ser contextual, debe estar alineada con la cultura, estrategia y los objetivos de la organización. Por eso, es importante huir de las soluciones paquetizadas y estandarizadas y apostar por programas diseñados a la carta, en base a las necesidades de la organización, las características de los participantes y el objetivo a lograr con ellas.

Más que “casos de estudio”, creados en el laboratorio, es importante utilizar casos reales de la propia organización para trabajarlos en el aula a través de role-playing. También emplear el método del “caso caliente”, situaciones que se producen entre los participantes, durante la formación, y son aprovechadas como recurso pedagógico por el facilitador. Esto hace que los participantes puedan vivir una experiencia más inmersiva, más próxima a lo real, dónde formación, aprendizaje y trabajo se fusionan.

Si en un programa de desarrollo de liderazgo para un comité de dirección, cada vez que el facilitador pregunta sobre un tema para escuchar el posicionamiento de los participantes, nadie responder hasta que no lo hace el Director/a General, ahí hay un “recurso pedagógico” muy valioso para trabajar el liderazgo. El facilitador debe verlo, hacerlo emerger y usarlo como taller de prácticas.

La contexAtualidad requiere comenzar por “el estado del arte” de los participantes respecto al tema a abordar. Por ejemplo, si vamos a trabajar sobre la asertividad, comencemos por preguntar a los participantes ¿qué es para ellos la asertividad? ¿Cuál es el nivel de asertividad en la organización o en sus equipos? ¿Cuáles son sus dificultades con la asertividad? De esta forma podemos detectar “el viejo mundo” del líder, donde se encuentran las resistencias, potencialidades y motivaciones para gestionar el cambio al “nuevo mundo”: la nueva forma de comunicarse con asertividad.

El contexto cambia y el líder debe saber cambiar con él, por eso es tan importante que la práctica reflexiva forme parte de la formación de un líder, trabajando en el aula con experiencias personales concretas de cada participante para desarrollar su capacidad reflexiva, su pensamiento crítico, su consciencia, el autoconocimiento, la inteligencia cultural, la inteligencia contextual y la metacognición.

Mentoring, un contexto enriquecido de pensamiento para el desarrollo del liderazgo

Un líder, como cualquier persona, solo puede operar en el mundo que ve. Un mundo que está condicionado por sus ideas, experiencias, valores, creencias y educación. Para que pueda actuar, de forma exitosa, en un mundo que es distinto al que ve y que choca con sus certezas y creencias, porque exige cosas diferentes, hay que ayudarle a ver y comprender el nuevo mundo. Este proceso es arduo y doloroso porque abandonar el viejo mundo es, como dice Robert Kegan, abandonar “la fe de la familia” (un conjunto de lealtades primordiales y valiosas para la persona), lo cual provoca un sentimiento de traición y de pérdida de identidad.

El psicólogo estadounidense considera que para este viaje es clave contar con el acompañamiento de una persona que entienda y pueda identificarse con las vivencias del líder, porque ya ha pasado por ahí. Ese papel lo juegan los mentores, con experiencia, real y práctica, en liderazgo, que han vivido situaciones similares a las del líder que acompañan y pueden servirle de puente para transitar del viejo al nuevo mundo.

El mentor proporciona una meta-visión que ayuda al líder a observar lo que está ocurriendo (visión) en su forma de ejercer el liderazgo desde otro lugar, que no es el del día a día y el de su propia visión, sino desde una posición más allá (meta). A esa meta-visión se accede a través de las preguntas del mentor, que ayudan al líder a tomar consciencia de como se está comportando, cómo se está relacionando y qué repercusiones está teniendo todo ello sobre él, sobre sus colaboradores, en la organización, sobre su salud, en la calidad del trabajo y en su ecosistema de relaciones. También le permiten identificar puntos ciegos, servidumbres, comportamientos automatizados disfuncionales e impactos emocionales perjudiciales, así como a explorar nuevas posibilidades de acción, cuando las habituales no le están funcionando bien.

En cada conversación el mentor crea para el líder un contexto de pensamiento que le permite mirar dónde no mira, ver dónde no ve y plantearse ideas y comportamientos que antes evitaba o desconocía. De esta forma favorece que el líder pueda abordar los retos de otra forma y que pueda funcionar óptimamente en el nuevo escenario. Un contexto de pensamiento que es, a la vez, desafiante y seguro, en el que puede ser escuchado, repensar, contrastar y practicar, convirtiéndose en un aula de aprendizaje estimulante y gratificante. El mentor es un facilitador del pensamiento, un socio pensante, que utiliza una estructura de conversación que posibilita ese puente mental que necesita el líder para afrontar con éxito las nuevas responsabilidades.

Una conversación con una persona sabia es mejor que diez años de estudio.” Henry Wadsworth Longfellow.

La diversidad por sí sola no impacta de forma positiva en una organización. Si queremos que las personas se sientan comprometidas con la organización, aporten su talento y contribuyan con él a la inteligencia colectiva es necesario propiciar  un sentimiento de pertenencia y singularidad, es decir, que sientan que son parte de la organización, que cuentan con ellas y, a la vez, son respetadas y apreciadas en su individualidad y características diferenciales y únicas.

Lograr este matching perfecto entre singularidad y pertenencia requiere desarrollar «habilidades inclusivas»: sensibilidad social, empatía, diálogo, participación, flexibilidad y pensamiento integrador. Todas ellas forman parte de nuestra metodología INTEGRAL GENERATIVE MENTORING y se ponen a prueba en la relación de mentoring, acompañando al mentee, a una persona diferente a ti. La relación de mentoring es la escuela perfecta para aprender a ser inclusivos.

 

1.- Sensibilidad social

Mirar fuera de uno, apreciar y atender adecuadamente las diferencias, preocuparse por cómo son y cómo están los demás, especialmente cuando son distintos a nosotros, para crear relaciones mutuamente beneficiosas y evitar los privilegios y la exclusión. Tener consideración por los demás, entender como se pueden sentir ante determinadas situaciones y no verlas solo desde nuestra perspectiva, especialmente, cuando es privilegiada. 

Cuando tenemos miedo a las diferencias por el temor a perder nuestra posición privilegiada, dejamos de tener consideración hacia el otro y se abre la puerta a la exclusión. 

La diferencia de edad entre mentor y mentee, sobre todo cuando alguien de más de 40 años acompaña, por ejemplo, a un adolescente, es toda una prueba de sensibilidad social. Los mentores suelen partir de la perspectiva de considerar el mentoring un regalo y un lujo para el joven, lo que muchas veces les lleva a un exceso de expectativas, hipermotivación y cierta tendencia a convencer al joven de lo maravilloso que es el mentoring. Muchos argumentan que si ellos hubieran tenido la oportunidad de contara con un mentor, cuando tenía 16-18 años, no la hubieran desaprovechado.

Se les olvida que ese argumento está elaborado desde su mente adulta, después de años de experiencia, de poder haber comprobado la diferente entre tenerlo y no tenerlo. Se les olvida, que quien tienen enfrente, no tiene esa experiencia, no es un adulto, no puede pensar ni querer como un adulto. No podemos acercarnos a un adolescente desde nuestra perspectiva de la vida, tenemos que ser sensibles a su situación: la de la edad, la de las vivencias internas y externas propias de ella, la diferencia de experiencia y, sobre todo, la diferencia de contextos de actuación y desarrollo.

2.- Empatía para captar las diferentes sensibilidades

Para ser inclusivos necesitamos salir de una escucha y mirada egocéntrica y caminar hacia una escucha y mirada empática.

La inclusión requiere pasar de trabajar, relacionarnos o conversar movidos por simpatía (identificarse con los demás porque se parecen a uno) a hacerlo por empatía (interesarse y esforzarse por comprender y relacionarnos con personas que son diferentes a nosotros. Esta diferencia es clave en el mentoring y hay que romper con la idea, bastante frecuentemente, de que para que una relación de mentoring sea buena debe existir una sintonía y conexión entre mentor y mentee, que surja de forma natural.  Sin embargo, lo que enseñamos en la Escuela de Mentoring es a ser capaz de crear esa sintonía y conexión con cualquier persona, especialmente, con las que son más diferentes a nosotros y nos cuesta más. Ahí es donde se pone a prueba la empatía de un mentor. 

El primer paso para la empatía es darnos cuenta que las personas piensan y trabajan de formas diferentes y evitar caer en clasificaciones dicotómicas mejor/peor, bien/mal. Por ejemplo “ser extrovertido es mejor que ser introvertido”, la motivación de logro es mejor que la hedonista. Lo adecuado es considerarlo como características neutrales. Para ello puede ayudar entender que toda característica es a la vez una fortaleza y una debilidad permitida, porque para que la primera exista tiene que existir la segunda. Una persona valiente, con iniciativa, arriesgada puede en ocasiones ser osada, imprudente. Lo que nos lleva a entender los comportamientos como funcionales o disfuncionales, en base al objetivo a lograr, el contexto o la situación. 

3.- Diálogo

Las sesiones de mentoring son un espacio para dialogar, para conocernos de otra forma y entender las distintas miradas que tenemos las personas. Son un aprendizaje de cómo conversar para encontrar puntos en común a pesar de las diferencias y ser capaces de integrar estas de forma creativa y obtener nuevos resultados, aunar fortalezas, esfuerzos y compensar debilidades a través de generar sinergias.  

Para ello debemos contemplar el diálogo como proceso abierto a lo que surja y no como una competición en la que hay que llegar a un resultado en el que unos ganan y otros pierden porque se imponen sus ideas, opiniones, visiones o argumentos. Cuando dialogamos como si fuera una batalla el miedo a perderla nos hace no estar abiertos a escuchar empáticamente. Sin este tipo de escucha no es posible la inclusión. Si tras un diálogo entre partes contrapuestas una se impone sobre la otra, no se crea nada nuevo, no se avanza, sino que repite algo que ya existía. Si por el contrario las partes integran sus visiones para crear una nueva que contenga ambas, se está regenerando su conocimiento, aprendiendo algo nuevo, se están desarrollando como personas.  

El diálogo tiene como objetivo dar voz a todas las sensibilidades, visiones e ideas e incorporarlas como información a la toma de decisión. Lo importante es que las personas puedan expresarse y sentirse escuchadas, porque eso es lo que le hace sentirse parte de la solución y, por tanto, comprometidas con ella. 

En una conversación de mentoring los mentores escuchan, preguntan, vuelven a escuchar. Estimulan la creatividad del mentee, se esfuerzan por comprender su mundo, por hacer aflorar sus ideas y puntos de vista, para luego complementarlos con los suyos, con su experiencia. Cuando un mentor comparte sus conocimientos, experiencia, ejemplos e ideas, no lo hace como si estas fueran la solución, la única opción o la mejor, sino como un input informativo más a disposición de su mentee, que utilizara o no, según sea adecuado para su situación, la persona que es y el objetivo que quiere lograr.

Un mentor debe estar atento al falso consenso del mentee, es decir, cuando acepta las propuestas de su mentor sin más, por quedar bien con él, porque no se atreve a cuestionarle. Son muchos los mentores que se quejan de que sus mentees no hacen lo que les dicen, como si fueran niños pequeños que tienen que hacer los «deberes del cole»; que en la sesión les dicen que si, pero luego no lo hacen. Cuando el mentee se siente excluido de la conversación, porque la monopoliza el mentor, es este el que establece el plan de acción, el que aporta las ideas, da instrucciones, lo que ocurre es que muestra su descontento por la exclusión en la inacción. Asentir, callar, no cuestionar o aceptar no es estar de acuerdo y, mucho menos, tomar decisiones que se transformen en acciones. Las personas actuamos cuando estamos motivadas y convencidas y esto requiere sentir como propia la decisión.

4.- Participación simétrica

El mentee tiene que sentirse la parte protagonista del proceso y las sesiones de mentoring. Esto implica que ocupa con su discurso la mayor parte de la misma, al menos, más del 60% ,y que ese discurso es escuchado de forma genuina, interesada, atenta, abierta y empática por el mentor.

El mentee para sentirse parte, tiene que experimentar lo que es ser escuchado y escucharse, ser comprendido y comprenderse, ser reconocido y reconocerse y esto lo propia el mentor con un diálogo abierto, con preguntas al hilo, con escucha profunda y reflexiva, estableciendo una relación adulto-adulto, estimulando la creatividad y la toma de decisiones en el mentee y no supliendo sus capacidades intelectivas y decisorias.

Cuando el mentor monopoliza la conversación el mentee se cierra, se desconecta, no expresa, no comparte y así es muy difícil impulsar el desarrollo y logro de metas de una persona. Cuando el uso de la palabra se reparte más o menos por igual e, incluso, con mayor peso del mentee, es más probable que haya seguridad psicológica y que la conversación fluya y con ella fluya el pensamiento y la inteligencia del mentee. 

5.- Flexibilidad mental y conductual

La flexibilidad es la capacidad de adaptar nuestra conducta y pensamiento con facilidad a conceptos y situaciones cambiantes, novedosas e inesperadas, a las diferentes personas con las que interactuamos. Lo contrario a la flexibilidad es la rigidez, que es lo que nos impide superar creencias y hábitos que nos llevan a comportarnos de manera automática pero poco eficiente. 

Ser flexible mentalmente significa cuestionar nuestras creencias, nuestras ideas, nuestras visiones y formas de ver las cosas y plantearnos que puedan haber otras opciones y perspectivas, abordarlas y utilizarlas según lo que requiera la situación. Sin ello la gestión inclusiva de la diversidad no solo es imposible sino que nos generará mucho estrés, frustración y malestar. 

Trabajar con diferentes perfiles de mentee, por edad, sexo, cultura, características de personalidad, actividad es la mejor escuela para desarrollar esta habilidad. Es un error pensar que para que un proceso de mentoring sea exitoso lo mejor es que mentor y mentee sean del mismo sector de actividad, el mismo área funcional y lo más parecidos posibles. Es en la diferencia y la diversidad donde residen los mayores aprendizajes para ambas partes.

6.- Pensamiento integrador y creatividad para unir, ser flexibles y adaptarnos

El pensamiento integrador es un paradigma emergente impulsado por Ken Wilber, que se caracteriza por una forma de pensar empática, comprensiva, inclusiva, amplia y no marginadora, que auspicia la unidad en la diversidad. Se trata de ser capaz de contemplar e integrar el mayor número de perspectivas posibles a la hora de abordar las situaciones, los problemas y las soluciones para ver y comprender más allá de nuestra perspectiva o mirada.

Ejemplo: una mujer que habla en voz baja, con la mirada más bien hacia abajo (comportamiento) puede parecernos insegura desde nuestra mirada, pero si indagamos otras perspectivas podemos preguntarnos ¿que le lleva a comportarse de esa forma? ¿Es realmente inseguridad o puede ser otra cosa? (empezamos a empatizar con su mundo interno). Para comprender aún más podemos enmarcarla dentro de su contexto (género, educación, familia, cultura) y preguntarnos cómo está acostumbrada a comportarse, cómo ha influido su educación y sus experiencias en esa forma de comportarse (condicionamientos culturales), también podemos observar cómo se comportan o nos comportamos el resto de personas que interactuamos o interactúan con ella y como puede estar influyendo en su conducta (procesos grupales de comportamiento).  

Desde estas diferentes miradas podemos alcanzar a comprender que no es insegura sino que la han educado para comportarse así, porque era indicativo de humildad y empatía, rasgos muy valorados en su entorno, que es lo que ha visto en otras mujeres y que donde está ahora es lo que se espera de ella también. 

Para desarrollar el pensamiento integrador en el mentoring cambiamos la «O» por la «Y», trabajamos con hipótesis que se validan, en lugar de con juicios y cada vez que nos asalta un juicio, prejuicio, estereotipo, sesgo o creencias limitante utilizamos la pregunta mental ¿y qué mas podría ser? para ponerlos en cuarentena. De esta forma evitamos dejarnos llevar por nuestra visión o percepción inicial y nos obligamos a buscar otras alternativas, otras formas de ver las cosas, otras opciones de mirarlas. Con todas ellas vamos uniendo las piezas hasta encontrar la forma de integrarlas. 

He acompañado a más de 8000 mentores y mentoras de diferentes edades, países y sectores de actividad en su formación y desempeño del rol y podría decir, que el 80% de todos ellos han coincidido en señalar que ser mentor les ha hecho aprender a ser más empático, conversar mejor, entender y atender mejor las diferencias, tener una mayor sensibilidad social, ser más flexibles y adaptarse mejor a diferentes personas. 

El mentoring es una inversión estratégica para cualquier organización que quiera potenciar la diversidad inclusova.

 

Autora: María Luisa de Miguel

Directora de la Escuela de Mentoring.

¿Qué es una Comunidad de Aprendizaje?

Las “Comunidades de Aprendizaje” son un punto de encuentro entre personas que desarrollan una misma actividad profesional o rol o pertenecen a un grupo o equipo y quieren experimentar una resolución colaborativa de situaciones y problemas que surgen en su práctica profesional o en su día a día laboral, profundizando en el conocimiento de dichas situaciones y problemas  compartiendo sus experiencias y saberes, a través del encuentro en torno a una conversación grupal reflexiva.

Las «Comunidades de Aprendizaje» son lugares de encuentro para nutrirnos y enriquecernos como personas y profesionales, compartiendo  experiencias, desafíos y éxitos en nuestra rol  todo ello con el objetivo de fomentar un nivel de consciencia, autoconocimiento y reflexión más profundo sobre nosotros mismos, los demás y las situaciones y las relaciones que nos afectan en el día a día y nos impiden avanzar en el desarrollo de nuestras competencias.

Las «Comunidades de Aprendizaje» se utilizan para desarrollar el trabajo en equipo, superar conflictos, desarrollar una mentalidad colaboradora, enfrentar desafíos de liderazgo, mejorar la empatía, la inteligencia emocional, la toma de decisiones, la comunicación y todo tipo de habilidades, además de servir para la transferencia de aprendizajes y buenas prácticas y la resolución de problemas.

Los encuentros se desarrollan bajo el enfoque no directivo y centrado en la personal de Carl Rogers, que forma parte de la metodología INTEGRAL GENERATIVE MENTORING de nuestra Escuela. Su duración es de 2 horas para grupos máximos de 15 personas y son facilitadas por uno de nuestros mentores acreditados. Pueden contratarse para un tema específico previamente consensuado con la organización o los participantes, o establecer el tema a trabajar en la propia sesión.

Si la formación tradicional no te funciona para el desarrollo de las personas de tu organización. Si buscas una forma diferente de aprender, impulsar el cambio y facilitar el desarrollo de roles y sus soft skills asociadas, nuestras Comunidades de Aprendizaje son lo que buscas.

Ahora tienes la oportunidad de brindar a tus colaboradores una formación diferente, práctica y efectiva, que trabaja con las situaciones reales para desarrollar sus competencias.

A través de una sesión virtual grupal de 2 horas las personas de tu organización estarán más preparados para abordar con efectividad sus responsabilidades, tareas y roles, además de elevar el nivel de desarrollo de sus habilidades, mejorando en el desempeño de su rol.

Puedes contratarla directamente pinchando en este enlace.

Si deseas más información puedes contactar a través del correo info@escueladementoring.com o a través de esta web.

Nuestra Directora Ejecutiva, María Luisa de Miguel, llevará a cabo la formación de los Mentor@s Alumni dentro del Programa de Mentoring de la Universidad Villanueva, los próximos 11 y 18 de Febrero.

El Taller de Formación para Mentores Alumni es un programa intensivo diseñado para formar y capacitar a los Alumni de la Universidad Villanueva para que puedan mentorizar a alumnos dentro del Programa de Mentoring que lleva años impulsando con la finalidad de potenciar un desarrollo integral de sus estudiantes para que dejen una huella positiva en el entorno que les toque vivir.

A través de este programa se brinda a los estudiantes la posibilidad de crear una relación con un Alumni, en la que el Antiguo Alumno pone a disposición del mentee su experiencia, asesoramiento y perspectiva, para ayudarle a tomar mejores decisiones y enfocar sus inicios profesionales.

En sus dos sesiones formativas, Maria Luisa de Miguel hablará sobre el «Valor Diferencial del Mentoring»: la experiencia como fuente de aprendizaje, las 7 dimensiones del rol del mentor y las claves de un mentoring efectivo. El objetivo de esta formación es profundizar en la estructura del proceso y en las conversaciones de mentoring, en el desarrollo de competencias básicas para mentorizar y aprender y desarrollar las herramientas propias del mentoring.

Nos complace esta nueva colaboración con otra Universidad que está apostando por el mentoring y que nos permite seguir difundiendo nuestro modelo de mentoring y su contribución al desarrollo humano. También es una gran oportunidad para impactar en desarrollo personal y profesional de los alumnos del entorno universitario.

 

 

Si quieres conocer en que consiste nuestra metodología INTEGRAL GENERATIVE MENTORING y como aplicarla en tus procesos de mentoring o llevarla a tu organización, te recomendamos la lectura del libro de nuestra Directora Ejecutiva, Mª Luisa de Miguel: «Mentoring, un modelo de aprendizaje para la excelencia personal y organizacional». Ediciones Pirámide 2019.

Adquirir aquí.

 

 

 

 

El mentoring es una práctica muy antigua que lleva demostrando su valor y beneficios para el desarrollo de personas y organizaciones durante miles de años. Algunos de estos beneficios quedan reflejados en uno de nuestros últimos trabajos de investigación, publicado recientemente:«EVALUACIÓN del IMPACTO SOCIOECONÓMICO DEL PROGRAMA MENTORING DE YOUTH BUSINESS SPAIN» Periodo 2018-2022, que puedes consultar aquí, y que fue presentado en pasado 15 de Abril en el Congreso de los Diputados.

En nuestra web puedes consultar otros casos de éxito en la implementación de programas de mentoring en diferentes ámbitos: multinacionales, educación, sector social.

Si quieres formarte en nuestra metodología para ejercer como mentor o para aplicarla en otros roles, acompañando a personas en el desarrollo de su potencial, puedes consultar en nuestra boutique online todos los cursos disponibles. 

Iniciamos una nueva colaboración en la Revista Especial Directivos, a través de la Asociación Española de Ejecutiv@s y Consejer@s, de la que nuestra Directora Ejecutiva, Mª Luisa de Miguel, es socia desde hace años. Para iniciar la misma, Mª Luisa de Miguel publica un artículo bajo el título «Conversaciones subterráneas en la Empresa», publicado en la sección de Management, Nº 1880, Quincena del 15 al 31 Ene. 2025, LA LEY.

En el artículo, Mª Luisa de Miguel nos invita a reflexionar sobre esos silencios incómodos que frenan la innovación, el aprendizaje y la confianza. Además, comparte experiencias, aprendizajes y estrategias para liberar estas conversaciones subterráneas y transformarlas en una herramienta de crecimiento organizacional. Plantea algunas preguntas clave que todo líder debe hacer, de cuando en cuando, en su organización:  ¿de qué no se habla en este equipo directivo?, ¿de qué no se habla, que se considera necesario hablar?.

Cada conversación subterránea, cada tema silenciado provoca un vacío de contenido, un conflicto que puede emerger a futuro, una pérdida de oportunidades de aprendizaje. Cuando la gente no habla, no expresa su malestar, su disenso o una diferencia de visión, los equipos y las organizaciones dejan de avanzar y se estancan, porque siempre se escucha la misma voz. El llamado «pensamiento de grupo» es nefasto para la toma de decisiones. Además, las organizaciones se llenan de ruido y maleza comunicacional, en forma de chismes, quejas veladas, sarcasmos y cinismos.

 

En el artículo se aportan algunos consejos para evitar estas «conversaciones subterráneas»:

➡️ 𝗮𝗻𝗶𝗺𝗮𝗿 𝗮 𝗹𝗮 𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗮 𝗵𝗮𝗯𝗹𝗮𝗿, a compartir lo que piensa, hacerles sentir que su voz es bienvenida.

➡️ 𝘁𝗿𝗮𝗻𝘀𝗺𝗶𝘁𝗶𝗿 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗼 𝗯𝘂𝘀𝗰𝗮 𝗲𝘀𝗰𝘂𝗰𝗵𝗮𝗿 𝗹𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗲 𝗴𝘂𝘀𝘁𝗮, sino escuchar lo que la gente tiene que decir, aunque no sea lo que le gusta oír.

➡️ 𝘂𝘁𝗶𝗹𝗶𝘇𝗮𝗿 𝗹𝗮 𝗽𝗿𝗲𝗴𝘂𝗻𝘁𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗹𝗶𝗱𝗲𝗿𝗮𝗿, para hacer emerger esos temas de los que no se habla, esas opiniones que no se expresan: ¿qué opinas tú al respecto? ¿Quién lo ve de otra forma diferente? ¿Qué más queréis añadir?

➡️ practicar la «humildad intelectual» 

Te invitamos a leer el artículo completo en este enlace.

¿Qué es una #MasterMentoring?

Las “#MasterMentoring” son sesiones virtuales de 1,5 horas en las que uno de los mentores profesionales acreditados y certificados de la Escuela de Mentoring (Nivel 4-5) responden a todas las preguntas que realizan los participantes (mentores y/o mentoring managers) en relación a la práctica del mentoring en general o sobre una cuestión específica y particular previamente pactadas.

La sesión sirve para compartir consejos, ejemplos, técnicas y herramientas e, incluso, para co-crearlas con los participantes, además de para resolver situaciones concretas y puntuales que se les presentan a los mentores y mentoring managers en sus procesos de mentoring y/o formaciones y supervisiones.

Las “#MasterMentoring” tienen un máximo de 25-30 participantes por sesión.

Son una excelente herramienta para brindar a tus mentores una formación que les permitirá aprender todo lo que necesitan saber sobre mentoring de una manera rápida, práctica y totalmente adaptada a sus necesidades, de la mano de una experta internacional con más de 22 años de experiencia como mentora profesional y mentoring manager en todo tipo de organizaciones y sectores de actividad en España y Latam.

Mª Luisa de Miguel

Directora Ejecutiva de la Escuela de Mentoring, consultora, formadora, conferenciante y escritora experta en liderazgo, estrategia, toma de decisiones, desarrollo del talento, gestión del cambio, mentoring, diversidad e inclusión. Escritora, autora entre otros del libro «Mentoring, un modelo de aprendizaje para la excelencia personal y organizacional» Ediciones Pirámide (Grupo Anaya) 2019.

Mentora Senior y Coach Ejecutivo certificada internacionalmente por la AICM (Asociación Internacional de Coaching y Mentoring) y Máster Practitioner por EMCC (European Mentoring & Coaching Council) Nivel Master. Miembro del Consejo Editorial de la Journal International Mentoring & Coaching Council de la EMCC. Premio Internacional en Mentoring 2015 por la EMCC. Premio Excelencia Educativa 2019. Vicepresidenta de EMCC Global en España. Premio «Juan Antonio Esteban» 2023 de Aedipe Centrho, Alsa y Escrhitores al mejor artículo inédito de RRHH, categoría profesionales de la función de RRHH por el artículo «Convertir la experiencia del empleado en un desarrollo humano óptimo». Más de 80 programas de mentoring implementados en diferentes organizaciones a nivel internacional. Más de 8000 mentores y mentoras formados a lo largo de 22 años en todo el mundo. Más de 3000 horas en procesos de mentoring individual.

Si eres una organización que está desarrollando programas de mentoring, tus mentores no tienen tiempo para una formación clásica y necesitan un enfoque práctico para resolver dudas puntuales sobre su rol, las sesiones de mentoring o cómo abordar distintas situaciones con los mentees, las #MasterMentoring son lo que buscas.

Disfruta de una sesión formativa virtual en nuestro formato #MasterMentoring de 1,5 horas, en la que nuestra Directora Ejecutiva, María Luisa de Miguel, responde a todas las preguntas de los participantes, sin guión previo, sin powerpoint, sin contenidos teóricos, para resolver sus dudas concretas, contrastar su forma de hacer mentoring, conocer otras experiencias, incrementar sus recursos y herramientas y ampliar su mirada en cuánto a la forma de abordar diferentes situaciones con sus mentees.

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*Si estas a cargo de la implementación de un programa de mentoring en tu organización y tienes dudas sobre como llevarlo a cabo: selección y formación de mentores y mentees, matching, número de sesiones, tiempo de duración de los procesos, que es y que no es mentoring y como transmitirlo a mentores y mentees, como hacer seguimiento de los procesos, cómo evaluar los resultados, como manejar las incidencias en los procesos de mentoring, en la relación mentor/mentee, una #MasterMentoring individual puede ser tu respuesta. Consúltanos a través de este enlace y te enviaremos presupuesto para una sesión individual.